En la actual crisis sanitaria que atravesamos, el tema ambiental cobra importancia y merece ubicarse en el centro de la discusión sobre salud pública. De hecho, diversos institutos de investigación en Ciencias Naturales apuntan a que esta crisis tuvo su origen en la interrupción del delicado equilibrio ambiental. Factores como la destrucción del hábitat, la captura, el tráfico y el consumo de fauna silvestre han representado condiciones propicias para que el virus SAR-CoV-2 se volviera contagioso para los humanos. Motivo por el que hoy, más que nunca, es crucial la protección de los recursos naturales y el medio ambiente.

Por esto, es importante preguntarnos: ¿qué va a ocurrir después de la pandemia?, ¿cuál será nuestro rol en este regreso a una “nueva normalidad” ?, ¿cuáles son las alternativas que tenemos?, ¿cómo identificar estas medidas o soluciones? ¿qué actores se deben sumar?, ¿qué estrategias de comunicación a nivel territorial se deben promover?

Debemos tomar consciencia que la causa principal de la propagación de esta enfermedad es la mala relación que los seres humanos hemos tenido con el medio ambiente. Por ello, es necesaria una nueva relación, más armónica, entre sociedad y naturaleza y ésta será la única vía que nos va a llevar a evitar situaciones semejantes. No solo los problemas sanitarios asociados, como la irrupción de nuevas epidemias y su escalamiento hacia pandemias, sino otros fenómenos que se han documentado con evidencia científica como la pérdida de la biodiversidad, el cambio climático, la pérdida del agua, la reducción de la cobertura vegetal y la erosión de los suelos, nos pueden llevar a situaciones críticas para la humanidad.

 

Créditos: Shutterstock. El incremento de los animales domesticados para consumo humano tiene gran impacto en los ecosistemas.

 

Una de las causas de mayor relevancia es el cambio en el uso del suelo, explicado por el aumento de las actividades extractivas y productivas, la deforestación y la expansión de las áreas urbanas. Otro factor relevante es el aumento en la proporción de fauna domesticada (por ejemplo, ganado vacuno, bovino, porcino y aves de corral) en los siglos recientes como alimento para consumo humano en comparación con el detrimento en la proporción de fauna silvestre. En consecuencia, esta combinación de elementos ha hecho que se expanda el universo de patógenos asociados a la fauna domesticada, específicamente virus, bacterias, hongos, parásitos, priones o proteínas mal plegadas. Por si mismos, estos patógenos cumplen una función y los ecosistemas, tanto terrestres como marinos, dependen de su actividad. Por ejemplo, las plantas y animales liberan residuos al suelo (carbono, nitrógeno y sulfato, entre otros) que, al degradarse, son utilizados por las bacterias como alimentos. Por esto es importante que las actividades antropogénicas y los distintos sectores que intervienen en el territorio tomen consciencia de esto y se haga de forma responsable asegurando el mantenimiento del equilibrio natural.

Por estas razones, las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDC) presentadas en 2015 por el Gobierno de México, y ahora en 2020 sometidas a un proceso de revisión y actualización, deberán identificar acciones concretas, oportunidades y necesidades tomando en consideración el valor de los recursos naturales, los ecosistemas y sus servicios a la salud humana y planetaria que faciliten los medios para su implementación a diferentes escalas en el territorio.

El pasado 14 de mayo se llevó a cabo el primer webinario sobre cambio climático en Chiapas, “Efectos económicos derivados de la contingencia COVID-19 en Chiapas”. Este encuentro fue organizado por el Consejo Consultivo de Cambio Climático del Estado, como parte de los esfuerzos por reflexionar sobre los impactos económicos que estamos enfrentando como sociedad ante la actual emergencia sanitaria.

El webinario contó con la participación de cuatro ponentes de distintos sectores, que enfocaron sus presentaciones en dos aspectos relevantes. Por un lado, compartir el contexto geográfico y las formas desiguales en las que las comunidades locales del Estado están enfrentando la contingencia. Por otro, resaltar la importancia de no ver los problemas económicos de manera sectorializada, sino con una visión de conjunto que esté articulada a la perspectiva nacional, para hacer un esfuerzo de diálogo y encontrar nuevas fórmulas de trabajo para enfrentar la etapa postpandemia.

