Es fundamental impulsar la movilización de financiamiento verde para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París. En este tenor, la Deutsche Gesell­schaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH  (Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable) y el Tecnológico de Monterrey organizaron la tercera edición del Festival de Financiamiento Verde e Incluyente 2022 con el objetivo de generar un espacio de diálogo multi-actor para compartir las buenas prácticas a nivel nacional, regional e internacional en la asignación, acceso, gobernanza, gestión y movilización de financiamiento verde.

Durante el 13, 14 y 15 de junio, se llevaron a cabo 24 sesiones de manera híbrido, con la participación de alrededor de 100 panelistas y más de 2,000 asistentes en línea en México, América Latina, el Caribe, España y Alemania. El festival contó con la participación de representantes de la GIZ México, los proyectos IKI en México, el Tecnológico de Monterrey, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el Banco de México (Banxico), Nacional Financiera (NAFIN), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS), La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), CIBanco, entre otros.

La inauguración estuvo presidida por Gabriel Yorio González, subsecretario de Hacienda y Crédito Púbico; Simone Franke, consejera Política de la Embajada de Alemania en México; Philipp Schukat, coordinador del equipo clima de GIZ México; Cynthia María Villarreal, directora de Desarrollo Sostenible y Vinculación en el Tecnológico de Monterrey y el embajador Miguel Ruíz Cabañas Izquierdo, director de la Iniciativa Objetivos de Desarrollo sostenible (ODS) en el Tecnológico de Monterrey. Para dar apertura al Festival, los ponentes abordaron los esfuerzos y logros de la cooperación bilateral México-Alemania para el financiamiento sustentable, la importancia de la cooperación multi-actor en la movilización de recursos financieros y el rol de las universidades en el reverdecimiento del sistema financiero.

Durante el primer día del Festival de Financiamiento se abordaron la economía social y las inversiones de impacto, la historia de cambio generada por el Programa Global FELICITY, el financiamiento descentralizado y los esfuerzos de la GIZ México, los mecanismos financieros de para la atención al cambio climático y desarrollo sostenible desde el sector público, las Soluciones 2030 para el desarrollo local, la inclusión financiera de personas con discapacidad y la estrategia de recuperación post COVID de la Banca de Desarrollo.

Las sesiones del segundo día versaron sobre instrumentos para impulsar el financiamiento con mujeres empresarias, política financiera feminista, el financiamiento de energía solar térmica, los mecanismos de Pagos por Resultados, la evaluación socioeconómica de proyectos de infraestructura resiliente y baja en carbono, el crowdfunding para la inversión verde en México, las herramientas digitales para la preparación de proyectos y la oferta verde de la banca comercial.

En el último día las sesiones se centraron en los impactos económicos y financieros del cambio climático, el desarrollo de taxonomías verdes y sustentables en América Latina, las juventudes en acción por las finanzas verdes, los retos y oportunidades para el financiamiento de eficiencia energética, el compromiso del financiamiento climático en la COP, los mecanismos financieros verdes y sustentables a nivel subnacional, las alianzas para impulsar la ambición en la acción climática.

Adicionalmente, reconociendo el papel de las juventudes en la acción climática, durante el Festival se contó con la presencia de los proyectos innovadores seleccionados de la convocatoria impulsada por la GIZ México, “Juventudes en Acción por las Finanzas Verdes”. En este proceso, las juventudes que presentaron sus proyectos fueron: Daisy Álvarez por el proyecto Construyendo espacios verdes y sustentables para todes, Graciela Rivera con el proyecto EnerYou, Daniela Carreón con el Proyecto ETF Verde e Iván Mendoza por el proyecto en comunidades Mazahuas SMAR JÑatjo’o.

Para concluir el Festival, se abordaron las alianzas para impulsar la ambición en la acción climática. En este espacio, se presentaron los resultados de la cooperación entre la GIZ México y el Gobierno de México para reverdecer el sistema financiero. Adicionalmente, la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático, presentó el avance de la cooperación y trabajo junto con actores clave para impulsar las finanzas verdes e incluyentes en el país, desde el territorio hasta la creación de taxonomías sostenibles. Además, la SHCP y Banxico resaltaron la necesidad de transitar hacia economías bajas en carbono y resilientes, así como la centralidad de la cooperación técnica brindada por GIZ México para atender el cambio climático.

