Las mujeres cumplen un rol fundamental en la conservación de la biodiversidad incluyendo especies clave como los polinizadores.

En América Latina y el Caribe, agricultoras, científicas y lideresas comunitarias están transformando sus territorios con acciones para la protección y conservación de polinizadores. El proyecto Poli-LAC promueve la capacitación de estas mujeres mediante talleres que combinan conocimientos técnicos y saberes locales enfocados en prácticas agroecológicas amigables con los polinizadores. Además, se impulsan redes de mujeres con el fin de replicar estos conocimientos en sus comunidades, fortaleciendo su liderazgo y su papel como actores clave fundamentales para facilitar la participación comunitaria y la conservación de los polinizadores.

Proteger a los insectos polinizadores es sembrar para nuestro futuro. Recuerda que cerca del 75% de los cultivos que alimentan al mundo dependen de los polinizadores. A través de estas acciones se contribuye a rescatar conocimientos tradicionales, reducir el uso de pesticidas, reforestar con plantas nativas y desarrollar bionegocios sostenibles.

Continuando con la conmemoración por el Día Internacional de la Mujer, presentamos a un conjunto de lideresas de México, Brasil, Perú, Paraguay y Costa Rica, que protegen la biodiversidad en sus territorios. Déjate inspirar por acciones que están polinizando un futuro mejor. Más información sobre Poli-LAC https://www.giz.de/en/projects/proteccion-de-los-insectos-polinizadores-en-america-latina-y-el-caribe

Postales de la campaña «Más Polinizadores, más vida». Créditos: GIZ México.

La Meta 23 del Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, adoptado en diciembre 2022, establece que es indispensable garantizar la igualdad de género para que todas las mujeres y las niñas cuenten con las mismas oportunidades, capacidades y condiciones para contribuir a los objetivos globales en materia de biodiversidad. Esta meta reconoce, además, su derecho a acceder a la tierra, el territorio y los bienes naturales, así como a participar plenamente en los espacios donde se toman decisiones sobre ellos.  


Sin embargo, persiste una pregunta clave: ¿cómo se traduce este compromiso en acciones concretas dentro de las comunidades rurales e indígenas de un país megadiverso como México?

Para responder a esta pregunta, el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) México, implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y gracias al financiamiento de IKI, abrió una convocatoria específica y recientemente, firmó una colaboración con cinco proyectos liderados por mujeres y juventudes. Estas iniciativas se desarrollan en torno a actividades productivas comunitarias como el turismo de naturaleza, la producción de café bajo sombra, la meliponicultura, la elaboración de subproductos de la colmena y el aprovechamiento forestal sustentable.

Estas iniciativas se encuentran en Oaxaca y Quintana Roo, territorios con una profunda riqueza biocultural. A través de ellas, se busca que grupos de mujeres provenientes principalmente de pueblos indígenas, fortalezcan sus capacidades en la gestión sostenible de sus territorios, consoliden iniciativas económicas comunitarias y lideren la conservación de los ecosistemas y del conocimiento tradicional asociado.

Con estas acciones, 71 mujeres impulsarán procesos organizativos, fortalecerán su autonomía económica y participarán de manera activa en espacios de toma de decisiones comunitarias. Además, las iniciativas fomentan prácticas de gobernanza ambiental con enfoque intergeneracional, promoviendo que las juventudes, las mujeres y las comunidades rurales sean protagonistas en la conservación de la biodiversidad y en la construcción de alternativas económicas sustentables.

Turismo Comuitario Ejido X Yatil. Créditos: Chak Bej.

Subproductos de la colmena Kabi Habin. Créditos: PNUD.

Carpinteras Ejido X Yatil. Créditos: PNUD.

Cafeticultura Lu Layú. Créditos: PNUD.

Los mercados de capitales continúan siendo un eje central del Programa 30×30 Cero en México, particularmente para ampliar el acceso al financiamiento sostenible hacia nuevos emisores. IFC ha priorizado el fortalecimiento de la gobernanza como palanca clave para generar confianza y facilitar la entrada de empresas medianas y actores emergentes.

En diciembre de 2025, IFC y la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) firmaron un acuerdo estratégico para desarrollar la designación de Gobernanza para la Sostenibilidad (G4S), orientada a elevar estándares de gobierno corporativo y gestión de riesgos climáticos. Esta iniciativa facilitará el acceso de empresas medianas a los mercados de deuda y contribuirá a diversificar la base de emisores.