 

Créditos: Pronatura Sur. Webinario

 

También participó del sector productivo a través de la Secretaría del Consejo Directivo de la Federación Mexicana de la Leche, quien afirmó: “Necesitamos más que nunca convertir a la ganadería sustentable en una política pública que garantice la participación de las y los productores, agentes técnicos y ONG´s en sintonía con nuestros gobiernos para poder afrontar la vulnerabilidad en la que se encuentra el sector productivo”.

El sector gubernamental estuvo representado por la Secretaría de Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable de Oaxaca quién desde su experiencia como miembro del GFC Task Force (GCF TF) planteó que son grandes los retos que tienen los pueblos indígenas de América Latina frente a esta emergencia sanitaria pero también climática, por lo que el GCF TF está planteando una ruta de trabajo desde las instancias a nivel internacional para afrontar las incertidumbres sobre el incremento de la degradación forestal.

 

Créditos: Pronatura Sur. Webinario

 

Como parte de la transición del proyecto Implementando Estrategias de Desarrollo Rural de Bajas Emisiones que estará concluyendo en breve, Pronatura Sur estará retomando los avances logrados a través de la estrategia que el GCF TF está construyendo.

El objetivo del GCF TF es garantizar la permanencia de los bosques y los medio de vida de sus habitantes, por lo que los esfuerzos se centrarán en reducir los riesgos ambientales y sociales durante la reactivación económica post- COVID-19. La presión sobre la tierra y los riesgos de deforestación aumentarán exponencialmente si no hay alternativas económicas para los grupos más vulnerables, como las comunidades indígenas y rurales, y la población flotante debido al desempleo durante la pandemia. Por lo que esta iniciativa estará enfocando sus esfuerzos para modificar las estrategias existentes y desarrollar nuevas que permitan apoyar a sus estados miembros como lo es el estado de Chiapas, durante la recuperación económica, principalmente en el sector forestal.

La grabación del webinario está disponible aquí.

El bienestar de las personas depende, entre otros, de las condiciones ambientales. La mala calidad del aire puede aumentar el riesgo de complicaciones respiratorias durante enfermedades como el COVID-19. El monitoreo de la calidad de aire facilita la evaluación del riesgo y la toma de decisiones de política pública.

Incendios forestales y quemas agrícolas que tienen lugar en muchas regiones, entre ellas la Selva Maya, generan partículas nocivas, visibles como un humo negro, que afectan la salud humana. Los problemas respiratorios causados por estas partículas son un factor agravante para personas que están luchando contra la enfermedad causada por el nuevo coronavirus tipo 2, mejor conocido como COVID-19, que está terminando con la vida de mucha gente.

 

Créditos: César Paz – WCS Guatemala. Incendio en la Selva Maya

 

Para evaluar el nivel de riesgo que significa la contaminación del aire para la salud humana, es importante tener acceso a datos confiables. Por eso, el Proyecto “Fomento del monitoreo de biodiversidad y cambio climático en la Selva Maya”, financiado por el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania en el marco de su Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI), apoya a varios actores en la región de la Selva Maya en el monitoreo de la calidad del aire.

Para ello el proyecto apoyó la adquisición de sensores Purple Air que fueron instalados en diferentes regiones de la Selva Maya, cubriendo áreas en Guatemala, Belice y México. Estos sensores detectan partículas en el aire, cuyos niveles están disponibles públicamente y en tiempo real en el internet.

 

Créditos: GIZ/ Ameyalli Nares. Un sensor de calidad de Aire PurpleAir

 

Estos datos ya se utilizaron para mejorar las condiciones de vida de muchas personas. Después de haber confirmado un nivel peligroso de calidad de aire durante un incendio en el vertedero de San Benito, Guatemala, la municipalidad inició el proceso para un mejor manejo de los desechos sólidos. En Belice, los datos preocupantes por quemas agrícolas causaron una campaña en redes sociales. En consecuencia, el gobierno beliceño aprobó una ley que prohibió quemas durante la contingencia por el COVID-19.

