Concepto

El Sistema Lagunar de Alvarado (SLA) es un mosaico de humedales con más de 314,000 hectáreas (ha) de extensión, donde se incluyen manglares, cuerpos de agua estacionales y comunidades halófitas. El SLA es de gran importancia ecológica y económica para el país. Alberga más de 14,000 hectáreas de bosques de manglar que proporcionan servicios ambientales estratégicos para la población; por ejemplo, los manglares protegen a las comunidades de los huracanes, las tormentas tropicales y la intensidad de las inundaciones.

Considerando lo anterior, ONG, el gobierno federal y la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) han invertido en la restauración del ecosistema de manglar. Los resultados de estas acciones en muchos casos no han sido satisfactorios, principalmente debido a errores en la selección de sitios y técnicas inadecuadas para promover la regeneración de dicho ecosistema. Solo en el período 2010-2013, Pronatura registró la deforestación de más de 2,000 hectáreas, lo que equivale a una pérdida del 15% de la cubierta de manglar. Si esta dinámica continúa, en 20 años todos los manglares en el área serían destruidos. Además, cabe considerar que los gobiernos federal, estatal y municipal han identificado un alto nivel de vulnerabilidad de la población al cambio climático.

Los procesos de adaptación al cambio climático deben generar alternativas económicas para las comunidades locales. La estricta legislación nacional que protege los manglares ciertamente ha tenido efectos positivos en su conservación a nivel nacional, sin embargo, en el área del proyecto dichos efectos no han sido los esperados. La población no puede usar madera de manglar, por lo que se amplían los ranchos ganaderos en las áreas de manglares y sin un manejo sostenible. Incluso las comunidades pesqueras también han adoptado la ganadería en pequeña escala como complemento de su economía local.

Es así que, el proyecto tiene como objetivo crear la base técnica, legal y de mercado para la economía de la madera de mangle. El objetivo es construir una base social profundamente arraigada y con capacidades de autogestión. Esto puede hacerse transformando la estrategia de conservación «proteccionista». Es por eso que en este proyecto buscamos una estrategia de desarrollo regional basada en la productividad y manejo sustentable de la madera de manglar.

Objetivos del proyecto y avances de implementación.

Con el fin de convertir la amenaza de la tala ilegal y la degradación de los manglares en una oportunidad para el desarrollo forestal sostenible en el área, el proyecto comenzó con la caracterización de manglares que se someterán a procesos de manejo legal y sostenible de madera. Dicha caracterización y el diagnóstico permiten que el proyecto tenga elementos ecológicos y técnicos para conocer el potencial de los manglares para el manejo maderable.

Este proyecto IKI pretende tener un efecto catalizador en la región. A la fecha se tienen los siguientes avances:

  1. Restauración y manejo forestal. Actualmente alcanzando 1,500 hectáreas bajo gestión sostenible, 50 hectáreas restauradas y 1,300 m de canales rehabilitados que benefician alrededor de 1,000 hectáreas.
  2. Capacitación e intercambio de experiencias. Más de 80 actores
  3. Visibilidad y competitividad de la madera de mangle. Siguiente etapa para 2018-2019.
  1. Restauración y manejo forestal.

Uno de los objetivos principales del proyecto es que las comunidades involucradas en el mismo realicen la restauración del paisaje con un enfoque de gestión forestal de manglares, con capacidades técnicas y bases legales. En este sentido, se están creando Áreas Privadas de Conservación y unidades de manejo forestal en tierras concertadas (Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre- UMA). Se ha compilado la documentación legal requerida para la certificación con una comunidad (ejido de 500 hectáreas) y un propietario privado (1,000 hectáreas), de esta manera sus tierras estarán bajo manejo sostenible, incorporando áreas de manglares seleccionadas para manejo forestal, áreas de conservación y áreas de manglares degradados para la restauración ecológica. Por lo tanto, se está desarrollando un plan de manejo sostenible para las propiedades con componentes técnicos, como mapas detallados (1:10,000) utilizando imágenes satelitales y fotos de tomadas con vehículos aéreos no tripulados (drone) de varios años.

Además, los planes de manejo forestal sustentable se están llevando a cabo bajo un proceso participativo. Las comunidades participan en los procesos a través de entrevistas y talleres, utilizando cartografía participativa, diagramas y otros métodos adaptados a los perfiles de los actores. Hasta el momento, el equipo técnico junto con las comunidades locales han restaurado 50 hectáreas implementando la técnica de restauración basada en “chinampas”, que ha probado ser la más exitosa en la zona. Pronatura región Veracruz ha desarrollado dicha técnica recuperando el concepto mesoamericano ancestral de “chinampa”, de esta forma se construyen pequeños montículos de lodo con materia orgánica y anea (Typha domingensis). Las «chinampas» son islotes de un metro cuadrado que se distribuyen en el paisaje, lo que permite aumentar el nivel del suelo para que los propágulos puedan desarrollarse, evitando que se ahoguen con la elevación del nivel del agua en la lluvia temporada. Para complementar los esfuerzos de  restauración se ha recuperado la conectividad hidrológica en sitios clave del sistema lagunar (desobstrucción de 1,300 metros de canales que impactan en una zona de amortiguamiento de aproximadamente 1,000 hectáreas).