IFC – International Finance Corporation y BIVA firman un acuerdo estratégico para fortalecer los estándares de gobernanza y gestión de riesgos climáticos en empresas listadas y potenciales emisoras. Diciembre 2025. Créditos: IFC.

Un segmento prioritario de esta nueva iniciativa son las instituciones financieras no bancarias (IFNB), actores clave en el financiamiento de pymes —responsables de la mayoría del empleo y columna vertebral de la economía—, donde existe un alto potencial de impacto y adicionalidad. En este contexto, en noviembre de 2025 IFC estableció una alianza con la ASOFOM, principal representante del sector, para fortalecer capacidades en gobernanza y sostenibilidad y ampliar su acceso a fondeo etiquetado, incluso a través de mercados de capital.

IFC – International Finance Corporation y ASOFOM firman un acuerdo estratégico para fortalecer los estándares de sostenibilidad y gobernanza de las Sofomes. Diciembre 2025. Créditos: IFC.

En línea con este enfoque, el 12 de febrero de 2026 se concretó un hito regional con el listado en BIVA del primer bono vinculado simultáneamente a indicadores de clima y gobernanza emitido por una IFNB en América Latina. Emitido por Active Leasing, el instrumento movilizó USD 41.7 millones y vincula el costo de financiamiento a mejoras verificables en gobierno corporativo, estableciendo un precedente replicable para el sector.

Emisión por la IFNB mexicana Active Leasing, S.A. de C.V. de un bono vinculado a la sostenibilidad en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA). Febrero 2026. Créditos: IFC.

Podcast – BIVA Análisis sostenible T6E1 con Alejandro Espinosa, Active Leasing y Andrés Bahamón, IFC. Créditos: BIVA.

Otra característica clave del Programa 30×30 es la colaboración entre el Banco Mundial y IFC, que articula el fortalecimiento del entorno habilitante con el desarrollo del sector privado. Este enfoque se reflejó en la misión conjunta realizada en diciembre de 2025 en Ciudad de México, que reunió al Banco Central de Egipto con actores clave del ecosistema financiero mexicano para intercambiar experiencias en taxonomías, riesgos climáticos y mercados de capitales. El diálogo continuó en febrero de 2026 en El Cairo, evidenciando el valor de los programas globales como 30×30 —financiado por IKI— para facilitar el intercambio de lecciones aprendidas y acelerar la adopción de buenas prácticas entre países.

Misión conjunta Banco Mundial-IFC de visita del Banco Central de Egiptoen Ciudad de México. Diciembre 2025. Créditos: IFC, Banco Mundial.

Una mirada general a lo realizado por CitiesAdapt en México:

¿Cómo puede la adaptación al cambio climático transformar nuestras ciudades desde el territorio hasta la política pública?

Implementado por la GIZ México en colaboración con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), el proyecto desarrolló un modelo de resiliencia urbana que parte de la acción comunitaria para construir una visión de ciudad más justa, sostenible y preparada frente a los riesgos climáticos.

En el ámbito local, el proyecto impulsó soluciones basadas en la naturaleza en el espacio público, fortaleciendo la participación comunitaria y contribuyendo a integrar criterios ambientales y climáticos en instrumentos de ordenamiento territorial y desarrollo urbano.

A nivel nacional, CitiesAdapt generó herramientas, conocimientos y capacidades en temas clave como financiamiento urbano sostenible e infraestructura verde, fortaleciendo la planeación territorial con un enfoque socioecológico que integra la naturaleza como elemento central del desarrollo urbano.

Este enfoque contribuye a consolidar una agenda más robusta de adaptación al cambio climático en México y a avanzar hacia compromisos internacionales como las NDC 3.0.

Consulta el video de cierre del proyecto y entérate de cómo la resiliencia urbana comienza en el territorio y puede escalar para transformar políticas públicas y sistemas institucionales.

El Proyecto Global “CitiesAdapt” fue financiado por la IKI (Iniciativa Climática Internacional), implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana) y llevado a cabo por encargo del Ministerio de Medio Ambiente, Protección del Clima, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMUKN).

De la planeación colectiva a la ejecución coordinada en CitiesAdapt. Créditos: GIZ México.