Debido a estas experiencias exitosas, actores en Guatemala, Belice y también México quieren ampliar la red de sensores de calidad de aire. Eso permitirá detectar y reaccionar más rápidamente a amenazas para la salud respiratoria humana. En conjunto con otras medidas, ese enfoque ayudará a la población y tomadores de decisión de los tres países a hacer frente a la pandemia COVID-19 y posibles epidemias similares futuras.

Contacto: claudia.nares@giz.de

Más información en:

Selva maya, devorada por las llamas – La Jornada

Purple Air

https://www.prensalibre.com/ciudades/peten/alarma-por-mala-calidad-del-aire-en-peten-un-factor-de-riesgo-para-la-poblacion-ante-el-covid-19/

 

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10220715773857156&set=a.1065690675430&type=3&theater

A raíz del brote de COVID-19, las prioridades de atención a la emergencia sanitaria se redujeron notablemente. También los esfuerzos gubernamentales se redirigen a la protección de la ciudadanía y al combate de la epidemia sanitaria.

En un proceso de ajuste, los puntos focales en los municipios, en los bancos nacionales de desarrollo, así como en los ministerios federales (Secretaría de Desarrollo Urbano, Territorial y Urbano – SEDATU, Secretaría de Medio Ambiete y Recursos Naturales – SEMARNAT, Secretaría de Hacienda y Crédito Público – SHCP) han continuado la preparación de los proyectos.

Con el acompañamiento de FELICITY y de los actores clave, se apoya a migrar los cursos presenciales de preparación de proyectos a talleres digitales para que los funcionarios públicos subnacionales tengan continuidad de los grandes esfuerzos en materia de desarrollo de capacidades técnicas, financieras, ambientales, sociales y tecnológicas.

También se colabora con los promotores de proyectos a través de plataformas que facilitan la capacitación y la comunicación vía remota para la preparación de los proyectos. Se avanza en la asistencia técnica desde gabinete, para preparar el proceso de adquisiciones y tener la documentación requerida para la continuidad del ciclo de proyecto.

La buena colaboración entre las partes involucradas ha permitido el ajuste hacia la puesta en marcha de los proyectos, sin embargo, los principales retos en el contexto actual del COVID-19 acentúan la presión sobre los presupuestos urbanos.

La recuperación verde representa una potencial oportunidad para reducir los gastos presupuestales a través del ahorro de los costos de la energía, pero también generar más empleos de calidad y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero. La continuidad de dichos proyectos es particularmente importante en el contexto actual de una crisis sanitaria que busca la reactivación económica a corto plazo y la recuperación verde a mediano plazo.

Distributed Generation is an adequate mechanism to impulse cost reduction in companies and organizations while avoiding emitting greenhouse gases into the environment. It is an important strategy to mitigate the economic impacts of COVID-19, and one of the main challenges is to find financing mechanisms that can accelerate the execution of these projects in the country. For this reason, LAB Mexico promoted the development of a workshop for the financing of Distributed Generation (DG) on November 13, 2019.

Currently, the photovoltaic DG has an installed capacity in Mexico of almost 1,000MWp, representing 1% of the capacity of the national electricity system, while the available capacity of the General Distribution Network is 27,000MWp. The DG will play a fundamental role in fulfilling energy transition goals by 2035.

There is a great opportunity to support companies – especially small and medium-sized enterprises – with renewable energy strategies that reduce their energy costs, permitting the recovery of their post-COVID-19 economies.

The conclusions, based on the analysis of the discussions carried out among participants during the workshop, will serve as a guide for establishing the monitoring and intervention plan (roadmap) with key stakeholders in the industry.

 

Credits: LAB México

 

The DG sector is not robust enough to finance this transformation alone. Commercial banking in Mexico is a solid sector with reserves, capacities and scope that can facilitate this transition.

