En un contexto de creciente estrés hídrico y cambio climático, la integración de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en la gestión del agua ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad urgente. El pasado 5 de marzo de 2026 se llevó a cabo el Kick-Off del proyecto SbN Agua, un espacio que reunió a funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) e integrantes de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Técnica Alemana), con el objetivo de sentar las bases de una colaboración que busca transformar la manera en que se gestiona el agua en el Valle de México, poniendo énfasis en la adaptación al cambio climático. Desde el inicio, el mensaje fue claro: este proyecto no parte de cero, sino que se construye sobre esfuerzos existentes que ahora necesitan articularse.

Las palabras de apertura reflejaron el valor de este momento. Tras años de trabajo, se consolida una alianza que permite conectar la cooperación internacional con las prioridades nacionales, abriendo la puerta a nuevas formas de colaboración y acción. Uno de los momentos más reveladores surgió durante la dinámica de presentación: la mayoría de las y los participantes reconoció tener menos de cinco años de experiencia en SbN. Este dato no solo evidencia que el enfoque aún es emergente, sino también el papel clave que ha tenido la cooperación internacional en posicionarlo.

A lo largo del taller, se identificaron importantes sinergias con iniciativas existentes: desde restauración de cuencas y cultura del agua, hasta estrategias de adaptación climática. Estas coincidencias muestran que el proyecto puede convertirse en un articulador de esfuerzos existentes. Los ejes de trabajo propuestos reflejan esta ambición. Por un lado, fortalecer la gobernanza mediante una mejor coordinación y políticas públicas más robustas, así como impulsar el financiamiento y la inversión en infraestructura verde para una gestión del agua resiliente al clima. Por otro lado, sensibilizar sobre estos temas a través de campañas de concientización, la educación y la formación de agentes de cambio.

Más allá de las propuestas, el principal avance del Kick-Off fue otro: construir una visión común. El trabajo ahora será traducir esa visión en acciones concretas, priorizadas y viables. El proyecto SbN Agua comienza así con una certeza: transformar la gestión del agua implica no solo nuevas soluciones, sino nuevas formas de trabajar juntos.

Intervención de María Ana Rodríguez, directora del proyecto, sobre la presentación del proyecto “SbN Agua”. Créditos: GIZ México – Daniel Hugo de la Torre Bueno Beingolea.

Fotografía grupal de las personas que participaron en el Kick-Off del proyecto SbN Agua. Créditos: Sofía Muñoz Alarcón.

Sesión de intercambio de experiencias del componente de gobernanza del proyecto SbN Agua. Créditos: GIZ México – Daniel Hugo de la Torre Bueno Beingolea.

El Proyecto Coaliciones Urbanas Transformadoras (TUC), implementado entre 2021 y 2026, ha consolidado dos laboratorios urbanos en León, Guanajuato, y Naucalpan, Estado de México, como plataformas de participación multisectorial para la toma consensuada de decisiones y la promoción de la acción climática. El proyecto concluye a finales de este año, por lo que ambas ciudades trabajan en una estrategia de sostenibilidad, replicabilidad y escalabilidad del modelo de gobernanza para asegurar su continuidad. 

Estrategia de sostenibilidad: asegurar la continuidad de los laboratorios o de componentes del modelo de gobernanza, mediante alianzas con instituciones académicas por su rol neutral y capacidad de generación de conocimiento. 

Para el caso de León se conformó un Comité de Sostenibilidad para liderar el laboratorio, integrado por miembros del propio espacio y coordinado por el Tecnológico de Monterrey, con quien se firmó un convenio de colaboración. 

Asimismo, en Naucalpan se impulsa la integración curricular del modelo en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM mediante espacios formativos. Entre el 22 y el 30 de enero de 2026 se realizó la práctica de carrera “Diseño y facilitación de talleres de planeación participativa para la gobernanza urbano-ambiental”. 

Estrategia de replicabilidad: garantizar que el modelo sea adoptado en otros territorios. En León y Naucalpan se desarrolla una metodología y criterios para la intervención participativa de espacios públicos para la adaptación al cambio climático. 

Además, se fortalecen capacidades de actores locales mediante talleres prácticos donde se comparten herramientas y metodologías. En 2025 se realizaron con personas funcionarias de Atizapán de Zaragoza y del Estado de México, así como con académicos de la Universidad Anáhuac. 

También contempla la difusión de metodologías y aprendizajes en espacios académicos y multisectoriales. Entre ellos, en la conferencia “Laboratorios urbanos: innovación para la acción climática”, presentada el 6 de noviembre de 2025 en el Primer Congreso Internacional de Urbanismo Participativo y Resiliente y en el Segundo Seminario Interdisciplinario de Estudios Socioambientales de la FES el 1 de diciembre de 2025. 

Estrategia de escalabilidad: ampliar el impacto del modelo hacia la política pública mediante el desarrollo de lineamientos que permitan a los municipios del Estado de México implementar proyectos estratégicos y procesos de planeación urbana participativa orientados a la acción climática. 

Miembros del Laboratorio Urbano de León en la conferencia “Laboratorios urbanos: innovación para la acción climática”, presentada en el Primer Congreso Internacional de Urbanismo Participativo y Resiliente en la ciudad de Guanajuato. Créditos: WRI México.

Miembros del Laboratorio Urbano de Naucalpan en el Segundo Seminario Interdisciplinario de Estudios Socioambientales de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM.  Créditos: WRI México.

Presentación de metodologías y aprendizajes del proyecto Coaliciones Urbanas Transformadoras en la práctica de carrera “Diseño y facilitación de talleres de planeación participativa para la gobernanza urbano-ambiental” en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. Créditos: WRI México.