El pasado 2 de marzo, se realizó el cierre oficial del proyecto global “CitiesAdapt: Fortaleciendo la Adaptación al Cambio Climático en Ciudades” (2022–2025). Para el evento se contó con autoridades federales y municipales, representantes del gobierno aleman y aliados estratégicos del sector privado, academia y sociedad civil.

El cierre se llevó en las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbana (SEDATU), en donde participó el Dr. José Alfonso Iracheta Carroll, Subsecretario de Ordenamiento Territorial, Urbano y Vivienda; la Mtra. María del Rocío Nogueda Ulloa, Directora de Cooperación para Europa de la AMEXCID; la Sra. Clarissa Heisig, Consejera de Cooperación y Clima de la Embajada de Alemania; así como titulares de cinco direcciones generales, representantes de la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) en México, y equipos técnicos.

Durante el evento se presentaron los resultados y logros en dos escalas en las que trabajo el proyecto:

En el nivel subnacional, el Ayuntamiento de Mérida compartió su proceso de implementación territorial, demostrando cómo la identificación de vulnerabilidades comunitarias permitió desarrollar soluciones basadas en la naturaleza (SbN), fortalecer la participación ciudadana y consolidar infraestructura verde como herramienta estratégica de resiliencia urbana.

Entre los principales logros se presentó: el modelo de espacios públicos resilientes y la integración y clasificación de zonas de alto valor ambienta urbano como sitios que fomentan la adaptación climática en el nuevo Programa de Ordenamiento Territorial y Urbano del municipio de Mérida, Yucatán.

Se reconoció que CitiesAdapt impulsó intervenciones locales exitosas con liderazgo de mujeres, fortaleció la articulación interinstitucional y posicionó la adaptación urbana como un componente estructural del desarrollo territorial sostenible.

En el nivel nacional, cuatro áreas de la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial, Urbano y Vivienda (SOTUV) de la SEDATU expusieron avances en la transversalización de la adaptación al cambio climático. Destacaron progresos en Financiamiento Urbano Sostenible; el impulso a la NOM-003-SEDATU-2023 en materia de resiliencia urbana; y la nueva Guía Metodológica de Infraestructura Verde.

El principal logro es que se trabajó de manera coordinada y colectivo para impulsar el enfoque socio-ecológico que está promoviendo la SEDATU, el cual permitirá incidir en los instrumentos (normativos) de planeación urbana y la implementación de proyectos de diseño urbano resiliente en zonas vulnerables.

Los resultados obtenidos han demostrado cómo la adaptación al cambio climático puede traducirse en acciones concretas desde el ámbito comunitario hasta el fortalecimiento de la política pública nacional, con contribuciones a compromisos internacionales como las NDC 3.0.

La jornada no solo marcó el cierre formal de un proyecto, sino la consolidación de una agenda compartida basada en la confianza y el aprendizaje mutuo para impulsar ciudades más preparadas, inclusivas y sostenibles frente al cambio climático.

El Proyecto Global “CitiesAdapt” fue financiado por la IKI (Iniciativa Climática Internacional), implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana) y llevado a cabo por encargo del Ministerio de Medio Ambiente, Protección del Clima, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMUKN).

Evento de Cierre del proyecto Global CitiesAdapt. Créditos: GIZ México – Marco García.

Participación de la Subsecretaría de Ordenamiento Territorial, Urbano y Vivienda de la SEDATU sobre avances en transversalización de la adaptación al cambio climático en el marco de cierre de CitiesAdapt. Crédtios: GIZ México – Marco García.

Infraestructura verde, SbN y participación ciudadana como herramientas estratégicas de resiliencia urbana. Créditos: GIZ México/Colectivo Tomate.

Presentación de los resultados, aprendizajes e impactos alcanzados en México por el Proyecto Global CitiesAdapt. Créditos: GIZ México – Marco García.

Participación de la Embajada de Alemania en México y AMEXCID sobre la consolidación de aprendizajes y una agenda compartida en el marco del cierre de CitiesAdapt. Créditos: GIZ México – Marco García.

Participación del Ayuntamiento de Mérida sobre la implementación en territorio e instrumentos de política municipal en el marco del cierre de  CitiesAdapt. Créditos: GIZ México – Marco García.