However, both industries are required to work together on the following aspects:

  • The promotion of the benefits of photovoltaic DG must be strengthened in the SME sector to increase financing demands for this type of project. This promotion should be a joint effort between relevant business associations, development finance institutions, and local and federal governments.
  • Revolving credit lines must be implemented for companies integrating DG in order to facilitate DG growth and consolidation.
  • Other financing instruments, such as leasing and energy purchase contracts, must be promoted as alternatives to conventional credit, both in supply and demand.
  • A certain and stable regulatory environment must be promoted to facilitate the investment of risk capital with different business models and financing, and with the capacity to replicate and scale. This is the work of the photovoltaic industry, alongside development and commercial financial institutions, as well as local governments.
  • Information that allows financial institutions to better assess risks and generate products according to the risk profile of the projects must be generated on the market and performance of DG projects.
  • Financial institutions require a greater technical understanding of the value propositions of PV systems, their operational risks and shelf life.
  • Various financial intermediation schemes should be explored with the support of “asset managers” that facilitate project evaluation, risk determination, dispersion of financing and collection responsibility.

As a product of this IDB workshop, ABM and GIZ, together with NAFIN, encouraged the hiring of a consultant to provide material for this roadmap, which will be delivered at the end of June and will be disseminated through the IDB, ABM, GIZ and IKI.

The workshop materials can be found here.

La generación distribuida es un mecanismo adecuado para impulsar la reducción de costos en las empresas y organizaciones a la vez que se logra evitar la generación de gases de efecto invernadero al ambiente. Es una estrategia importante para mitigar el impacto económico derivado del COVID-19 y uno de los principales retos es encontrar mecanismos de financiamiento que aceleren la ejecución de estos proyectos en el país. Es por lo anterior que LAB Mexico impulsó el desarrollo de un taller para el financiamiento de Generación Distribuida (GD) el pasado 13 de noviembre de 2019.

Actualmente la GD fotovoltaica cuenta con una capacidad instalada en México de casi 1,000MWp representando el 1% de la capacidad del sistema eléctrico nacional, mientras que la capacidad disponible en la Red General de Distribución es de 27,000MWp. El rol de la GD es fundamental en el cumplimiento de las metas de transición energética para el año 2035.

Existe una gran oportunidad de soportar a las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, con estrategias de energías renovables que les permitan reducir sus costos energéticos, soportando la recuperación de sus economías post COVID-19.

Con base en el análisis de las discusiones realizadas entre los participantes durante el taller,  se establecieron unas conclusiones que servirán de guía para el establecimiento del plan de seguimiento e intervención con los actores claves de la industria (hoja de ruta).

 

Créditos: LAB México

 

El sector de GD no cuenta con suficiente robustez para financiar por si sólo esta transformación. La banca comercial en México es un sector sólido que cuenta con reservas, capacidades y margen de actuación para facilitar esta transición.

Sin embargo, se requiere que ambas industrias trabajen de forma conjunta en los siguientes aspectos:

  • La promoción de los beneficios de la GD fotovoltaica debe ser fortalecida en el sector PYME para incrementar la demanda de financiamiento para este tipo de proyectos. Esta promoción debe ser un trabajo conjunto de las asociaciones empresariales relevantes, así como de instituciones financieras de desarrollo, gobiernos locales y federal.
  • Se requiere facilitar el crecimiento y consolidación de la oferta de GD mediante la implementación de líneas de crédito revolvente para las empresas integradoras de GD.
  • En necesario promover otros instrumentos de financiamiento como son el arrendamiento y los contratos de compra de energía como alternativas al crédito convencional tanto en la oferta como en la demanda.
  • Es fundamental promover un ambiente regulatorio cierto y estable que facilite la inversión de capital de riesgo que experimenta con diversos modelos de negocio y financiamiento con capacidad de replicación y escalamiento. Esta es labor de la industria fotovoltaica, pero también de las instituciones financieras de desarrollo y comerciales, así como de los gobiernos locales.
  • Se debe generar información sobre el mercado y el desempeño de los proyectos de GD que permita a las instituciones financieras evaluar mejor los riesgos y generar productos acordes al perfil de riesgo de los proyectos.
  • Las instituciones financieras requieren un mayor entendimiento técnico de las propuestas de valor de los sistemas FV, sus riesgos operativos y vida útil.
  • Se deben explorar diversos esquemas de intermediación financiera con el apoyo de “gestores de activos” que faciliten la evaluación de proyectos, determinación de riesgos, la dispersión de financiamiento y la responsabilidad de la cobranza.