  1. Capacitación e intercambio de experiencias.

Tal como se propone en este proyecto, la estrategia debe ser respaldada por el fortalecimiento de las capacidades locales. Con base en un diagnóstico realizado en 2017, se ha planteado que en 2018 se implementará la capacitación teórico-práctica en aspectos técnicos, ambientales y económicos con las comunidades, propietarios privados y gobierno local. De esta manera, para el primer trimestre de 2018 se han involucrado más de 50 participantes locales tanto en temas silvícolas como ambientales.

En el tema de manejo silvícola, la capacitación permitirá que los planes forestales pueden ser monitoreados e implementados y que las comunidades puedan actualizar la autorización federal para la extracción de madera cada año. A nivel técnico los participantes podrán obtener información dasonómica, características estructurales de los bosques de manglar, así como calcular la tasa de regeneración y de extracción anual por especie. Las comunidades también han obtenido entrenamiento para la construcción de hornos y la producción de carbón vegetal con prácticas sustentables, aprovechando los sobrantes de madera de manglar y mejorando los medios de subsistencia y la economía local.

Además del trabajo con las comunidades en el SLA, en 2017 se realizó un curso especializado con el objetivo de generar y fortalecer redes en México y América Latina. De forma teórico-práctica, se convocó a los principales actores clave interesados de la región, generando el intercambio de experiencias para mejorar la gestión de proyectos, el manejo forestal sustentable y la restauración ecológica. En este sentido, de agosto a diciembre se capacitó a 34 participantes de diferentes ámbitos (gobierno, academia, ONG y privado), que representaron varias regiones de México, Colombia y El Salvador. El «III Diplomado en Restauración Ecológica y Manejo Silvícola de Manglares» ofreció un contenido sólido en línea con 58 conferencias, de expertos de 15 países. Además, hubo una semana de práctica intensiva en el SLA, donde los participantes aprendieron sobre el proceso de restauración implementado por Pronatura en más de diez años de experiencia.

  1. Visibilidad y competitividad para la madera de manglar legal.

Los siguientes pasos están orientados al procesamiento y valor agregado de las maderas de manglar. Generaremos un plan de mercadeo para madera de manglar a nivel local y nacional. Este documento también investigará la calidad de la madera para usos específicos y durabilidad, así como elementos clave, posibles compradores, puntos de venta y potencial de mercados nicho.

Perspectivas del proyecto.

La legalización de la producción de madera de manglar, acompañada de un manejo forestal sustentable, brindará opciones económicas y productivas a los habitantes del área del proyecto. La pesca actualmente no es una actividad rentable para la población local, por lo tanto, la presión económica sobre los manglares es muy alta: grandes talas y extracción de vida silvestre. Incluso ilegalmente, la madera de mangle se moviliza desde los bosques a los ranchos ganaderos y otros mercados. El proyecto transformará la gestión forestal para que sea rentable y sustentable, favoreciendo la existencia de los manglares a largo plazo.

Es posible detener la deforestación de los manglares si el valor económico directo de estos contribuye a mejorar la calidad de vida de los habitantes. La gran mayoría de las comunidades involucradas en el proyecto dependen de los beneficios de los manglares, por lo tanto, la conservación y la restauración de los ecosistemas son urgentes para reducir su vulnerabilidad en el contexto de cambio climático.

Situación de partida 

Este proyecto mejora la conservación de la diversidad biológica en las zonas costeras y marinas en el Golfo de California y promueve el uso sostenible de los recursos biológicos. Con este fin, se está trabajando con aliados locales a fin de sentar las bases y establecer una estrategia de comunicación – en particular una visión común – a favor de un abordaje concertado para la preservación de los recursos biológicos en la región. También desarrolla capacidades de las autoridades de las áreas protegidas, estandariza los diferentes sistemas de monitoreo de la biodiversidad, integra información sobre el cambio climático a actividades de conservación regional y promueve la formación de redes de alianzas entre las autoridades de las áreas protegidas.

Las  zonas de uso especial y las zonas “de no extracción” combaten los efectos de la pesca industrial y aumentan el campo de acción de las autoridades de las áreas protegidas. La incorporación de principios de conservación estratégica de la diversidad biológica costera y marina al turismo sostenible crea otras fuentes de ingresos, especialmente para los pescadores locales. Se recabarán ejemplos de iniciativas exitosas a nivel local para que sirvan como un modelo y una base para la creación de nuevas actividades del proyecto, y serán distribuidos en toda la región.

Memoria del proyecto

Más información:

www.biomar.org
daniel.delatorre@giz.de

Situación de partida 

El objetivo del proyecto es crear las precondiciones institucionales necesarias y capacidades tecnológicas de los sectores públicos y privados para establecer e implementar un Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) en México. En primer lugar, el proyecto informa y apoya los procesos de toma de decisiones en México a través de análisis científicos y recomendaciones políticas (por ejemplo, sobre el alcance sectorial, tope de emisiones, o posibles impactos económicos).

