En el marco del Día Internacional de los Bosques (21 de marzo), la Iniciativa SAbERES acompaña a cientos de pequeños productores rurales, entre ellos, comunidades forestales que cuentan con proyectos de manejo y aprovechamiento forestal y de ecoturismo, en la implementación de prácticas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) que contribuyen significativamente a minimizar los impactos del cambio climático, como la mitigación de incendios, de plagas y enfermedades en el arbolado; y al mismo tiempo, favorecen la conservación de la biodiversidad, del suelo y la captura de agua para la recarga de acuíferos.

Todos estos servicios ambientales son esenciales para la resiliencia climática de la agricultura, ganadería y apicultura.

La Unión de Comunidades Productoras Forestales Zapotecos – Chinantecas de la Sierra Juárez (UZACHI), Oaxaca, que forma parte de la iniciativa SAbERES, ha logrado reducir considerablemente la presencia de incendios en los bosques de las comunidades que la integran, asímismo han mitigado la presencia de plagas y enfermedades en el arbolado. Además, sus arduas labores de mantenimiento del bosque favorecen una mayor presencia de flora y fauna. Para las comunidades los bosques son más que madera, tienen un una gran importancia cultural y espiritual, son una parte de ellos.

El trabajo de SAbERES con las comunidades forestales nos ha revelado que es fundamental que el Estado fortalezca las políticas de fomento al manejo y conservación de los ecosistemas forestales, con acompañamiento técnico bien calificado, que contribuyan a consolidar las iniciativas comunitarias de manejo, aprovechamiento sostenible y conservación, de otra forma México seguirá perdiendo bosques y selvas a tasas alarmantes.

Las comunidades forestales y campesinas juegan un rol central en la conservación de los ecosistemas forestales, más del 50 por ciento de los bosques y selvas del país son propiedad de ejidos y comunidades indígenas y campesinas, que a través de sus iniciativas de manejo y aprovechamiento sostenible de productos forestales tanto maderables como no maderables, vigilan y dan mantenimiento a los ecosistemas. 

El futuro de los bosques y selvas del país depende, en gran medida, de la organización y fortalecimiento de capacidades de las comunidades que los habitan y cuidan.

Foto panorámica de la comunidad de Capulálpam de Méndez rodeada por sus bosques bien conservados. Créditos: SAbERES.

Fotografía de técnico forestal comunitario midiendo el crecimiento del arbolado. Créditos: SAbERES.

Foto de vista panorámica de los bosques de la comunidad de Capulálpam de Méndez, Sierra Norte, Oaxaca. Créditos: SAbERES.

Foto dE los bosques de la comunidad de Capulálpam de Méndez, Sierra Norte, Oaxaca. Créditos: SAbERES.

En un contexto de creciente estrés hídrico y cambio climático, la integración de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en la gestión del agua ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad urgente. El pasado 5 de marzo de 2026 se llevó a cabo el Kick-Off del proyecto SbN Agua, un espacio que reunió a funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) e integrantes de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana), con el objetivo de sentar las bases de una colaboración que busca transformar la manera en que se gestiona el agua en el Valle de México, poniendo énfasis en la adaptación al cambio climático. Desde el inicio, el mensaje fue claro: este proyecto no parte de cero, sino que se construye sobre esfuerzos existentes que ahora necesitan articularse.

Las palabras de apertura reflejaron el valor de este momento. Tras años de trabajo, se consolida una alianza que permite conectar la cooperación internacional con las prioridades nacionales, abriendo la puerta a nuevas formas de colaboración y acción. Uno de los momentos más reveladores surgió durante la dinámica de presentación: la mayoría de las y los participantes reconoció tener menos de cinco años de experiencia en SbN. Este dato no solo evidencia que el enfoque aún es emergente, sino también el papel clave que ha tenido la cooperación internacional en posicionarlo.

A lo largo del taller, se identificaron importantes sinergias con iniciativas existentes: desde restauración de cuencas y cultura del agua, hasta estrategias de adaptación climática. Estas coincidencias muestran que el proyecto puede convertirse en un articulador de esfuerzos existentes. Los ejes de trabajo propuestos reflejan esta ambición. Por un lado, fortalecer la gobernanza mediante una mejor coordinación y políticas públicas más robustas, así como impulsar el financiamiento y la inversión en infraestructura verde para una gestión del agua resiliente al clima. Por otro lado, sensibilizar sobre estos temas a través de campañas de concientización, la educación y la formación de agentes de cambio.

Más allá de las propuestas, el principal avance del Kick-Off fue otro: construir una visión común. El trabajo ahora será traducir esa visión en acciones concretas, priorizadas y viables. El proyecto SbN Agua comienza así con una certeza: transformar la gestión del agua implica no solo nuevas soluciones, sino nuevas formas de trabajar juntos.