Como producto de este taller BID, ABM y GIZ, en conjunto con NAFIN, impulsaron la contratación de un consultor que diera materialidad a esta hoja de ruta, misma que será entregada a finales del mes de junio y que será difundida a través del BID, ABM, GIZ e IKI.

Los materiales del taller pueden consultarse en el siguiente enlace.

Communities that conserve, restore and sustainably exploit mangroves depend on the fair marketing of their products. Mundo Manglar is a strategy that seeks to connect local products with responsible consumer markets – a particularly relevant proposal in the face of the COVID-19 pandemic and its impacts on the local economy.

In the context of the COVID-19 health contingency, the need to promote consumption in fairer markets, favoring local economies and projects based on the sustainable use of our ecosystems, has been highlighted. Mundo Manglar is a promotional initiative led by Pronatura Veracruz A.C. to sensitize the market to the importance of mangroves and the environmental services they provide. The responsible consumption of products such as wood, charcoal, and honey contributes to the conservation of biodiversity and boosts local economies, especially in the face of the global health contingency.

The project “Restoration of the mangrove landscape; an opportunity for social development at the RAMSAR Sistema Laguna de Alvarado site in Veracruz, Mexico” (financed by Germany’s Federal Ministry for the Environment, Nature Conservation and Nuclear Safety, BMU, within the IKI initiative) aims to generate a long-term strategy for mangrove restoration, which simultaneously lays the foundation for sustainable use and commercialization in fair markets.

 

 

Local livelihoods that depend directly on mangroves have been heavily impacted by the health contingency. Activities such as fishing or the production of charcoal, wood, and mangrove honey are linked with other economic sectors that are currently detained or restricted – such as tourism and local food consumption.

The health emergency requires a response that can mitigate direct impacts and, in turn, create opportunities to strengthen projects in the face of the medium-term repercussions. Analyzing the value chains in the face of the pandemic allows us to identify implications and specific actions to move forwards with the commercialization of mangrove products.

In this context, the Mundo Manglar website and campaign takes on more relevance and also faces important challenges. It must enable effective digital sales and delivery systems, considering the communities’ limited access to digital media. On the other hand, we must sensitize the market to maintain and increase the consumption of products with fair prices, both during the contingency and the medium-term repercussions of COVID-19.

Las comunidades que conservan, restauran y aprovechan sustentablemente el manglar dependen de la comercialización justa de sus productos. Mundo Manglar es una estrategia que busca conectar productos locales con mercados de consumo responsable, una propuesta especialmente relevante ante la pandemia por COVID-19 y sus impactos económicos locales.

En el contexto de contingencia sanitaria ante el COVID-19, se identifica la necesidad de fomentar el consumo en mercados más justos, que favorezcan a las economías locales y a proyectos basados en el aprovechamiento sustentable de nuestros ecosistemas. Mundo Manglar es una iniciativa promocional encabezada por Pronatura Veracruz A.C. para sensibilizar al mercado sobre la importancia de los manglares y los servicios ambientales que brindan. Con el consumo responsable de productos como madera, carbón y miel se contribuye a la conservación de la biodiversidad y a dinamizar las economías locales, especialmente en ante la contingencia sanitaria global.

El proyecto “Restauración del paisaje de manglares; una oportunidad para el desarrollo social en el sitio RAMSAR Sistema de la Laguna Alvarado en Veracruz, México” (financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear BMU, dentro de la iniciativa IKI) tiene por objetivo generar una estrategia de largo plazo para la restauración de manglares, que al mismo tiempo siente las bases para el aprovechamiento sustentable y la comercialización en mercados justos.

 

 

Los medios de vida locales que dependen directamente de los manglares han sido fuertemente impactados por la contingencia sanitaria. Actividades como la pesca o la producción de carbón, madera y miel de manglar, están concatenadas con otros sectores económicos actualmente detenidos o restringidos, como el turismo y el consumo de alimentos local.

La emergencia sanitaria requiere generar una respuesta para mitigar impactos directos y, a su vez, crear oportunidades para el fortalecimiento de los proyectos ante sus repercusiones en el mediano plazo. Analizar las cadenas de valor ante la pandemia permite identificar sus implicaciones y las acciones puntuales para dar continuidad a la comercialización de productos del manglar.