Como parte de la estrategia de sustentabilidad del proyecto Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) como una contribución a una economía baja en carbono, también conocido como NAMA PyME, el cual fue implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH por encargo de la Mitigation Action Facility (MAF), se desarrolló un programa de transferencia y anclaje de la Eficiencia Energética (EE) a nivel subnacional. El programa estuvo dirigido a instituciones subnacionales y tenía el objetivo de fortalecer las capacidades técnicas a nivel local y asegurar la sustentabilidad de los esfuerzos iniciados en el marco del proyecto NAMA PyME. En esta iniciativa se transfirieron metodologías, herramientas y aprendizajes desarrollados durante los 6 años de implementación de NAMA PyME, con la finalidad de ser adoptados e institucionalizados por las entidades participantes, facilitando su replicación en diferentes contextos locales.

Durante los ocho meses de duración del programa se llevaron a cabo tres rondas que sumaron más de 50 horas de capacitación y reunieron a un total de 49 personas funcionarías públicas (78% mujeres y 22% hombres) pertenecientes a 18 instituciones subnacionales de 15 estados de la República Mexicana. A lo largo de las sesiones, las personas participantes recibieron formación teórica y práctica sobre conceptos clave de EE, metodologías para desarrollar y validar diagnósticos energéticos en PyMEs, así como herramientas estratégicas para apoyar la toma de decisiones en proyectos orientados a reducir el consumo energético.

Como ya fue mencionado, el objetivo principal del programa de anclaje subnacional fue fortalecer las capacidades institucionales a nivel estatal, pues las instituciones subnacionales desempeñan un papel clave en la promoción de la EE, ya que se encuentran más cerca de las necesidades y realidades de las PyMEs locales. Contar con personal capacitado y con acceso a herramientas adecuadas permite brindar acompañamiento especializado a los actores locales en la identificación e implementación de medidas de ahorro energético, lo que a su vez puede ayudar a fomentar el crecimiento económico estatal.

La generación de capacidades subnacionales también representa un paso fundamental para sentar las bases de mercados locales de EE. Cuando los gobiernos subnacionales cuentan con conocimientos técnicos y metodologías claras, se facilita la articulación con empresas, instituciones financieras, desarrolladores de proyectos y proveedores de tecnologías, creando un entorno más favorable para el desarrollo de proyectos que reduzcan costos energéticos y Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Con iniciativas como esta, se busca asegurar que los avances logrados durante el proyecto NAMA PyME continúen generando impacto más allá de su periodo de implementación. Al fortalecer las capacidades a nivel subnacional, se contribuye a construir una red de instituciones preparadas para seguir promoviendo soluciones de EE que beneficien tanto a la economía de las PyMEs locales como al medio ambiente.

Persona trabajando en una PyME. Créditos: NAMA PyME.

Alcance geográfico del programa de anclaje subnacional. Créditos: NAMA PyME.

Las personas usuarias del transporte público en la Ciudad de México ahora cuentan con más y mejor información para planificar sus viajes utilizando herramientas digitales. Google Maps y la App CDMX ahora informan en tiempo real la ubicación de las unidades de Metrobús (el sistema BRT de la capital), mejorando así la experiencia de viaje y reduciendo tiempos de espera, lo que contribuye a un transporte público más confiable, eficiente y conectado.

A través de esfuerzos de colaboración intersectorial entre Metrobús, la empresa tecnológica Ualabee, Google y el ITDP (Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo), se realizó y publicó el GTFS (General Transit Feed Specification) del sistema Metrobús en ambas modalidades: estática y dinámica, mejorando la planificación de viajes mediante la disposición de información del transporte público en tiempo real.

¿Qué es el GTFS?

El GTFS es un estándar internacional de código abierto usado para ordenar y visualizar información de transporte público. Dicho de otro modo, “es un formato de datos estandarizado que proporciona una estructura para las agencias de transporte público para describir los detalles de sus servicios como horarios, paradas, tarifas, etc.” (General Transit Feed Specification, 2026). El GTFS permite la publicación de información operativa de modos de transporte público para su consulta, posibilitando a su vez el desarrollo de aplicaciones como planificadores de viajes y software asociado. Existe una versión de GTFS llamado dinámico o “real-time”, que añade capacidades de información en tiempo real sobre la ubicación de vehículos, estado del servicio (retrasos, cancelaciones y cambios en la ruta), alertas y eventualidades e, inclusive, el nivel de congestión; lo que mejora la comunicación de información y la experiencia de las personas usuarias (Ibid.)