Del 21 al 24 de febrero los socios de la cooperativa Manuel Cepeda y habitantes de la comunidad de Rio Lagartos, Yucatán, recibieron en sus instalaciones a los equipos técnicos que están apoyando con un proyecto para mejorar las condiciones de la pesca artesanal sustentable.

Integrantes de la cooperativa y mujeres jóvenes de la comunidad explican el prototipo de modelo de negocio del proyecto. Créditos: GIZ México. 

En todo el país la pesca artesanal está contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y ecosistemas cuando se aplican técnicas sustentables y las y los pescadores toman conciencia de los beneficios de un medio ambiente sano, pero también de los riesgos que el Cambio Climático representa para sus medios de vida. Aunado a esto, enfrentan retos como cualquier pequeña empresa, altos costos de producción y un mercado fluctuante. En esta cooperativa la compra de miles de toneladas de hielo al año representa una gran carga económica y preocupación para los socios; así como grandes emisiones de contaminantes para su transporte desde la fábrica de hielo al muelle de la cooperativa, de donde salen las lanchas al amanecer fuera de la Reserva de la Biosfera de Rio Lagartos para la pesca del día.

Integrantes de la cooperativa y mujeres jóvenes discuten las alternativas tecnológicas del sistema de producción de hielo y sistema solar fotovoltaico interconectado. Créditos: GIZ México. 

Durante estos días de visita, los socios pescadores y grupos focales de mujeres y jóvenes estuvieron dialogando sobre la inclusión y la gobernanza, la economía social y las alternativas tecnológicas para un sistema de producción de hielo y un sistema solar fotovoltaico interconectado a la red como un proyecto de la cooperativa con impacto social en la comunidad. En este nuevo negocio de la cooperativa trabajarán jóvenes, hijas de pescadores cercanas al arte de la pesca, quienes ayudarán a que la producción de las familias de los pescadores pueda venderse mejor. Y tal vez se pueda vender hielo en la comunidad para otras actividades como el ecoturismo que también es importante para la conservación de la zona. 

El hielo y enfriamiento es clave para la pesca artesanal que cuida el ambiente. Créditos: GIZ México. 

A través de la Cuarta fase de la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático, por encargo del Ministerio de Economía y Acción Climática (BMWK) través de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI), se acompañó a los dirigentes de la Cooperativa a la firma del convenio con otro aliado del proyecto, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en alianza con el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) quienes de manera coordinada están apoyando a estructurar este proyecto social.

La directora de GIZ México Ute Boettcher; participó en uno de estos encuentros para conocer el modelo de negocio que visualiza la cooperativa y las instalaciones donde se pondrán los equipos en un futuro cercano.  

 Desde la Alianza Climática se visualiza que este proyecto piloto sea replicado en el Golfo de California y posteriormente involucrar a las Federaciones de pescadores para generar un impacto mucho más amplio tanto en el sector de la pesca artesanal, como en la calidad de vida de las y los pescadores de todo el país. 

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)  (Gobernanza de los Sistemas Nacionales de Áreas Protegidas en los Andes Tropicales, 2006), define a la gobernanza como a las interacciones entre estructuras, procesos y tradiciones que determinan cómo se ejerce el poder y las responsabilidades, así como la toma de decisiones y las intervenciones de los actores.

En este sentido, existen distintas metodologías para abordar la gobernanza, dependiendo de las características del territorio, marcos políticos y socioeconómicos. Estas metodologías están en constante retroalimentación de mejora a lo largo del tiempo.

En el caso de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) uno de los temas más complejos que enfrentan es el conflicto por la tenencia de la tierra y aquellos que se derivan del uso, acceso y control de los recursos naturales, problemática originada por el solapamiento entre territorios de carácter federal, municipal, pequeños propietarios e incluso asentamientos humanos irregulares.

Para alcanzar una distribución equitativa y fortalecer los procesos de gobernanza, es necesario construir consensos entre los diversos grupos sobre aspectos como el uso de los recursos, su distribución y el financiamiento para la gestión. Mediante una planificación participativa se puede llegar a acuerdos, construir una visión compartida y una mayor integralidad en las estrategias y planes de acción.

Por lo tanto, contar con una buena gobernanza se considera como uno de los componentes más importantes para garantizar la sostenibilidad de los proyectos, y para la conservación del patrimonio natural a largo plazo.

Desde el proyecto Cuencas Verdes, se realizan esfuerzos para el ejercicio de instalación de un Consejo Técnico Asesor (CTA) en el ANP “Parque Estatal Sierra de Guadalupe” (PESG).

Reunión interna Planeación CTA Pronatura México, Ithaca Environmental y Administradores del ANP.

El objetivo del CTA es integrar la participación de todos los actores (de carácter académico, privado, pequeños propietarios, gobierno y organizaciones de la sociedad civil), formalizando un espacio para emitir opiniones y recomendaciones, apoyando el manejo del PESG. Asimismo, se busca impulsar acuerdos para el establecimiento de compromisos y corresponsabilidades entre las y los diferentes actores que convergen en el área para la conservación de sus recursos naturales, ecosistemas y biodiversidad.

Este esfuerzo, llevado a cabo a lo largo de 12 meses, nos ha permitido visualizar la importancia de realizar todo proceso de la mano de los administradores del parque, con quienes se ha logrado posicionar el CTA dentro de la actualización del Programa de Manejo. Una lección aprendida es la importancia de contar con un diagnóstico de participación social que permita visualizar las principales redes de colaboración, grado de participación, involucramiento, conflicto, problemáticas, percepción de los efectos de cambio climático y beneficios identificados, para una vez instalado el CTA, poder enfocar los esfuerzos necesarios a las prioridades del ANP.

Taller Mapeo de Actores para CTA.