En la sesión de clausura, Philipp Schukat, Coordinador del Equipo Clima de GIZ México, expuso dos conclusiones clave sobre las jornadas de financiamiento verde. En primer lugar, que “ante la crisis climática ya contamos con la innovación tecnológica, ahora hay que generar los mecanismos financieros para implementarla y reducir las brechas sociales”. En segundo lugar, recalcó la importancia de la cooperación multiactor entre gobiernos, sociedad civil y empresas para lograr los objetivos globales.

Conoce más: Festival de Financiamiento Verde e Incluyente 2022

Debido a los efectos adversos del cambio climático, en los gobiernos locales es necesaria la movilización de recursos hacia actividades sostenibles con acciones de adaptación y mitigación. A medida en que los impactos del cambio climático continúan creando mayores retos y amenazas, más partes interesadas se movilizan para invertir y contribuir a diversos fondos que constituyen el financiamiento climático.

El sector financiero está listo para apoyar la implementación de proyectos que sean lo suficientemente robustos para aplicar a algún tipo de financiamiento, por lo cual, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a través de la Dirección General de Políticas para el Cambio Climático (DGPCC) y en coordinación con la Deutsche Gesell­schaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable), han creado un curso virtual de financiamiento climático que tiene por objetivo fortalecer las capacidades de los gobiernos locales para el diseño de proyectos climáticos susceptibles de financiamiento nacional o internacional.  Con esto, el gobierno de México busca apoyar a los municipios en la correcta creación de proyectos climáticos y en su búsqueda de mecanismos de financiamiento verde que permitan la implementación de acciones de mitigación y adaptación a nivel local.

Por lo anterior, el curso está dirigido a las y los responsables de diseñar e implementar proyectos climáticos dentro de los gobiernos locales.

El curso está conformado por siete módulos dentro de los cuales podrán aprender a través de recursos y materiales didácticos cómo construir un proyecto de cambio climático susceptible de obtener financiamiento, es 100% gratuito y virtual, al finalizarlo podrán obtener un certificado.

No lo pienses más y accede a este link para inscribirte, tienes hasta el 22 de mayo de 2022.

La Taxonomía es un marco de referencia (con criterios e indicadores) que permite clasificar, organizar y evaluar diversas subramas y actividades económicas de acuerdo con su contribución con los objetivos en materia de cambio climático y/o sustentabilidad del país. Es decir, una clasificación de qué es verde y qué no. El Marco de Reporteo es el mecanismo que acompaña a la taxonomía para incluir los elementos de sustentabilidad en la operación de un banco y, con ello, monitorear flujos de inversión y reportar resultados.

La Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesell­schaft für Internationale Zusammenarbeit  (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable) y la Asociación de Bancos de México (ABM) han impulsado el desarrollo de una metodología para la taxonomía de finanzas verdes y un marco de reporteo para la banca mexicana a través del proyecto “Diseño y pilotaje de un marco de reporteo para financiamiento verde en la banca comercial en México”.

El inicio del proyecto consistió en considerar las experiencias existentes. Por un lado, las internacionales, para entender las mejores prácticas; y por otro lado, las nacionales, para asimilar las necesidades y capacidades locales. Al referirnos a las principales iniciativas internacionales, como son las taxonomías de China, la Unión Europea, y Climate Bonds Initiative, también se buscó entender su metodología para armonizar el desarrollo de este proyecto, con miras a poder ser parte de un sistema de taxonomías mundiales que le den certidumbre al inversionista.

 

Créditos: Shutterstock. Para el desarrollo de una taxonomía para la banca mexicana, es necesario considerar las experiencias nacionales e internacionales.

 

Iniciativas internacionales

China 

En el año 2012, China fue el pionero en el desarrollo de un sistema financiero verde al estandarizar una serie de políticas, arreglos institucionales y regulaciones para dirigir los fondos privados hacia la industria verde. Los entes reguladores del país diseñaron dos taxonomías: créditos (2013) y bonos verdes (2015). Ambas taxonomías son de aplicación obligatoria, tienen el objetivo de construir un sistema financiero verde integral y orientan la asignación de recursos principalmente a proyectos de reducción de emisiones, prevención de la contaminación y ahorro de energía.