Intervención de María Ana Rodríguez, directora del proyecto, sobre la presentación del proyecto “SbN Agua”. Créditos: GIZ México – Daniel Hugo de la Torre Bueno Beingolea.

Fotografía grupal de las personas que participaron en el Kick-Off del proyecto SbN Agua. Créditos: Sofía Muñoz Alarcón.

Sesión de intercambio de experiencias del componente de gobernanza del proyecto SbN Agua. Créditos: GIZ México – Daniel Hugo de la Torre Bueno Beingolea.

En aras de producir insumos efectivos para la pasada cumbre de la COP30 en Belem, el 22 de octubre se llevó a cabo un Taller preparatorio del sector Hídrico en las oficinas de CONAGUA; donde representantes de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC); así como la consultora Empatitis y la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana) realizaron la presentación de conferencias sobre el estado actual del sector hídrico mexicano al igual que identificaron áreas de mejora para la operación de CONAGUA.  

Durante el evento, se mostraron los avances que se tienen asociados a los procesos de desarrollo de capacidades en materia de cambio climático desde la perspectiva del sector hídrico; presentando los resultados del Análisis de Conocimientos, Actitudes y Prácticas (CAP), donde se identificaron hallazgos relevantes asociados al fortalecimiento de capacidades con énfasis en los temas de mitigación, adaptación basada en ecosistemas y reducción de riesgo de desastres (con una lente hídrica) y donde se planteó el siguiente paso a realizarse que será el desarrollo de una Estrategia de desarrollo de Capacidades en materia climática para el Sector Hídrico (EDC), la cual estará lista durante el primer semestre de 2026. 

Asimismo, se analizaron los paradigmas hídricos en México y Alemania a través de una conferencia magistral, donde se hizo hincapié en la cuenca hídrica como “unidad de medida de balance hidrológico”; por lo que un pilar clave en las políticas de México debe ser intensificar las mediciones y monitoreo con tecnologías especiales que produzcan datos desagregados/adecuados/específicos, y se resaltó la importancia de considerar el consumo hídrico que las tecnologías generadoras de energía eléctrica demandan; ello con el fin de invertir/implementar nuevas herramientas/dispositivos que tomen en cuenta el factor anterior. 

Igualmente, se analizó la importancia de incrementar la interoperabilidad de los datos producidos por las distintas Secretarías, al igual que mejorar la cadena de comunicación en los sistemas de alerta temprana mediante el aumento en la disponibilidad de datos y su interoperabilidad. 

El evento contó además con un panel de expertas, el cual abordó la importancia de transversalizar al sector hídrico en la NDC mediante de la vinculación del Plan Nacional Hídrico con el instrumento anterior sin dejar de lado el diseño de una Política Nacional de Adaptación; que se mencionó contaría con 4 ejes: Biodiversidad, Población y territorio, Seguridad Alimentaria, Pérdidas y daños, Sector Hídrico, Adaptación de Infraestructura Estratégica y Seguridad Nacional y Cambio Climático.

El énfasis respondió a que, en el marco de la COP30, el sector hídrico fue identificado como uno de los pilares abordados, lo que representó una oportunidad para que México, a partir de la identificación de sus necesidades, fortaleciera el acceso a tecnologías innovadoras discutidas en foros internacionales.

A su vez, se recalcó el rol que la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana) ha tenido en el establecimiento de nuevos paradigmas hídricos mediante la aplicación de Soluciones basadas en la Naturaleza. Finalmente, se subrayó la amplia necesidad de financiamiento alterno como lo es el Blended, Public-Private Partnership, entre otras; en conjunto con el acceso a nuevas tecnologías, que ambos pueden aportar de manera significativa la cooperación internacional. 

El evento concluyó con un ejercicio de mapeo de prioridades mismas que resultaron en un documento oficial por parte de CONAGUA, el cual enviaron oficialmente a SEMARNAT como insumo para la COP30. 

El 11 de noviembre se llevó a cabo el Foro sobre el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming–Montreal: aportaciones del sector turismo a las metas nacionales de la Estrategia Nacional de Biodiversidad de México (ENBioMex)., un espacio diseñado para visibilizar los avances logrados en México hacia la integración de la Biodiversidad en el sector turístico. 

El evento, convocado por el proyecto GEF- KUXATUR coordinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Secretaría de Turismo (SECTUR), contó con la participación de instituciones aliadas, incluido el proyecto Alianza Mexicano-Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH. 