En este contexto, el sitio web y campaña Mundo Manglar cobra mayor relevancia y así mismo enfrenta importantes retos. Se requiere hacer efectiva la venta digital y los sistemas de envío, considerando el limitado acceso a medios digitales de las comunidades. Por otro lado, debemos sensibilizar al mercado para mantener e incrementar el consumo de productos con precios justos, tanto en la contingencia como ante las repercusiones en el mediano plazo por el COVID-19.

The Water and Sanitation Companies program for Water and Wastewater Companies for Climate Mitigation (WaCCliM) is implemented by the Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH in Mexico, in direct coordination with the National Water Commission (CONAGUA). The program’s main aim is to support water and sanitation operating agencies (OOs) in reducing their carbon footprint and increasing their climate resilience.

Increasing the frequency of handwashing is one of the main activities promoted by the Mexican Government to reduce the spreading of the COVID-19 virus. This daily activity leads us to pay much more attention to the “behind the scenes” of the water and sanitation sector, as well as the importance that it function, so that people in any part of the country can have access to enough water – in quality and quantity – to carry out this preventive measure.

The activities of the WaCCliM program have a direct and organic relationship with the sustainable recovery (green recovery) that is expected during the following months or years. They include: strengthening the capacities of the operational personnel currently working in OOs; improving public health services by promoting access to drinking water and sanitation services throughout the country; promoting and replicating the use of technologies that minimize the carbon footprint of OOs and which, in turn, require the professionalization of the sector, in order to provide technical consulting services and the implementation of environmentally friendly technologies.

El programa de Empresas de Agua y Saneamiento para la Mitigación del Cambio Climático (WaCCliM) es implementado por la Deutsche Gesell­schaft für Internationale Zusammenarbeit  (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible) en México, esto en coordinación directa con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). El objetivo principal del programa es apoyar a los organismos operadores (OO) de agua y saneamiento en reducir su huella de carbono y aumentar su resiliencia climática.

El aumento en la frecuencia del lavado de manos es una de las actividades primordiales que el gobierno mexicano promueve como medida para reducir la posibilidad de contagio del virus COVID-19. Esta actividad tan cotidiana nos lleva a poner mucha más atención en el “tras bambalinas” del sector agua y saneamiento y la relevancia de contar con un sector funcional para que las personas en cualquier parte del país puedan tener acceso al agua potable en calidad y cantidad suficientes para llevar a cabo esta medida de prevención.

Las actividades del programa WaCCliM tienen una relación directa y orgánica con la recuperación sustentable (green recovery) que se vislumbra para los siguientes meses/años, entre ellas están el fortalecimiento a las capacidades del personal operativo que trabaja actualmente en los OO, mejorar los servicios de salud pública al promover el acceso a los servicios de agua potable y saneamiento a lo largo del país, impulsar y replicar el uso de tecnologías que minimicen la huella de carbono en los OO y que a su vez demanda la profesionalización del sector para proveer servicios de consultoría técnica y de implementación de tecnologías amigables con el ambiente.

El Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) es uno de los mecanismos de precio al carbono que ha acelerado la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) durante la última década. Funciona bajo el principio de “tope y comercio”. Se impone un límite a las emisiones de uno o más sectores económicos y otorga a las instalaciones reguladas un número limitado de derechos de emisión que pueden comercializar entre ellas, para efectuar sus obligaciones de cumplimiento de manera costo-efectiva.

Existen factores que aseguran el buen funcionamiento de un SCE, entre ellos destacan la estabilidad en el precio del carbono y una oferta de derechos de emisión congruente con la demanda del mercado. La actual recesión económica derivada por el COVID-19 ha alterado estas dos variables y ha presentado desafíos importantes para los más de 20 SCE en operación alrededor del mundo. En ese sentido, es importante conocer las estrategias mundiales para solventar estos desafíos e identificar posibles lecciones aprendidas para fortalecer el Programa de Prueba del SCE en México, vigente desde enero de 2020.