Unión Europea

En 2018, a partir de la publicación del Plan de Acción sobre Finanzas Sostenibles de la Unión Europea, se elaboró el informe técnico de la Taxonomía de Finanzas Sostenibles, publicándose en marzo de 2020.

Consiste en un marco metodológico a partir del cual se obtienen unos Criterios de Evaluación Técnica que definen el nivel en el que los sectores y actividades económicas tienen sustentabilidad ambiental. Estos criterios fueron elaborados para más de 70 actividades que contribuyen al cumplimiento de los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático. La Unión Europea tiene seis objetivos ambientales que deben cumplirse y los proyectos que sean financiados, para obtener la etiqueta de “verde”, deben procurar no hacer “daño significativo” a ninguno de ellos durante su ciclo de vida.

Esta taxonomía fue diseñada para ser utilizada tanto por los Estados miembro de la Unión Europea como por los participantes del mercado financiero que ofrecen productos etiquetados como “financiamientos o inversiones sostenibles”, en este sentido es de utilidad para diversos instrumentos financieros. Por su complejidad, alcance, legitimidad ante los reguladores financieros, transparencia y alineamiento con la ciencia, se considera como el punto de referencia mundial.

Climate Bonds Initiative (CBI)

Su taxonomía tiene por objetivo orientar a los emisores e inversores de bonos verdes y climáticos; desarrollada desde 2013 y actualizada regularmente basándose en la ciencia, el surgimiento de nuevas tecnologías y en los estándares de CBI. Es un referente para gobiernos y reguladores interesados en garantizar la integridad verde de los nuevos productos financieros.

 

Experiencias mexicanas

El sistema financiero mexicano aún no cuenta con una taxonomía de financiamiento verde; sin embargo, existen diversas iniciativas para un marco de desarrollo de las finanzas verdes que posicionan al país a la vanguardia en América Latina en la materia.

  • Protocolo de Sustentabilidad de la Banca (2016). Impulsado por la ABM con el objetivo de participar en la transición de la economía mexicana hacia una economía competitiva de bajas emisiones de carbono. Actualmente tiene 26 instituciones adherentes.
  • Consejo Consultivo de Finanzas Verdes (2016). Foro de intercambio de experiencias y de generación de propuestas del sistema financiero para avanzar la agenda de finanzas verdes.
  • Primera propuesta de un marco de reporteo de financiamiento climático para la banca comercial (Proyecto interno ABM-GIZ, 2017). Proyecto germinal del actual sobre un marco de medición, reporteo y verificación de los flujos financieros climáticos en la banca comercial.
  • Metodología para la evaluación del impacto en Adaptación y Mitigación del Cambio Climático (SHCP-SEMARNAT, 2019). Su objetivo es orientar el análisis del financiamiento público, integrando criterios, definiciones e indicadores que permitan vincular e identificar la aportación del Gobierno Federal al cumplimiento de los compromisos y objetivos de México en materia de Cambio Climático.
  • Metodología de FIRA para el Primer Bono Verde en Agricultura (2019). Metodología para certificar el primer bono verde mexicano en agricultura e identificar inversiones verdes que faciliten la transformación de la producción de ciertos cultivos de producción en campo abierto hacia una bajo el sistema de la agricultura protegida.
  • Financiamiento y certificación de infraestructura ambiental a través del Banco de Desarrollo de América del Norte (BDAN). Más de 250 proyectos de infraestructura ambiental certificados y financiados en la región fronteriza México – Estados Unidos.

 

Mejores prácticas bancarias

Adicionalmente, se identificó que cinco bancos comerciales con operaciones en México                                   −representando el 69% de los activos totales de la banca­­­­− cuentan con una estrategia de sustentabilidad; cuatro de ellos contemplan una meta financiamiento verde y su metodología de identificación. Sectores de interés: energías limpias, eficiencia energética, edificios verdes, transporte limpio o sostenible y tecnología limpia.