La sesión inaugural reunió a representantes de SECTUR, PNUD y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), quienes subrayaron la importancia de fortalecer vínculos interinstitucionales y de seguir impulsando la colaboración con comunidades locales para avanzar hacia las metas nacionales del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming–Montreal, particularmente la Meta 14.2 sobre turismo y conservación. 

Durante el foro se presentaron los progresos nacionales en materia de biodiversidad, incluyendo los preparativos hacia el Séptimo Informe Nacional que México presentará en 2026. Asimismo, se destacaron iniciativas recientes que contribuyen a integrar la sostenibilidad en el turismo, tales como nuevos programas de restauración ambiental, modelos de negocio con enfoque de naturaleza y acuerdos de adopción de playas que actualmente benefician más de 80 playas a nivel nacional. Participaron representantes del sector público federal, sociedad civil y sector privado turístico.  

Las instituciones presentes compartieron experiencias y resultados orientados al fortalecimiento de capacidades técnicas, la elaboración de guías y herramientas prácticas, y el diseño de políticas públicas que promueven un turismo más responsable. La GIZ México contribuyó con los aprendizajes del proyecto ADAPTUR, la elaboración de insumos estratégicos para SECTUR, la guía de inversiones adaptadas al cambio climático, el proyecto Triangular de Turismo Comunitario de Naturaleza, las acciones generadas por la Alianza Climática en coordinación con la Asociación Nacional de Autoridades Ambientales Estatales (ANAAE) y la Unión de Secretarios de Turismo (ASETUR) en los estados de Frontera Norte; las recomendaciones generadas para la reducción de riesgos del sector turismo en el Puerto de Acapulco, Guerrero; así como  los proyectos Caribe Circular y Procep (enfocados en ala reducción de plásticos en los océanos y su trabajo con el sector turismo)  y diversos procesos de formación en Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) dirigidos al sector turístico. 

El intercambio entre actores evidenció el compromiso compartido por construir un sector turístico que valore y proteja la biodiversidad. La socialización de avances, el trabajo colaborativo y el desarrollo de marcos habilitadores orientados al territorio fueron reconocidos como elementos clave para fortalecer la implementación de las metas del Marco Mundial de Biodiversidad hacia 2030. 

Los resultados han sido integrados como parte de los avances de México para las metas de la ENBioMex. 

Créditos: Ayuntamiento de Mérida
Publicación “Estrategia Barrial para la adaptación al cambio climático en la zona de transición urbano – ecológica del sur de Mérida.”

Como parte de los esfuerzos de adaptación urbana en México, en el marco del proyecto IKI Global CitiesAdapt, nace la publicación Estrategia Barrial para la adaptación al cambio climático en la zona de transición urbano – ecológica del sur de Mérida.

Esta estrategia detalla las metodologías empleadas, los diagnósticos realizados y las propuestas de intervención para la adaptación climática local. Para ello, se utiliza un enfoque participativo e integra datos territoriales, climáticos y socioeconómicos. Esto, a través de cinco etapas con potencial de replicabilidad en otros contextos barriales de México.

El objetivo final de la estrategia es fortalecer la resiliencia de la comunidad y garantizar un desarrollo sostenible y equitativo de la zona de transición urbano-ecológica del Municipio de Mérida.

Créditos: Ayuntamiento de Mérida
Etapas de elaboración de la Estrategia Barrial, desde la identificación del marco normativo hasta el co-diseño de una estrategia de resiliencia urbana, con potencial de replicabilidad en otros contextos barriales de México.

Créditos: GIZ / CitiesAdapt
Mujeres adultas de la comunidad Plan de Ayala Sur en el proyecto demostrativo derivado de la elaboración de la Estrategia Barrial para la adaptación al cambio climático en la zona de transición urbano - ecológica del sur de Mérida.

Créditos: GIZ / CitiesAdapt
Mujeres adultas de la comunidad Plan de Ayala Sur en el proyecto demostrativo derivado de la elaboración de la Estrategia Barrial para la adaptación al cambio climático en la zona de transición urbano – ecológica del sur de Mérida.

Créditos: Instituto Municipal de Planeación de Mérida
Síntesis de las estrategias propuestas para la zona de transición.

¿Por qué en la zona de transición en Mérida?

La zona de transición urbano-ecológica del municipio de Mérida, localizada entre el área urbana y la Reserva Cuxtal en el sur de la ciudad, es un espacio crucial para la recarga de acuíferos y la conservación de la biodiversidad. Sin embargo, es también una región con mayor rezago social que el resto de la ciudad.

En el contexto de la rápida urbanización que se vive actualmente en Mérida, las presiones socioambientales hacia la integridad de la zona de transición han incrementado, y lo seguirán haciendo, viéndose exacerbadas por los efectos adversos del cambio climático.