El proyecto ACCESS en México y América Latina

Los esfuerzos del ITDP en este sentido se dan en el marco del proyecto ACCESS (Acelerar el Acceso a Soluciones de Movilidad Urbana Baja en Carbono a Través de la Digitalización), una iniciativa internacional compuesta por diferentes organizaciones como PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), ONU Habitat, UEMI (Iniciativa de Movilidad Eléctrica Urbana), ICLEI (Gobiernos Locales por la Sustentabilidad), Instituto Wuppertal, Centro de Movilidad Sostenible; con financiamiento del Ministerio Federal de Asuntos Económicos y Acción Climática de Alemania a través de IKI (Iniciativa Internacional del Clima).

ACCESS tiene como objetivo reducir de manera medible las emisiones de gases de efecto invernadero del sector del transporte en áreas urbanas mediante la utilización de la digitalización (soluciones nuevas y existentes en datos y tecnología). ACCESS opera en seis países de América Latina: México, Brasil, Perú, Argentina, Colombia y Ecuador. En México, ACCESS contempla intervención en tres ciudades: Monterrey, Puebla y Ciudad de México.

Nota periodística asociada El Metrobús ya informa en tiempo real cuándo llega tu unidad a través de Google Maps  

Conoce más en este video.

Ilustraciones GTFS estático (izquierda), GTFS dinámico (derecha). Créditos: Mobility Data, General Transit Feed Specification.

Mapa del sistema Metrobús, Movilidad Integrada de la Ciudad de México. Créditos: Metrobús.

Metrobús en Google Maps con ubicación en tiempo real de unidades, captura de pantalla realizada el 18 de marzo de 2026. Créditos: ITDP México.

Un reciente taller sectorial del proyecto CB-ACES (Acción Climática y de Biodiversidad a través de Soluciones de Economía Circular), que se realizó el 4 de marzo de 2026, identificó tres cuellos de botella críticos en cuanto la transición hacia una economía circular en México.

El primero es financiero: la falta de proyectos financiables y el alto riesgo percibido siguen limitando la inversión, incluso cuando existen soluciones viables. El segundo es tecnológico: la ausencia de datos, trazabilidad y sistemas de monitoreo impide escalar modelos circulares y generar confianza en el mercado. El tercero es humano: la economía circular aún se entiende de forma limitada, lo que frena su adopción en empresas, especialmente en las pymes.

Sin embargo, el hallazgo más relevante es que las oportunidades son igualmente sistémicas. El uso de mecanismos como el blended finance podría desbloquear inversiones al reducir riesgos; al mismo tiempo, nuevos modelos de negocio, basados en reutilización, reparación y mercados de materiales secundarios, representan una oportunidad económica aún poco explotada.

Esto tiene implicaciones directas para la política climática: alinear incentivos económicos con beneficios ambientales será decisivo para acelerar la descarbonización y reducir residuos. Además, fortalecer la colaboración entre sector público, privado y academia emerge como un factor clave para cerrar brechas de conocimiento e innovación.

Quizá el mensaje más importante del taller es el siguiente: la economía circular no es un cambio incremental, sino una transformación sistémica. Requiere rediseñar procesos productivos, crear nuevos mercados y desarrollar capacidades a gran escala.

En este contexto, México tiene una ventana de oportunidad única. Si logra articular financiamiento, políticas e innovación, podría posicionarse como un referente regional en economía circular, con beneficios económicos, ambientales y sociales de largo plazo.

CB-ACES es un proyecto de cinco años, financiado por IKI del Gobierno Alemán, con SEMARNAT como contraparte política, y la ONUDI como coordinadora principal, junto con adelphi global y CAMEXA como instituciones ejecutoras. El proyecto se encuentra actualmente en la fase de preparación y se prevé que se ponga en marcha a finales de este año.

La economía circular propone transformar los sistemas productivos para reducir residuos, optimizar recursos y generar valor sostenible. Créditos: Pexels – DS stories.

En el marco del Día Internacional de los Bosques (21 de marzo), la Iniciativa SAbERES acompaña a cientos de pequeños productores rurales, entre ellos, comunidades forestales que cuentan con proyectos de manejo y aprovechamiento forestal y de ecoturismo, en la implementación de prácticas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) que contribuyen significativamente a minimizar los impactos del cambio climático, como la mitigación de incendios, de plagas y enfermedades en el arbolado; y al mismo tiempo, favorecen la conservación de la biodiversidad, del suelo y la captura de agua para la recarga de acuíferos.

Todos estos servicios ambientales son esenciales para la resiliencia climática de la agricultura, ganadería y apicultura.