Además, apoya a los actores relevantes (secretarías, empresas privadas, instituciones financieras) para que asuman sus roles y responsabilidades en el mercado, por medio del desarrollo de capacidades y gestión de stakeholders. Por último, promueve el diálogo internacional e intercambio con jurisdicciones que disponen de un SCE, para facilitar el aprendizaje. Al mismo tiempo, se apoya la sistematización de lecciones aprendidas en el contexto mexicano para su difusión a nivel internacional.

Implementando metas climáticas por medio de un Sistema de Comercio de Emisiones: el caso de México

Punto de partida

En el contexto del Acuerdo de París, los países han definido metas nacionales para reducir gases de efecto invernadero, y así mantener un calentamiento global menor a los 2°C. México ha fijado una meta de reducción del 22% de gases de efecto invernadero al 2030 comparado con casos sin acciones climáticas. En caso de obtener apoyo internacional y de financiamiento, México podría reducir hasta un 36% de sus emisiones. Estas metas fueron confirmadas en la actualización de las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDC) presentadas por México en diciembre 2020.

En la actualidad, el país está definiendo estrategias y medidas apropiadas para lograr este objetivo. Los sectores de energía e industria desempeñan un importante papel en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que encontrar instrumentos costo-efectivos de mitigación para estos sectores es crucial para promover un desarrollo bajo en carbono, reducir emisiones y al mismo tiempo fomentar el crecimiento económico, es decir, desacoplar las emisiones del crecimiento.

Intercambio de experiencias entre Alemania y México

El proyecto “Preparación de un Sistema de Comercio de Emisiones en México” (SiCEM) desarrollado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) por encargo del Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente (BMU) ha apoyado a la SEMARNAT en el diseño de la fase piloto del SCE, tomando en cuenta el contexto del país. El 1 de octubre de 2019, la SEMARNAT publicó las Bases Preliminares del Programa de Prueba del SCE. Dicho programa contribuirá de forma clave al cumplimiento de los compromisos climáticos sectoriales de México y para el desarrollo bajo en carbono.

Alemania tiene más de 10 años de experiencia en Comercio y Reporte de Emisiones, por lo cual el objetivo de la colaboración alemana-mexicana es beneficiarse de las lecciones aprendidas de Alemania y Europa. Lo anterior, para identificar las mejores prácticas y, así, evitar cometer los mismos errores que Europa.

¿Por qué comercio de emisiones en México?

Un sistema de comercio de emisiones es un instrumento de mercado que se basa en el denominado principio de “tope y comercio”. Cada año, se fija un tope o límite máximo de la cantidad total de gases de efecto invernadero en uno o varios sectores económicos, y dicho tope se reduce año tras año. Dentro del tope establecido, las empresas pueden comprar derechos de emisión y venderlos. Estos derechos de emisión garantizan que se respete el límite máximo. Gracias a este mecanismo, las empresas pueden reducir al mínimo los costos asociados a la disminución de emisiones. Por lo tanto, el instrumento produce cambios en el comportamiento de los productores y productoras, de los consumidores y consumidoras y de los y las inversionistas, de manera que tienen una motivación para reducir sus emisiones. Al mismo tiempo, el mecanismo de mercado les concede a los actores la libertad de decidir qué medidas adoptarán y cuándo. A su vez, el límite máximo garantiza que un país como México logre sus objetivos climáticos.

El Comercio de Emisiones Europeo es el esquema más grande del mundo, y, habiendo sido uno de los primeros, ha sido la guía para el desarrollo de otros esquemas nacionales y regionales. México no es el único llevando a cabo esta iniciativa. Actualmente, hay 21 Sistemas de Comercio de Emisiones en el mundo, regulando alrededor del 9% de los gases de efecto invernadero a nivel mundial. Las jurisdicciones que tienen implementado un sistema de comercio de emisiones abarcan el 42% del PIB mundial[1].

Resultados hasta el momento

Previamente, Alemania apoyó a México para implementar el Registro Nacional de Emisiones (RENE), una base de datos que recopila información de emisiones de gases de efecto invernadero de instalaciones que emiten más de 25,000 toneladas de CO2eq en sectores como energía, transporte, industria, entre otros. Las compañías mexicanas están obligadas desde el año 2014 a reportar anualmente sus emisiones. El RENE ha sido una plataforma clave para el diseño del SCE en México, ya que proporciona los datos necesarios para  tomar decisiones de manera informada sobre elementos como el alcance (sectores y gases a cubrir) y la definición del umbral (a partir de qué cantidad de emisiones las empresas están obligadas a participar en el sistema).

Para el desarrollo del programa de prueba del SCE en México, se llevaron a cabo capacitaciones, talleres y viajes de estudio, siempre procurando el intercambio de conocimiento entre expertos y representantes del gobierno (como del Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente (BMU), la Autoridad Alemana de Comercio de Emisiones (DEHSt) y actores relevantes mexicanos), para conocer sus experiencias en la implementación de un SCE. Adicionalmente, otras experiencias internacionales se han sumado a la implementación del sistema en México, como es el caso de California. Este intercambio se convirtió en una guía que ayudó a México a establecer los pasos para la creación de su propio sistema.