Como resultado, se establecieron ejes estratégicos para la región, incluyendo la promoción de infraestructura verde, la movilidad sostenible, la gestión mejorada de recursos hídricos y la creación de espacios públicos resilientes. Además, se escogió el módulo de salud Plan de Ayala Sur para llevar a cabo el proyecto demostrativo, una colonia de alta vulnerabilidad al sur de la zona de transición.

Esta estrategia es resultado de un esfuerzo colaborativo entre el Instituto Municipal de Planeación de Mérida (IMPLAN) y la Unidad de Desarrollo Sustentable (UDS) del Ayuntamiento de Mérida; la Deutsche Gesell­schaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana); y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).

Consulta la estrategia aquí.

El pasado 18 de agosto el Parque Nacional El Veladero de Acapulco fue el escenario de la Primera Sesión Ordinaria 2025 de la Comisión Interinstitucional de Cambio Climático del Estado de Guerrero (CICCG) y el Primer Taller Presencial del Proceso de Elaboración de la Estrategia Estatal de Cambio Climático de Guerrero (ECCG). 

Este encuentro marca un hito en la construcción de la política climática del estado, al reunir a representantes del Congreso, el Gobierno Estatal, la cooperación internacional y diversos sectores sociales y productivos en un esfuerzo conjunto por enfrentar los retos del cambio climático. 

En la sesión inaugural, participaron autoridades como el Lic. Jesús Eugenio Urióstegui García, Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, y la Diputada Obdulia Naranjo Cabrera, Presidenta de la Comisión de Recursos Naturales, Desarrollo Sustentable y Cambio Climático. Por su parte, el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Dr. Ángel Almazán Juárez, destacó la importancia de esta primera sesión, subrayando que “es indispensable que Guerrero cuente con una Estrategia Estatal de Cambio Climático que identifique riesgos, fortalezca capacidades y defina rutas claras de adaptación y mitigación”. 

La Dra. Ana Lorena Gudiño, Coordinadora de la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana), enfatizó la relevancia de la cooperación internacional para fortalecer la acción climática a nivel subnacional: “La elaboración de esta estrategia no solo aportará diagnósticos y planes, sino que también consolidará la participación activa de múltiples sectores, garantizando soluciones más resilientes y sostenibles para la población guerrerense”. 

El taller técnico permitió a más de 80 actores estratégicos discutir prioridades y generar insumos para el diseño de la Estrategia Estatal. Las mesas de trabajo abordaron temáticas clave en mitigación (energía, transporte, residuos, procesos industriales y sector AFOLU) y en adaptación (sector social, seguridad alimentaria, biodiversidad, agua e infraestructura estratégica). 

Este proceso se enmarca en la consultoría técnica liderada por el equipo de especialistas de IDOM, que acompañará al estado en la elaboración del inventario de emisiones, diagnósticos de vulnerabilidad y capacidades, así como en la identificación de medidas de adaptación y mitigación. Los resultados se integrarán en la futura Estrategia Estatal de Cambio Climático (ECCG) y el Programa Estatal de Acción ante el Cambio Climático de Guerrero (PEACCG). 

La Comisión acordó como siguientes pasos la instalación de su Consejo Consultivo, la elaboración del Reglamento Interno y la convocatoria a la Segunda Sesión Ordinaria, prevista para noviembre de 2025. 

Con este paso, Guerrero avanza con firmeza hacia la construcción de una agenda climática integral, apoyada en la cooperación multiactor y el compromiso político, abriendo el camino hacia un futuro más resiliente y con menores emisiones. 

Durante dos días de trabajo colaborativo en Aguascalientes, el Gobierno del Estado, el proyecto IKI Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana) y diversos actores de los sectores público, privado, académico y social, fortalecieron la agenda climática local a través de espacios de diálogo, priorización de acciones y reconocimiento a iniciativas empresariales sostenibles.

El 7 de agosto inició con la primera jornada de talleres participativos para la validación y priorización de medidas de mitigación en el marco de la elaboración del Programa Estatal de Acción ante el Cambio Climático de Aguascalientes (PEACCA).

En la apertura, la Directora Residente de GIZ en México, Dra. Ute Böttcher, subrayó: “Instrumentos como este programa estatal de cambio climático muestran el compromiso y voluntad del gobierno de Aguascalientes para asegurar acciones que ayuden a la reducción de emisiones y a la definición de medidas de adaptación para la reducción de la vulnerabilidad y de los riesgos de desastre en sus comunidades”.