La Unión de Comunidades Productoras Forestales Zapotecos – Chinantecas de la Sierra Juárez (UZACHI), Oaxaca, que forma parte de la iniciativa SAbERES, ha logrado reducir considerablemente la presencia de incendios en los bosques de las comunidades que la integran, asímismo han mitigado la presencia de plagas y enfermedades en el arbolado. Además, sus arduas labores de mantenimiento del bosque favorecen una mayor presencia de flora y fauna. Para las comunidades los bosques son más que madera, tienen un una gran importancia cultural y espiritual, son una parte de ellos.

El trabajo de SAbERES con las comunidades forestales nos ha revelado que es fundamental que el Estado fortalezca las políticas de fomento al manejo y conservación de los ecosistemas forestales, con acompañamiento técnico bien calificado, que contribuyan a consolidar las iniciativas comunitarias de manejo, aprovechamiento sostenible y conservación, de otra forma México seguirá perdiendo bosques y selvas a tasas alarmantes.

Las comunidades forestales y campesinas juegan un rol central en la conservación de los ecosistemas forestales, más del 50 por ciento de los bosques y selvas del país son propiedad de ejidos y comunidades indígenas y campesinas, que a través de sus iniciativas de manejo y aprovechamiento sostenible de productos forestales tanto maderables como no maderables, vigilan y dan mantenimiento a los ecosistemas. 

El futuro de los bosques y selvas del país depende, en gran medida, de la organización y fortalecimiento de capacidades de las comunidades que los habitan y cuidan.

Foto panorámica de la comunidad de Capulálpam de Méndez rodeada por sus bosques bien conservados. Créditos: SAbERES.

Fotografía de técnico forestal comunitario midiendo el crecimiento del arbolado. Créditos: SAbERES.

Foto de vista panorámica de los bosques de la comunidad de Capulálpam de Méndez, Sierra Norte, Oaxaca. Créditos: SAbERES.

Foto dE los bosques de la comunidad de Capulálpam de Méndez, Sierra Norte, Oaxaca. Créditos: SAbERES.

En un contexto de creciente estrés hídrico y cambio climático, la integración de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en la gestión del agua ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad urgente. El pasado 5 de marzo de 2026 se llevó a cabo el Kick-Off del proyecto SbN Agua, un espacio que reunió a funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) e integrantes de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana), con el objetivo de sentar las bases de una colaboración que busca transformar la manera en que se gestiona el agua en el Valle de México, poniendo énfasis en la adaptación al cambio climático. Desde el inicio, el mensaje fue claro: este proyecto no parte de cero, sino que se construye sobre esfuerzos existentes que ahora necesitan articularse.

Las palabras de apertura reflejaron el valor de este momento. Tras años de trabajo, se consolida una alianza que permite conectar la cooperación internacional con las prioridades nacionales, abriendo la puerta a nuevas formas de colaboración y acción. Uno de los momentos más reveladores surgió durante la dinámica de presentación: la mayoría de las y los participantes reconoció tener menos de cinco años de experiencia en SbN. Este dato no solo evidencia que el enfoque aún es emergente, sino también el papel clave que ha tenido la cooperación internacional en posicionarlo.

A lo largo del taller, se identificaron importantes sinergias con iniciativas existentes: desde restauración de cuencas y cultura del agua, hasta estrategias de adaptación climática. Estas coincidencias muestran que el proyecto puede convertirse en un articulador de esfuerzos existentes. Los ejes de trabajo propuestos reflejan esta ambición. Por un lado, fortalecer la gobernanza mediante una mejor coordinación y políticas públicas más robustas, así como impulsar el financiamiento y la inversión en infraestructura verde para una gestión del agua resiliente al clima. Por otro lado, sensibilizar sobre estos temas a través de campañas de concientización, la educación y la formación de agentes de cambio.

Más allá de las propuestas, el principal avance del Kick-Off fue otro: construir una visión común. El trabajo ahora será traducir esa visión en acciones concretas, priorizadas y viables. El proyecto SbN Agua comienza así con una certeza: transformar la gestión del agua implica no solo nuevas soluciones, sino nuevas formas de trabajar juntos.

Intervención de María Ana Rodríguez, directora del proyecto, sobre la presentación del proyecto “SbN Agua”. Créditos: GIZ México – Daniel Hugo de la Torre Bueno Beingolea.