Un elemento muy importante en la parte del diseño del SCE fue el involucramiento desde etapas tempranas del sector privado, que participó en las diversas capacitaciones organizadas por el proyecto. Bajo el liderazgo de SEMARNAT, diferentes representantes del sector privado conformaron un Grupo de Trabajo que sesionó de manera continua para discutir temas sobre el SCE, en especial el marco regulatorio.

Impactos

Desde su arranque en septiembre 2017, el proyecto ha tenido los siguientes impactos:

  • Se ha creado un marco regulatorio para la fase piloto del Sistema de Comercio de Emisiones [DOF].
  • Se han elaborado más de 30 estudios legales y técnicos que han apoyado a la SEMARNAT en el diseño del marco regulatorio del SCE y la implementación del programa de prueba.
  • Se ha fortalecido el conocimiento técnico en empresas líderes de diferentes sectores. A modo de ejemplo, se ha capacitado a representantes de empresas quienes producen alrededor del 70% del total de acero y cemento en el país (i.e. Ternium, Cemex, Holcim, entre otras).
  • Próximamente se prevé la publicación de un libro sobre el SCE en el contexto de México.

Datos del Proyecto

Comitente: Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania en el marco de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI)
Contraparte: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)
Duración total: 2017 a 2023

Contacto: Comercio.emisiones-MX@giz.de

Novedades: 

Situación de partida 

El proyecto apoya la implementación de la vivienda sostenible NAMA (Acciones de Mitigación Nacionalmente Apropiadas – NAMA por sus siglas en inglés) de dos formas:

1) promueve la penetración de estándares de eficiencia en todo el mercado de la vivienda nueva a través de la asistencia técnica para grandes financistas de vivienda pública  y desarrolladores privados, así como incentivos financieros a pequeños y medianos desarrolladores e intermediarios financieros.

2) Además, el proyecto promueve el mejoramiento de las normas de eficiencia energética y, por tanto, contribuye significativamente a la transformación del sector de la vivienda residencial de manera sostenible donde las tecnologías ambiciosas de eficiencia energética  han penetrado el mercado.

El proyecto también genera importantes beneficios colaterales además de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, como la mejora del confort y condiciones de vida de los residentes, menores gastos fiscales para los subsidios a la energía, y el crecimiento y progreso tecnológico del sector de la construcción. Se espera que el componente de la cooperación financiera de este proyecto movilice de 80 a 120 m de Euros en inversiones privadas para la construcción de casas con bajas emisiones de carbono dentro del período de implementación de siete años.

Situación de partida 

El proyecto proporcionó asesoramiento técnico y procedimental para el desarrollo y la implementación del Programa Especial de Cambio Climático (PECC) que abarca tanto la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero como la adaptación a los efectos del cambio climático e involucra activamente a los estados y al sector privado. El proyecto también apoyó el desarrollo de un sistema que mide, informa y verifica las contribuciones a la mitigación del cambio climático, colaboró con empresas para identificar iniciativas que contribuyeran a los objetivos nacionales del PECC y fortaleció las capacidades institucionales para desarrollar programas de actividades en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). En el ámbito de la adaptación, el proyecto desarrolló los conocimientos especializados necesarios para priorizar las medidas adecuadas e integrarlas en políticas, planes y programas. Los foros políticos y técnicos conjuntos de alto nivel fortalecieron el diálogo sobre política climática entre México y Alemania.

Objetivos

Desarrollo e implementación de una política climática nacional.  
 
Integrar enfoques e instrumentos innovadores de mitigación, adaptación y estrategia en políticas de cambio climático en México.

Actividades

  • Revisión independiente del Programa Especial de Cambio Climático (PECC) e identificación de las medidas más eficaces en materia de mitigación y adaptación, así como de las deficiencias e incertidumbres metodológicas.  
  • Consolidación de una herramienta en la Estrategia Nacional de Cambio Climático para identificar y priorizar actividades que promuevan la adaptación al cambio climático. 
  • Asesoramiento del gobierno mexicano en la selección, diseño y redacción de propuestas de Acciones Nacionalmente Apropiadas de Mitigación (NAMA). 
  • Foros de diálogo político bilateral a nivel federal y estatal sobre temas relacionados con el clima.  
  • Producción de un documental en colaboración con un canal de televisión mexicano sobre el trabajo de la Alianza de Cambio Climático. 

Situación de partida 

La segunda fase de la Alianza Mexicana – Alemana de Cambio Climático impulsó el cumplimiento de los ambiciosos objetivos en materia de cambio climático en México, garantizando así su estrecha participación en los procesos internacionales de negociación sobre el clima. Ofreció asesoramiento para el desarrollo y la aplicación de medidas establecidas en la Ley de Cambio Climático, el Programa de Acción Climática y la Estrategia Climática del país. Asimismo, brindó orientación sobre las acciones para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los efectos del cambio climático, e involucró activamente a los estados y al sector privado en el desarrollo, la implementación y el seguimiento de las actividades climáticas.  

Objetivos

Apoyar a México en la implementación de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y subnacional para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los efectos del cambio climático. 

 
Integrar enfoques e instrumentos innovadores en materia de mitigación, adaptación y estrategia en la política climática mexicana. 