El taller, facilitado por el equipo técnico de IDOM y la Secretaría de Sustentabilidad, Medio Ambiente y Agua (SSMAA), reunió a representantes de distintos sectores para evaluar y priorizar medidas clave en energía, transporte, residuos, procesos industriales y uso de suelo, con criterios que consideraron potencial de mitigación, costo-efectividad y co-beneficios sociales y ambientales.

Ese mismo día, por la tarde, se llevó a cabo el evento “Avances que inspiran”, donde se presentaron las finalistas del programa Empresarias Ecolíderes y se entregaron reconocimientos a las empresas ganadoras del Fondo de Recuperación Verde.

En su mensaje, la Dra. Böttcher resaltó: “Más de la mitad de las MIPYMES que han participado en este proceso están lideradas por mujeres. Esto refleja no solo un avance en términos de equidad, sino una apuesta clara por el liderazgo femenino en la transformación sostenible del sector empresarial”.

El proyecto Recuperación Verde de la GIZ México, ha trabajado con más de 200 MIPYMES mexicanas, fortaleciendo capacidades, formando consultores y acompañando la implementación de soluciones sostenibles. “Impulsarlas no solo tiene un impacto económico, sino también social y ambiental. Y hacerlo en alianza con los niveles subnacionales permite que estas transformaciones sean más rápidas, más pertinentes y más cercanas a las comunidades”, añadió.

El 8 de agosto se desarrolló la segunda jornada del proceso participativo, ahora enfocada en la validación y priorización de medidas de adaptación. Las mesas de trabajo abordaron temas como biodiversidad, sector hídrico, infraestructura estratégica y seguridad alimentaria, identificando acciones prioritarias para fortalecer la resiliencia del estado ante los impactos del cambio climático. En este espacio, la Dra. Böttcher señaló: “Adaptarse al cambio climático requiere de políticas efectivas, financiamiento y, sobre todo, una sociedad consciente y activa que asuma la necesidad de actuar ante las nuevas realidades que nos ha traído el cambio climático”.

Estos encuentros consolidan el compromiso multi-actor con una acción climática integral, donde la cooperación internacional, la innovación empresarial y la participación multisectorial se articulan para impulsar un desarrollo más justo, resiliente y bajo en emisiones.

¿Qué hace falta para que las soluciones basadas en la naturaleza realmente funcionen en campo?

Esa es la pregunta que busca responder el nuevo documento “Principios y criterios AbE”, desarrollado en el marco del proyecto Planeación del uso de la tierra e innovación financiera para incrementar la resiliencia de México al cambio climático (SAbERES).

Principios y criterios AbE para seleccionar y priorizar medidas para el proyecto SAbERES.  Créditos: SAbERES

Más allá de listar acciones, esta guía propone una ruta clara para seleccionar e implementar medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) que realmente funcionen para quienes habitan y producen en los territorios. Personas técnicas y comunidades productoras podrán identificar respuestas adaptativas más coherentes, alineadas con las particularidades de los ecosistemas, los sistemas productivos y las personas responsables de su implementación.

Lo innovador del enfoque radica en trabajar desde principios definidos en tres dimensiones —ambiental, social y económica—, permitiendo orientar acciones con mayor alcance territorial y sostenibilidad en el tiempo. En lugar de soluciones genéricas, SAbERES apuesta por una adaptación contextualizada, con criterios que pueden escalarse y replicarse más allá de la duración del proyecto.

Principios y criterios AbE para seleccionar y priorizar medidas para el proyecto SAbERES.  Créditos: SAbERES

La herramienta se enmarca en el objetivo de SAbERES de fortalecer la resiliencia de comunidades rurales en nueve estados del país, mediante la planeación territorial, la implementación de medidas AbE y el acceso a mecanismos financieros. Actualmente, el proyecto colabora con 47 organizaciones en 82 municipios.

Entre los contenidos del documento se incluyen:

  • Las particularidades de la AbE en el marco del proyecto SAbERES
  • La pertinencia del uso de principios y criterios para guiar la acción climática
  • Principios y criterios para la implementación de medidas AbE
  • Orientaciones para su aplicación práctica en campo

Las acciones de SAbERES se desarrollan en distintos modelos productivos. Créditos: José Avendaño

De esta manera, el enfoque del proyecto –que es financiado por la Iniciativa Internacional del Clima (IKI)– representa un paso clave para fortalecer capacidades locales y mejorar el funcionamiento de los sistemas productivos, promoviendo la restauración funcional del paisaje como base para una verdadera adaptación climática.

Puedes descargar el documento aquí.

El café enfrenta una doble crisis: el cambio climático amenaza su viabilidad productiva y la mayoría de las ganancias que genera no llegan a quienes lo cultivan. Las personas productoras de pequeña escala —quienes cultivan el 90 % del café en un país como México— reciben solo una fracción del precio que paga el consumidor final, lo que pone en riesgo su sustento y la continuidad de esta actividad [1][2]. Si no se transforma el modelo actual, el café corre el riesgo de dejar de ser una opción viable para millones de familias productoras.