 

Conclusiones

La revisión del contexto para el desarrollo de las finanzas verdes, así como las mejores prácticas nacionales e internacionales en su reporteo han permitido entender que un sistema taxonómico mexicano requiere de tres elementos:

  1. Armonización con las mejores prácticas internacionales: la certidumbre para los inversionistas en búsqueda de oportunidades en activos verdes, debe ser apoyada por la comparabilidad de los sistemas taxonómicos. No requieren ser iguales, pero si armonizados con metodologías comparables.
  2. Atender la realidad de la economía y los ecosistemas mexicanos, así como las capacidades concretas de las instituciones financieras. Al adecuarse a realidades diferentes, las taxonomías podrán tener un enfoque y desarrollo diferente, pero manteniendo su comparabilidad. Para ello, la transparencia en el proceso de generación de los Criterios de Evaluación Técnica es fundamental.
  3. Enmarcar el sistema taxonómico de finanzas verdes dentro de las iniciativas ya existentes. Este sistema debe aprovechar las iniciativas que cuentan con credibilidad, legitimidad y dinamismo. No crear estructuras paralelas que son ineficientes e innecesarias. Este punto se refiere no sólo a los mercados financieros, sino a la economía en su conjunto.

 

El Fondo Ambiental de Jalisco otorgará recursos para proyectos ambientales que sean implementados por empresas privadas u organizaciones civiles. La GIZ colaboró con el estado para desarrollar procesos de convocatoria abiertos y transparentes, tomando en cuenta experiencias internacionales. 

En noviembre de 2016 el Gobierno de Jalisco dio a conocer la puesta en marcha del Fondo Ambiental de Jalisco en el marco de la Agenda Integral de Calidad del Aire y Cambio Climático del Estado. El Fondo es un mecanismo para procurar, administrar y canalizar recursos públicos y privados para proyectos y acciones que atiendan las problemáticas ambientales del Estado.

El Fondo será el más importante del país a nivel estatal, con más de 300 millones de pesos anuales para iniciar. Los recursos serán destinados a la inversión de proyectos en temas como: cambio climático, calidad del aire, restauración y conservación de los servicios ambientales, protección y preservación de la biodiversidad, manejo sustentable del territorio, educación y cultura ambiental y movilidad sustentable.

Durante el proceso de diseño del Fondo, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) del Estado pidió el apoyo a la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático de la Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH por encargo del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Obras Públicas y Seguridad Nuclear (BMUB). De tal manera, la GIZ brindó aportaciones que contribuyeran a la buena recepción y selección de proyectos que serán financiados por el Fondo.

Actualmente el Fondo cuenta con recursos destinados para convocatorias abiertas a organizaciones de la sociedad civil o empresas del sector privado que busquen implementar proyectos en los temas antes mencionados. La GIZ colaboró con el gobierno del estado para definir el proceso de convocatoria, los criterios y la metodología de selección para proyectos que tengan un impacto así como los formatos de convocatoria, evaluación y seguimiento anual. Así, se contribuye a la transparencia del proceso de selección y de implementación.

El proceso de puesta en marcha del Fondo comenzará con el lanzamiento de convocatorias para invitar a presentar proyectos. Los interesados deberán presentar propuestas en dos etapas: la primera es una propuesta general donde podrán presentar información sobre el proyecto que desean sea financiado, mientras que la segunda solamente será completada por aquellos participantes que sean invitados a participar después de que la primera propuesta haya sido evaluada.

Los proyectos serán evaluados por su alineación con las prioridades del Fondo, la clara identificación de soluciones a un problema específico, el diseño y la lógica del proyecto, el esquema de monitoreo y evaluación, los co-beneficios del proyecto, su carácter innovador y transformador, las necesidades de financiamiento y por asegurar la sostenibilidad del proyecto una vez concluido el apoyo del Fondo. Así, los procesos se basan en experiencias y buenas prácticas internacionales, que se han traducido al contexto y las necesidades específicas de Jalisco.

Se prevé que el Fondo comience a operar próximamente esperando se logre la participación de diversos actores en la implementación de proyectos, con el fin de alcanzar las metas ambientales del Estado y contribuir a los compromisos internacionales del país.