Actividades

  • Desarrollo de una estrategia climática en el sector agrícola y alimentario. 
  • Desarrollo de la herramienta «Metodología para la Priorización de Medidas de Adaptación frente al Cambio Climático») y su incorporación a la Estrategia Nacional de Cambio Climático.  
  • Organización del Primer Foro Nacional de Adaptación (abril 2016) para identificar posibles campos de acción que incrementen la resiliencia del país ante los efectos del cambio climático. 
  •  Asesoramiento sobre la puesta en marcha del capítulo de adaptación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y la preparación de un Plan Nacional de Adaptación (PNA). 
  • Asesoramiento del gobierno mexicano en la selección, diseño y formulación de propuestas de Acciones Nacionales Apropiadas de Mitigación (NAMAs).  
  • Apoyo en la preparación del sistema de comercio de emisiones (SCE) como instrumento rentable para la implementación de las NDC.  
  • Análisis de los instrumentos nacionales y estatales de financiamiento climático existentes para difundir mejores prácticas en los estados. 
  • Introducción y actualización de un sistema de medición, reporte y verificación en Veracruz, primero en su tipo en México y obligatorio para todos los sectores.  
  • Establecimiento de un fondo climático en Sonora y elaboración de una guía para construir una arquitectura federal de financiamiento climático que se utiliza actualmente en el estado.  
  • Asesoramiento en la creación de una agencia energética en la Ciudad de México con base en la experiencia alemana (Agencia de Energía de Berlín). 
  • Creación de un blog en línea bilingüe (inglés / español) “IKI Alliance México” para ampliar el diálogo entre los socios del proyecto y la audiencia interesada en ambos países. 

Situación de partida 

Las Reservas de la Biósfera Selva El Ocote y Pantanos de Centla, dos áreas naturales protegidas al sur de México, se ven amenazadas por diversos efectos del cambio climático y actividades humanas como la ganadería extensiva e incendios forestales que han provocado deforestación, degradación de ecosistemas locales, así como una disminución en el suministro y calidad de agua.

Las áreas productivas en ambos lugares se han vuelto menos útiles y la vulnerabilidad climática ante sequías, inundaciones, tormentas, incendios forestales y deslizamientos de tierra ha aumentado. El proyecto tuvo como propósito fortalecer las redes comunitarias para la planificación y gestión territorial en siete comunidades rurales con acceso limitado a servicios básicos mediante capacitaciones, talleres y actividades de restauración. 

Objetivos

Fortalecer la gestión integrada del paisaje en la Selva El Ocote y los Pantanos de Centla mediante la mejora de la gobernanza territorial, la restauración de áreas degradadas y el fomento de economías locales para la resiliencia climática y la conservación de la biodiversidad. Promover el monitoreo comunitario de la biodiversidad y establecer acuerdos de mantenimiento periódico y a largo plazo para las áreas restauradas. 
 
Integrar prácticas sostenibles en las cadenas de valor locales para impulsar el desarrollo inclusivo y económico.  

Actividades

  • Capacitaciones y diálogos para fomentar la colaboración entre actores clave y autoridades gubernamentales.  
  • Asistencia técnica y apoyo a líderes comunitarios y grupos locales para identificar opciones de conservación, restauración y gestión de sus ecosistemas. 
  • Elaboración de análisis socioecológicos con sistemas de información geográfica y cartografía participativa para apoyar a las comunidades y autoridades locales en el desarrollo o actualización de sus planes de ordenamiento territorial. 
  • Planificación participativa e implementación de acciones de restauración de ecosistemas en sitios prioritarios. 
  • Análisis de los indicadores fisicoquímicos de la calidad del agua en manantiales naturales. 
  • Talleres de prácticas sostenibles en sistemas productivos locales dirigidos a las comunidades y autoridades ambientales, pesqueras y agrícolas.  

Situación de partida 

El sector agrícola es uno de los principales impulsores de la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. También es uno de los sectores más afectados por estos procesos. La agricultura depende en gran medida de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, sin embargo, su valor para el sector y los costos ambientales asociados con las prácticas agrícolas no sostenibles a menudo se pasan por alto en la toma de decisiones del sector y se consideran en programas de subsidios u otros instrumentos económicos o financieros.

Este proyecto, implementado conjuntamente por la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable GIZ, La Secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), la Secretaría del Medio Ambiente SEMARNAT y la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad CONABIO, por encargo de el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear BMU, tiene como objetivo la integración de los valores socioeconómico, ecológico y cultural de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos en instrumentos de decisión y de planificación de actores clave públicos y privados del sector agrícola mexicano.

En conjunto con actores públicos, centros de investigación, el sector privado, FAO y PNUMA, se implementan de manera ejemplar instrumentos para la conservación de la biodiversidad, protección climática y para la promoción de prácticas agrícolas sostenibles, los cuales se han integrado en sistemas de producción agrícola y cadenas de valor seleccionadas.

Las lecciones aprendidas en el análisis, concepción e implementación de incentivos que promueven prácticas sostenibles de uso de suelo se han integrado en políticas públicas y han sido probadas en estados piloto con el objetivo de aumentar estas experiencias a la política nivel.