Foto de un productor de café en San Pedro Cotzilnam, Chiapas. Créditos: Vincent Lagacé.

En el proyecto BioFinCas, financiado por la IKI, trabajamos para construir un nuevo modelo basado en la corresponsabilidad. Las empresas del sector ya no pueden ver a las personas productoras solo como proveedoras de materia prima, sino como aliadas estratégicas para el éxito de todo el negocio. Un sistema cafetalero sostenible solo es posible si funciona para todas las partes.

Junto con empresas aliadas como Ensambles Cafés Mexicanos y Caféología, estamos implementando acciones específicas para abordar estos retos de manera integral:

  • Acompañamiento técnico para transitar hacia prácticas agrícolas amigables con la biodiversidad y resilientes al clima, como el manejo de sombra con especies nativas y la incorporación de barreras vivas para conservar el suelo y el agua.
  • Soluciones financieras para que las personas productoras fortalezcan sus sistemas e inviertan en tecnologías e infraestructura que mejoren su resiliencia climática, como productos de crédito diseñados para prácticas amigables con la biodiversidad, y fondos de garantía líquida que respalden a quienes no pueden acceder a financiamiento por falta de garantías.
  • Seguros paramétricos, como instrumento de mitigación de riesgos ante eventos climáticos extremos, que ya benefician a un centenar de personas productoras.
  • Apoyo en el cumplimiento de regulaciones ambientales y de debida diligencia, como el Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación [3] (EUDR, por sus siglas en inglés).
  • Desarrollo de sistemas de gestión de la información y trazabilidad para facilitar el cumplimiento con certificaciones y regulaciones ambientales y de debida diligencia, como la EUDR.
  • Generación de evidencia para construir un caso de negocio sólido que demuestre que invertir en resiliencia y sostenibilidad no solo es rentable, sino clave para asegurar la continuidad del negocio.

Foto grupal del taller en San Cristobal de las Casas que marcó el inicio del piloto con Ensables Cafés Mexicanos y Cafeología. Créditos: Foto de Nuup.

Este piloto es solo el comienzo. Nuestro objetivo es transformar la dinámica del sector y demostrar que sí es posible un modelo más justo, resiliente y rentable para todos. Invitamos a más actores de la cadena de valor a sumarse, probar nuevas formas de colaboración y escalar lo que funcione. Solo así podremos asegurar un futuro próspero para el café y para quienes lo hacen posible.

Grupo de trabajo en el taller de arranque del piloto. Créditos: Foto de Nuup.

 

[1] Coffee Barometer, Coffee Barometer 2023 Report, Disponible en: https://coffeebarometer.org/documents_resources/coffee_barometer_2023.pdf

[2]  Arnaiz, Adriana Otero, U.S. Department of Agriculture, (USDA), Coffee Annual, Mayo 2024. Disponible en: https://apps.fas.usda.gov/newgainapi/api/Report/DownloadReportByFileName?fileName=Coffee+Annual_Mexico+City_Mexico_MX2024-0025.pdf

[3] El Reglamento de la Unión Europea sobre Deforestación (EUDR) regula la importación y comercialización de siete materias primas, entre ellas el café y cacao, para que no contribuyan con la deforestación del mundo.

Como parte de la 88ª Convención Bancaria de la Asociación de Bancos de México (ABM), se llevó a cabo la firma de la actualización del Protocolo de Sostenibilidad de la Banca, un hito para la integración estructural de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en el sistema financiero mexicano y una herramienta clave que refuerza el compromiso del sector financiero con el desarrollo sostenible de México.  

Esta iniciativa contó con el respaldo técnico de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana) a través del proyecto IKI Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático IV y del proyecto Financiamiento para la Acción Climática en México (FINACC). 

Con la actualización del protocolo se van a incorporar criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza), alineándolo con los marcos, estándares e iniciativas nacionales e internacionales más relevantes, y facilitando su socialización con actores clave del sistema financiero mexicano. 

Las adecuaciones llegan en un momento estratégico, en un contexto de una creciente demanda por parte de inversionistas, reguladores y la sociedad por prácticas sostenibles. El Protocolo permitirá a la banca mexicana impulsar proyectos de desarrollo sustentable, mitigar riesgos climáticos y ambientales, promover la inclusión social y la igualdad de género, reforzar su competitividad a nivel internacional y acelerar la transición hacia una economía más verde, resiliente e incluyente. 