Fotografía grupal de las personas que participaron en el Kick-Off del proyecto SbN Agua. Créditos: Sofía Muñoz Alarcón.

Sesión de intercambio de experiencias del componente de gobernanza del proyecto SbN Agua. Créditos: GIZ México – Daniel Hugo de la Torre Bueno Beingolea.

En el proyecto BioFinCas se reconoce que los grandes desafíos se enfrentan mejor mediante el trabajo conjunto. Por ello, en marzo de 2026 se llevó a cabo el encuentro anual en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, un espacio clave para reflexionar sobre avances, identificar retos y definir las estrategias que guiarán el trabajo durante el próximo año.

El encuentro comenzó con un espacio de networking en Ciudad de México, donde se compartieron los avances y alcances del proyecto con diversos actores del sector cafetalero del país. Este primer momento permitió dialogar, intercambiar perspectivas y explorar posibles sinergias con organizaciones y aliados interesados en fortalecer sistemas productivos más sostenibles y resilientes.

Posteriormente, el equipo se trasladó a San Cristóbal de Las Casas, donde se desarrollaron las sesiones internas de planeación. Durante varios días se trabajó de manera conjunta para revisar objetivos, alinear perspectivas y construir estrategias compartidas. Estas jornadas combinaron espacios de trabajo técnico con actividades culturales que permitieron comprender mejor la diversidad social, ambiental y productiva de esta importante región cafetalera.

Uno de los momentos más valiosos fue el encuentro con cooperativas cafetaleras de Chiapas. Escuchar directamente a quienes producen el café permitió conocer sus necesidades, inquietudes y perspectivas. Este diálogo reafirmó la importancia de construir soluciones desde el territorio y junto a quienes forman parte esencial de las cadenas de valor. La jornada concluyó con una cata de café que celebró la riqueza y calidad del café de la región.

A lo largo del encuentro también se realizaron capacitaciones y actividades dinámicas sobre enfoque de género, uso de plataformas de datos y ejercicios participativos que fomentaron la creatividad y el trabajo colaborativo para enfrentar los desafíos del proyecto.

BioFinCas se implementa en México, Guatemala y República Dominicana, y trabaja con las cadenas de valor de cacao, café y banano bajo un enfoque de responsabilidad compartida bajo el liderazgo de OroVerde.

Más que una reunión técnica, BioFinCas 2026 fue un espacio para unir perspectivas, compartir aprendizajes y seguir construyendo, en equipo, los caminos hacia sistemas productivos más sostenibles, biodiversos y resilientes.

Noche cultural. Créditos: BioFinCas.

Reunión con cooperativas de café. Créditos: BioFinCas.

Networking Conecta y comparte: prioridades en común. Encuentro BioFinCas 2026. Créditos: BioFinCas.

Una delegación de actores clave del ecosistema de finanzas sostenibles en México participó en el Encuentro Regional de Finanzas Climáticas, celebrado a finales de febrero en Lima, Perú. La delegación estuvo conformada por representantes de la Iniciativa Climática de México (ICM), el Consejo Mexicano de Finanzas Sostenibles (CMFS), CONSAR, BANXICO, la Asociación de Bancos de México (ABM), Grupo Financiero Banorte, Orbia, Banco Multiva y Grupo Peña Verde.

Durante dos días, el encuentro reunió a reguladores, instituciones financieras, gremios y especialistas de Colombia, México y Perú en un espacio de diálogo entre pares, enfocado en el intercambio de experiencias, aprendizajes y retos en torno a la gestión y divulgación de riesgos y oportunidades climáticas en el sistema financiero.

A través de paneles y discusiones, especialistas de alto nivel compartieron avances, herramientas y reflexiones clave, propiciando un diálogo abierto y constructivo entre las y los participantes. Este tipo de espacios no solo fortalecen capacidades técnicas, sino que también consolidan redes de colaboración regional.

Cuando la región se reúne con apertura, rigor técnico y una visión compartida, se generan las condiciones para avanzar de manera más ágil y coordinada hacia sistemas financieros alineados con los desafíos del cambio climático.

Participantes del Encuentro Regional de Finanzas Climáticas en Lima, Perú. Créditos: LACADI.

Encuentro Regional de Finanzas Climáticas en Lima, Perú. Créditos: LACADI.

Participantes del Encuentro Regional de Finanzas Climáticas en Lima, Perú. Créditos: LACADI.