Este proyecto promueve el diálogo intersectorial y genera ejemplos concretos para la integración de la biodiversidad en la agricultura, lo que alimentará el debate internacional.

Trabajo con el sector público

El proyecto brindó asesoría a AGRICULTURA en la elaboración del objetivo prioritario «Cambio climático y recursos naturales» (Programa sectorial) y su Plan Climático transversal (incluida la biodiversidad), así como en las aportaciones al nuevo programa especial intersectorial sobre el cambio climático (coordinado por la SEMARNAT) y la aplicación nacional de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Se trabajó con los sectores agropecuario y ambiental de Jalisco para elaborar una Estrategia de Integración de la Biodiversidad en el estado, que orientará los esfuerzos estatales para lograr una producción sustentable.

En diciembre del 2019, se presentaron y discutieron los avances del proyecto en la Cumbre del Clima de Madrid (UNFCCC COP 25). La delegación mexicana, representada por la SADER, destacó la importancia de una agricultura amigable con la diversidad biológica e inteligente con respecto al clima para la aplicación del Acuerdo de París.

Trabajo con el sector privado

En 2019 comienza el proyecto Madre Tierra en cooperación con Danone, Altex, TechnoServe y Nuup, que busca desarrollar una agricultura regenerativa que impacte positivamente la cadena de valor de la fresa en Maravatío, Michoacán al tener como propósito mejorar las condiciones de producción, negocio y sustentabilidad de 140 pequeños productores.

Estrategia Nacional de Polinizadores

El proyecto apoya la colaboración intersectorial al participar de manera activa en el proceso de construcción de la Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sustentable de Polinizadores – análisis del estado actual de los polinizadores en México y estructura para el Borrador Cero. La estrategia se lanzará este 2021.

Este video, realizado en cooperación con Deutsche Welle, habla sobre la pérdida de polinizadores de la vainilla en México.

TEEB AgriFood México

En el 2019, con la participación de 20 instituciones del sector agrícola, ambiental y de salud, inició el estudio TEEB AgriFood (Estudio de la Economía de los Ecosistemas y de la Biodiversidad, Agricultura y la Alimentación) con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Europea, que abre camino a la visualización de los valores socioeconómicos, ecológicos y culturales del maíz al comparar la producción en milpa con la industrial; de igual manera se contempla un estudio sobre la cadena de valor del café. Se prevé que para septiembre de 2021 se obtengan resultados provisionales sobre los valores de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas en el sector agrícola mexicano.

Debido a la gran relevancia del TEEB AgriFood México, la Unión Europea ha decidido apoyar la iniciativa dentro del sector privado. Este apoyo tiene el objetivo de crear conciencia dentro de las empresas agroalimentarias mexicanas sobre los valores de la biodiversidad y así poder trabajar conjuntamente en la minimización de sus impactos y contribuir a un sector agrícola y alimentario más sostenible. Por ello se está colaborando con la Coalición de Capitales (Capitals Coalition en inglés), una iniciativa que trabaja con empresas y organizaciones, y desarrolla protocolos que facilitan a las empresas la identificación, medición y valoración de sus impactos y sus dependencias en el capital natural, social y humano. Con esto busca visibilizar y cuantificar el capital natural e identificar impactos y dependencias para valorar y proteger la biodiversidad y contribuir a un sector agrícola más sostenible.

Tanto el TEEB para sector público como para el sector privado están enfocados en la toma de decisiones de la política pública y de empresas respectivamente.

Encuentro Nacional de Productores

En mayo de 2018 se realizó un intercambio de experiencias y conocimientos entre representantes de organizaciones rurales y productores que ya integran los valores de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas en sus actividades productivas. El objetivo de la reunión fue identificar posibles cooperaciones, intercambiar buenas prácticas y sistematizar experiencias para integrarlas en los procesos de toma de decisiones políticas.

Posteriormente se realizaron tres Foros Regionales en Oaxaca, Mérida y Guadalajara en para identificar prioridades para los proyectos piloto sobre la integración de la biodiversidad en los procesos de producción agrícola y las cadenas de valor.

Como resultado de los eventos se compiló un catálogo de experiencias sobre la integración de la biodiversidad en la agricultura mexicana (experiencias locales), basado en insumos de productores, organizaciones no gubernamentales, académicos y representantes de la comunidad.

Centro de Integración de la Biodiversidad

Con apoyo del proyecto se institucionalizó el tema de integración de la biodiversidad en el sector agrícola mediante la apertura del Centro de Integración de la Biodiversidad de la SADER. El centro tiene por objetivo promover el intercambio intersectorial para el desarrollo sostenible del sector agrario. Entre otros, el centro contribuirá a la implementación del convenio entre el sector agrario y el sector medioambiental, según el cual los programas de subsidios agrarios no promoverán la ampliación de la superficie agraria en áreas naturales protegidas y áreas con vegetación natural. El programa de subsidios para pequeños y medianos productores de la SAGARPA para el 2018 promueve explícitamente técnicas productivas sostenibles que integren la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad.