Según datos de ICAP, durante marzo, en California y Quebec se observó una importante caída en el precio al carbono, así como en la Unión Europea (UE), donde descendió de un promedio de 25 euros a 15 euros. Inclusive, en Suiza se reprogramó la subasta de derechos de emisión por la baja de precios. La comercialización de derechos de emisión en el SCE de la UE se ve afectada por la sobreoferta, lo que puede ocasionar la reducción de los ingresos públicos por subastas y desincentivar las inversiones en tecnologías de mitigación.

Países como Canadá, China, Corea y Suiza han respondido ante estos impactos postergando las fechas de cumplimiento y entrega de reportes, mientras que la Comisión Europea prevé una reducción en el número de derechos de emisión disponibles dentro de la Reserva de Estabilidad de Mercado. Por otro lado, Polonia y República Checa proponen revisar las condiciones del SCE de la UE.

Las estrategias que implementen otros Estados ayudan a informar a México sobre los riesgos que enfrentan los SCE y sus posibles soluciones. El proyecto “Preparación de un Sistema de Comercio de Emisiones en México” (SiCEM), implementado por la Deutsche Gesell­schaft für Internationale Zusammenarbeit  (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible), seguirá de cerca la evolución de la situación mundial de este sistema.

Los estados y las regiones juegan un papel fundamental para lograr la recuperación verde de la pandemia del COVID-19. Son estas jurisdicciones las más cercanas a las comunidades y quienes tienen gran oportunidad de vincular las medidas de recuperación económica con consideraciones ambientales.

El proyecto Huella Climática, el cual apoya a los gobiernos de Baja California, Jalisco y Yucatán a mejorar sus esfuerzos de reducción y seguimiento de gases efecto invernadero (GEI), ha reconocido la importancia de adaptarse ante la actual crisis. En este sentido, busca asociar la importancia de los sistemas de Monitoreo, Reporte y Verificación (MRV) en proporcionar los datos que le permitirán a los gobiernos estatales evaluar los impactos socioeconómicos y ambientales de las acciones climáticas. Asimismo, esto ayudará a resaltar uno de los resultados más importantes que hasta ahora hemos logrado visualizar, la transversalización del cambio climático.

Ante las restricciones de viaje y reuniones de grupos grandes, el proyecto se ha reinventado para lograr sus objetivos. Un ejemplo concreto es la experiencia de Jalisco y el desarrollo de una serie de webinarios técnicos con las diferentes Secretarías que forman parte del grupo de mitigación de la Comisión Interinstitucional de Acción ante el Cambio Climático del estado, como parte del fortalecimiento de capacidades que ofrece el proyecto. Durante un mes y de forma virtual, representantes de cada secretaría se han unido en grupos de trabajo para continuar la transversalización de cambio climático en sus entidades.

Créditos: The Climate Group. Webinario- Presentación Sistema de seguimiento de acciones climáticas a nivel sub-nacional con GIZ (19 de mayo).

A través de herramientas interactivas, el equipo facilitó sesiones de trabajo para desarrollar e identificar acciones e indicadores de mitigación que den paso al seguimiento de una recuperación verde futura. Un trabajo similar se realizará en los estados de Yucatán y Baja California. En paralelo, la serie de foros entre pares “Del seguimiento a la acción” iniciará próximamente para brindar otra oportunidad a gobiernos estatales de aprender de manera virtual.

 

Créditos: The Climate Group. Grupo de trabajo virtual- sector transporte Jalisco.

 

El proyecto Huella Climática es liderado por The Climate Group como secretaría de la Coalición Under2, y apoya a gobiernos estatales y regionales en México, Brasil, India y Sudáfrica. Sus principales objetivos son:

  • Proporcionar un paquete personalizado de asistencia técnica y capacitación para que los estados mejoren sus capacidades y conocimientos sobre sistemas de Medición, Reporte y Verificación (MRV);
  • Alinear los sistemas de MRV regionales con esfuerzos nacionales y locales para promover la acción climática integrada a través diálogos entre el gobierno nacional, estatal, regional y local para ayudar a alinear las acciones climáticas en todos los niveles de gobierno;
  • Fomentar el intercambio de conocimientos y reproducción de buenas prácticas a nivel internacional a través de casos de estudio, foros entre pares, entre otros.