En el evento, Lorena Gudiño Valdez, coordinadora del proyecto Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático IV, reconoció el esfuerzo colectivo detrás de la actualización del Protocolo y el compromiso de la ABM por incorporar prácticas alineadas con los más altos estándares internacionales. Destacó que esta herramienta ofrece una ruta clara para fortalecer el rol de la banca como agente de transformación hacia un modelo económico más resiliente, incluyente y sostenible. 

Para nosotros ha sido un privilegio apoyar en la actualización del Protocolo. Vemos en él una hoja de ruta clara para que la banca incorpore lineamientos y buenas prácticas que impulsen las finanzas e inversiones sostenibles tomando como referencia buenas prácticas y tendencias locales e internacionales que posicionen al gremio como un catalizador hacia un modelo económico más inclusivo y responsable”, afirmó Gudiño. 

El protocolo actualizado incorpora elementos clave como el impulso a proyectos alineados con la Taxonomía Sostenible de México, el fortalecimiento de la cultura inclusiva con enfoque de igualdad de género, y la promoción de los Derechos Humanos dentro del sector financiero. 

La ABM reportó que el 96% de los activos bancarios ya cuentan con un área específica de sostenibilidad; el 92% evalúa riesgos ambientales y sociales en sus procesos de crédito, y el 88% ha integrado estrategias ASG. 

Además, se reiteró el avance logrado en colaboración previa entre GIZ, ABM y PNUD para la reconstrucción resiliente de Acapulco, derivando en una guía práctica con criterios de adaptación climática aplicables a destinos turísticos vulnerables.  

Gudiño Valdez aprovechó el espacio para destacar que hace un año estuvimos en la convención bancaria firmando la colaboración con PNUD y ABM para la reconstrucción más resiliente de Acapulco. Hoy en día, se cuenta con una Guía de reconstrucción que incluye criterios de adaptación a la infraestructura y adaptación basada en ecosistema la cual busca contribuir a una mayor resiliencia retomando las lecciones aprendidas del huracán Otis y que se pueden replicar en otros destinos de sol y playa, para así mejorar la capacidad de respuesta del sector bancario frente a desafíos climáticos y ambientales.” 

La GIZ México refrenda así su compromiso con la transformación sostenible del sector financiero, acompañando con asistencia técnica, conocimiento especializado y cooperación multiactor las iniciativas que colocan a la sostenibilidad como eje central del desarrollo. 

Visita a la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera «Manuel Cepeda Peraza». Créditos: GIZ México. 

El pasado 29 de marzo, una delegación de alto nivel integrada por representantes de tres ministerios del Gobierno Alemán visitó las instalaciones de la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera “Manuel Cepeda Peraza” en Río Lagartos para conocer su experiencia en el desarrollo del proyecto para un sistema de producción de hielo y enfriamiento con energía solar, como un esfuerzo para mejorar sus medios de vida, reducir el impacto ambiental y aumentar su resiliencia ante el cambio climático. Al encuentro se sumaron las autoridades del sector, organizaciones locales e internacionales, coincidiendo en una visión común para acciones climáticas en el sector de pesca artesanal. Esta reunión marca el inicio de una ruta para la estrategia de escalamiento de las intervenciones, apoyada por el proyecto IKI Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático Fase IV de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana).

Acompañaron la visita, representantes del Ministerio Federal de Medio ambiente, protección de la naturaleza, seguridad nuclear y protección al consumidor (BMUV); Ministerio Federal de Economía y protección del clima (BMWK), de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI), así como la embajada alemana y la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana). Asistieron también de la Coordinación General de Operación y Estrategia Institucional de la Comisión Nacional de Pesca (CONAPESCA), de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables (SEPASY) de Yucatán, de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) de Yucatán. También organizaciones locales que trabajan en la sostenibilidad en la región: Comunidad y Biodiversidad (COBI), Sureste Sostenible; y organizaciones del sector cooperativo, la Federación Pesquera del Oriente de Yucatán y la Confederación Mexicana de Cooperativas de Pesqueras y Acuícolas (CONMECOOP), así como del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Durante la jornada, se presentó el proyecto Hielo Solar, una iniciativa que apuesta por el uso de energía solar para la producción de hielo, esencial para conservar el producto pesquero, reducir costos y mejorar las condiciones de trabajo en comunidades costeras. Este proyecto innovador en el ámbito energético cuenta con el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del PNUD, el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), la asesoría técnica de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana), el Instituto de Energías Renovables (IER-UNAM) y la organización Impact Blue. La propuesta busca fortalecer la autonomía de las cooperativas pesqueras frente a los desafíos ambientales y económicos actuales. La visita tuvo un carácter colaborativo y estratégico, reuniéndose autoridades mexicanas y alemanas, representantes de la sociedad civil y del sector pesquero, para discutir los retos del cambio climático, el futuro de la pesca sustentable y las oportunidades de cooperación internacional. Este espacio permitió encontrar objetivos comunes para trazar una ruta para la réplica del modelo en otras regiones del país.