Cadenas de valor

El proyecto Integración de la Biodiversidad en la Agricultura en México (IKI-IBA) fomenta las cadenas de valor de la vainilla en la Huasteca Hidalguense y de la tuna en el Estado de México mediante la metodología ValueLinks. Con esto se fomenta la producción sustentable con un enfoque en la valoración de los servicios ecosistémicos que permitirá a los actores de la cadena generar acuerdos para propiciar prácticas de producción sostenibles, brindarle valor agregado al producto, y con ello, generar mejores ingresos y calidad del producto a lo largo de la cadena.

Actualmente se están llevando a cabo tres proyectos piloto que refuerzan las prácticas favorables con la biodiversidad en determinadas zonas:

Todos estos proyectos piloto incluyen talleres de capacitación en el monitoreo de la biodiversidad y el intercambio de experiencias entre los productores.

Iniciativa de la Economía de la Degradación de la Tierra

Los servicios de asesoramiento del Proyecto Global GIZ «Economía de la Degradación de la Tierra» (ELD), financiada por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ), aportan más conocimientos sobre la protección y fertilidad del suelo en la agricultura. Es por ello que, en colaboración con el proyecto,  se han organizado seminarios y talleres sobre la metodología ELD para la valoración de la degradación de la tierra en Oaxaca y Ciudad de México dirigido a tomadores de decisiones y administradores de recursos.

Con esta cooperación la BMZ aportará recursos para complementar los datos biofísicos existentes sobre la condición de la Mixteca en Oaxaca con un análisis económico de los escenarios de desarrollo (por ejemplo, los costos de la degradación del suelo) en cooperación con científicos locales, con el objetivo de utilizar las experiencias de este proyecto piloto para adaptar políticas y programas a nivel federal y local que promuevan el uso sostenible de la biodiversidad.

Taller de capacitación de capacitadores sobre Integración de los Servicios Ecosistémicos en la Planeación del Desarrollo en Paisajes Agrarios

El objetivo del taller es proporcionar la Metodología ISE Ag que permite reconocer los vínculos entre servicios ecosistémicos, el bienestar y las actividades económicas – principalmente agricultura – como un factor crucial para la planeación del desarrollo. Brinda herramientas y métodos para evaluar las condiciones, tendencias y riesgos de los ecosistemas, así como para valorar los servicios ecosistémicos prioritarios. Facilita el análisis de grupos de interés e impulsores de cambio y para identificar opciones de política que tomen en cuenta el valor los servicios ecosistémicos.

Mecanismos de financiamiento

  • Fondo de inversión para agricultura regenerativa

Se está diseñando un fondo de inversión para agricultura regenerativa, en el que se tiene por objetivo capitalizar un fondo que permita el financiamiento de proyectos de agricultura enfocados en la regeneración de servicios ecosistémicos. Se busca empezar el financiamiento con tres pilotos basados en tres cadenas de valor estratégicas para México: plátano, palma de aceite y agave mezcalero.

  • Validación de tres modelos de negocio bancables por la inversión privada

Se están diseñando y fortaleciendo tres modelos de negocio (para plátano, agave y palma de aceite) con el fin de fortalecer las prácticas y la operatividad financiera y logística de estos modelos de negocio para que puedan integrar e implementar prácticas y tecnologías de conservación de la biodiversidad en sus actividades y así poder obtener financiamientos de la iniciativa privada y pública.

Por otro lado, se harán tres diagnósticos de las cadenas de valor de mango, jitomate y cítricos para poder establecer recomendaciones de mejora en los criterios y necesidades de sustentabilidad e innovación de los modelos de negocio de estos tres grupos de productores en Chiapas, y convertirlos en negocios bancables para Walmart y otros posibles compradores.

  • Educación financiera inclusiva y sustentable para el Estado de Puebla

Se está diseñando un módulo de educación financiera para los productores de Puebla. Al igual que en los otros mecanismos, se contempla la capacitación y fortalecimiento de capacidades financieras para productores en la Reserva de Tehuacán y en Zacatlán.

Aquí pueden encontrar el Manual ISE Agrario.

Contexto

El proyecto se desarrolla en doce comunidades indígenas de México, donde el pastoreo extensivo y la deforestación para obtener leña están provocando una grave degradación de la tierra, escasez de agua y pérdida de suelo, lo que se traduce en una baja productividad agrícola. Este proyecto de pequeñas subvenciones de IKI incluye la restauración de ecosistemas, sistemas agroforestales y el refuerzo de las estructuras de gobernanza territorial.

Objetivo

Mejorar la capacidad de los agricultores locales en las escuelas de campo, reforzando las innovaciones y los conocimientos tradicionales de los productores indígenas mixtecos.

Áreas de trabajo e impactos

Creación de parcelas agrícolas y supervición de las prácticas agroecológicas aplicadas en cooperación con una universidad local. Además, viajes de campo organizados donde se promueve el intercambio de experiencias y hacen que los resultados del proyecto sean accesibles a las diversas partes interesadas locales.

Otros sitios:

Proyecto mixteca sustentable 

Contexto

El bosque de niebla de montaña de Veracruz (México) es un ecosistema de gran valor por su biodiversidad y su función hidrológica. En los últimos años, se ha degradado progresivamente debido a las actividades humanas y a la expansión de las zonas urbanas, lo que ha provocado una gran pérdida de biodiversidad. Por ello, este proyecto IKI de Pequeñas Subvenciones pretende identificar lugares con potencial de reforestación para conectar fragmentos de bosque, conservando la biodiversidad y mitigando los impactos del cambio climático. La reforestación también irá acompañada de una campaña de concienciación sobre la importancia del bosque nuboso para la conservación de la biodiversidad, así como de un sistema normalizado de seguimiento del proceso de reforestación.

Objetivo

Establecer acuerdos con propietarios privados para recoger semillas para plántulas y reforestar un total de diez hectáreas de terreno. Identificar sitios con potencial de reforestación para conectar fragmentos de bosque, conservando la biodiversidad y mitigando los impactos del cambio climático.

Áreas de trabajo e impacto

Este proyecto de IKI de Pequeñas Subvenciones se centra en la conservación de la biodiversidad y tiene como objetivo restaurar diez hectáreas de bosque nuboso de montaña mediante el uso de especies de árboles nativos amenazados, que son útiles para las comunidades locales. La mayoría de los remanentes de bosque son de propiedad privada, pero pueden servir como plantaciones de semillas para las especies de árboles nativos en la región objetivo. Por lo tanto, el proyecto busca hacer acuerdos con propietarios privados para recolectar semillas de árboles nativos para la reforestación.

Situación de partida 

El proyecto desarrolló programas de formación para dotar a los profesionales de los bancos y las instituciones financieras locales de las habilidades necesarias para evaluar proyectos de inversión en energías renovables. Para determinar los riesgos, el personal del sector bancario requiere conocimientos especializados en una serie de ámbitos como las particularidades de cada tipo de energía renovable o la venta de electricidad. Los programas de formación se diseñaron en formato electrónico, lo que facilita su uso en otros países de América Latina. 

Objetivos

Fortalecer las capacidades de los profesionales de bancos e instituciones financieras locales para evaluar proyectos de inversión en energías renovables.

Actividades

  • Capacitaciones a 27 banqueros de México y de otros países latinoamericanos sobre el desarrollo de productos financieros para tecnologías de bajas emisiones. 
  • Dos proyectos de eficiencia energética en el sector hotelero fueron financiados por dos bancos locales.  
  • Desarrollo de un instrumento para calcular el potencial de reducción de carbono de las inversiones en energía sostenible.  
  • Creación de un centro de conocimientos para llevar a cabo futuros programas de formación. 

Contexto

Dada su contribución a las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y su vulnerabilidad a los efectos del cambio climático, las ciudades son un actor fundamental en la lucha contra sus impactos. Las autoridades locales están empezando a desarrollar planes de acción climática. Sin embargo, la concientización y el compromiso de la comunidad no suelen tenerse en cuenta en estos procesos.

Este proyecto se enfoca en la ejecución de proyectos piloto en dos barrios vulnerables de ciudades mexicanas de tamaño medio, con el objetivo de demostrar la viabilidad de soluciones urbanas resilientes, bajas en carbono, inclusivas y fácilmente replicables. El proyecto abordará la vulnerabilidad climática de las comunidades desde una perspectiva intersectorial, permitiendo un enfoque de abajo hacia arriba en la evaluación, diseño y ejecución de las soluciones identificadas utilizando una herramienta de mapeo y un marco metodológico. Una estrategia de capacitación y difusión permitirá a las autoridades locales y a las organizaciones de base reproducir el enfoque de forma independiente, utilizando los productos resultantes del proyecto.

Objetivo

Este proyecto se centra en la implementación de proyectos piloto en dos barrios vulnerables de ciudades mexicanas de tamaño medio con el objetivo de desarrollar, apoyar y fortalecer procesos y métodos participativos de acción climática inclusiva y replicable a nivel comunitario, enmarcados en planes de acción climática municipales y nacionales. Los principales beneficiarios son las comunidades locales, sociedad civil organizada, los municipios y los gobiernos estatales y nacionales.

Áreas de trabajo e impactos

I. Mejora del entorno urbano en barrios vulnerables mediante soluciones urbanas resilientes y bajas en carbono desarrolladas localmente y diseñadas conjuntamente con la comunidad.

  • Desarrollo de un marco de evaluación integral y de una herramienta digital de cartografía comunitaria
  • Participación y liderazgo de la comunidad en los procesos de evaluación, diseño y aplicación.

II. Ejecución y evaluación de dos EcoZonas piloto a partir de iniciativas existentes y teniendo en cuenta el contexto local.

  • Lecciones aprendidas, conocimientos compartidos y capacidades generadas.

Efecto multiplicador global del proyecto: Se elaborará una hoja de ruta con las comunidades y municipios de los dos barrios seleccionados para su posterior ejecución y ampliación una vez finalizado el proyecto. La metodología, las recomendaciones y las lecciones aprendidas, junto con la herramienta de cartografía comunitaria y su guía de usuario serán de uso abierto y gratuito, lo que permitirá su reproducción en cualquier barrio. Su uso generalizado se promoverá mediante eventos de capacitación para que las autoridades locales y las organizaciones de base puedan reproducir el enfoque.