Posteriormente, los participantes recorrieron las instalaciones de la cooperativa, donde conocieron de primera mano los avances técnicos, sociales y organizativos del proyecto. Se visualizó el espacio donde se instalarán los equipos de generación de hielo con energía solar, al tiempo que se compartieron los aprendizajes alcanzados por el comité de gestión local.

«Es muy importante para nosotros los pescadores del estado de Yucatán, que es una región muy vulnerable por los huracanes, contar con este tipo de tecnologías para cuidar el medio ambiente y no afectar el clima global, como el recalentamiento del agua, que nos permita la pesca sustentable para beneficio de nuestras familias». 

Romel Alcocer de la Federación Pesquera del Oriente de Yucatán.

 

Cambio climático y vulnerabilidad pesquera

Uno de los puntos más relevantes de la jornada fue la reflexión conjunta sobre la vulnerabilidad de las comunidades pesqueras artesanales ante el cambio climático. En zonas costeras como Río Lagartos, el aumento en la temperatura del mar, la acidificación, los fenómenos meteorológicos extremos y la pérdida de biodiversidad están teniendo impactos severos sobre los recursos marinos y las condiciones de pesca. Esta realidad agrava la incertidumbre económica de las cooperativas, que ya enfrentan desafíos estructurales como acceso limitado a tecnologías, fluctuaciones del mercado, falta de infraestructura de frío y ausencia de financiamiento. En ese sentido, el proyecto Hielo Solar no solo representa una mejora tecnológica, sino una herramienta clave de adaptación climática y fortalecimiento de la resiliencia comunitaria.

Además de los beneficios técnicos y ambientales, la iniciativa genera valor social al fortalecer la organización interna de la cooperativa, promover el liderazgo local y construir capacidades para una toma de decisiones más autónoma e informada.

Visita a la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera «Manuel Cepeda Peraza». Créditos: GIZ México. 

Hacia una transformación replicable

La visita culminó con un recorrido en lancha por los manglares de la zona, donde se destacó la riqueza ecológica del territorio y el compromiso de la cooperativa con su protección. El intercambio dejó claro que este tipo de experiencias pueden ser el punto de partida para una transformación a mayor escala del sector pesquero artesanal en México, si cuentan con el respaldo institucional y financiero necesario.

Con apoyo de aliados nacionales e internacionales, el proyecto Hielo Solar se consolida como un ejemplo de acción climática local con visión global, y como una inspiración para otras comunidades costeras que enfrentan los mismos retos.

Visita a la Sociedad Cooperativa de Producción Pesquera «Manuel Cepeda Peraza». Créditos: GIZ México. 

 

Importancia de la Capacitación en Verificación de Emisiones 

La verificación y validación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) constituyen procesos esenciales para asegurar la transparencia y eficacia en el reporte de emisiones de GEI en el marco de los instrumentos de precio al carbono (IPC). En este contexto, se diseñó un taller con el objetivo de fortalecer la formación de los representantes acreditados de los organismos de verificación y validación de emisiones en México. Este esfuerzo resulta fundamental para garantizar que los procesos de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) se realicen con altos estándares, contribuyendo así a la integridad del Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) en el país. 

Marco Normativo y Necesidad de Capacitación 

El marco normativo que regula este proceso en México se basa en la Ley General de Cambio Climático (LGCC), que establece un sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) como componente esencial del Registro Nacional de Emisiones (RENE). Desde su implementación, este sistema ha sido clave para que los sujetos regulados cumplan con sus responsabilidades ambientales.  

La capacitación se centró en proporcionar a los verificadores el conocimiento necesario sobre las normativas vigentes y las herramientas prácticas requeridas para llevar a cabo sus funciones de manera efectiva. 

Objetivos del Taller 

El taller tuvo como objetivo principal capacitar a los verificadores líderes de los organismos acreditados. Adicionalmente, se realizó un examen que evaluó el conocimiento adquirido durante las sesiones. Esta metodología no solo fortalec las capacidades técnicas, sino que también promov una mayor confianza en los procesos de verificación. 

Contexto del Evento 

Este taller se llevó a cabo del 3 al 5 de diciembre de 2024, organizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en colaboración con el equipo SiCEM de la Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZGmbH (Cooperación Técnica Alemana). Esta iniciativa además de fortalecer las competencias técnicas, fomen un compromiso más sólido hacia una gestión ambiental responsable y sostenible en México.