Distributed Generation is an adequate mechanism to impulse cost reduction in companies and organizations while avoiding emitting greenhouse gases into the environment. It is an important strategy to mitigate the economic impacts of COVID-19, and one of the main challenges is to find financing mechanisms that can accelerate the execution of these projects in the country. For this reason, LAB Mexico promoted the development of a workshop for the financing of Distributed Generation (DG) on November 13, 2019.

Currently, the photovoltaic DG has an installed capacity in Mexico of almost 1,000MWp, representing 1% of the capacity of the national electricity system, while the available capacity of the General Distribution Network is 27,000MWp. The DG will play a fundamental role in fulfilling energy transition goals by 2035.

There is a great opportunity to support companies – especially small and medium-sized enterprises – with renewable energy strategies that reduce their energy costs, permitting the recovery of their post-COVID-19 economies.

The conclusions, based on the analysis of the discussions carried out among participants during the workshop, will serve as a guide for establishing the monitoring and intervention plan (roadmap) with key stakeholders in the industry.

 

Credits: LAB México

 

The DG sector is not robust enough to finance this transformation alone. Commercial banking in Mexico is a solid sector with reserves, capacities and scope that can facilitate this transition.

However, both industries are required to work together on the following aspects:

  • The promotion of the benefits of photovoltaic DG must be strengthened in the SME sector to increase financing demands for this type of project. This promotion should be a joint effort between relevant business associations, development finance institutions, and local and federal governments.
  • Revolving credit lines must be implemented for companies integrating DG in order to facilitate DG growth and consolidation.
  • Other financing instruments, such as leasing and energy purchase contracts, must be promoted as alternatives to conventional credit, both in supply and demand.
  • A certain and stable regulatory environment must be promoted to facilitate the investment of risk capital with different business models and financing, and with the capacity to replicate and scale. This is the work of the photovoltaic industry, alongside development and commercial financial institutions, as well as local governments.
  • Information that allows financial institutions to better assess risks and generate products according to the risk profile of the projects must be generated on the market and performance of DG projects.
  • Financial institutions require a greater technical understanding of the value propositions of PV systems, their operational risks and shelf life.
  • Various financial intermediation schemes should be explored with the support of “asset managers” that facilitate project evaluation, risk determination, dispersion of financing and collection responsibility.

As a product of this IDB workshop, ABM and GIZ, together with NAFIN, encouraged the hiring of a consultant to provide material for this roadmap, which will be delivered at the end of June and will be disseminated through the IDB, ABM, GIZ and IKI.

The workshop materials can be found here.

La generación distribuida es un mecanismo adecuado para impulsar la reducción de costos en las empresas y organizaciones a la vez que se logra evitar la generación de gases de efecto invernadero al ambiente. Es una estrategia importante para mitigar el impacto económico derivado del COVID-19 y uno de los principales retos es encontrar mecanismos de financiamiento que aceleren la ejecución de estos proyectos en el país. Es por lo anterior que LAB Mexico impulsó el desarrollo de un taller para el financiamiento de Generación Distribuida (GD) el pasado 13 de noviembre de 2019.

Actualmente la GD fotovoltaica cuenta con una capacidad instalada en México de casi 1,000MWp representando el 1% de la capacidad del sistema eléctrico nacional, mientras que la capacidad disponible en la Red General de Distribución es de 27,000MWp. El rol de la GD es fundamental en el cumplimiento de las metas de transición energética para el año 2035.

Existe una gran oportunidad de soportar a las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, con estrategias de energías renovables que les permitan reducir sus costos energéticos, soportando la recuperación de sus economías post COVID-19.

Con base en el análisis de las discusiones realizadas entre los participantes durante el taller,  se establecieron unas conclusiones que servirán de guía para el establecimiento del plan de seguimiento e intervención con los actores claves de la industria (hoja de ruta).

 

Créditos: LAB México

 

El sector de GD no cuenta con suficiente robustez para financiar por si sólo esta transformación. La banca comercial en México es un sector sólido que cuenta con reservas, capacidades y margen de actuación para facilitar esta transición.

Sin embargo, se requiere que ambas industrias trabajen de forma conjunta en los siguientes aspectos:

  • La promoción de los beneficios de la GD fotovoltaica debe ser fortalecida en el sector PYME para incrementar la demanda de financiamiento para este tipo de proyectos. Esta promoción debe ser un trabajo conjunto de las asociaciones empresariales relevantes, así como de instituciones financieras de desarrollo, gobiernos locales y federal.
  • Se requiere facilitar el crecimiento y consolidación de la oferta de GD mediante la implementación de líneas de crédito revolvente para las empresas integradoras de GD.
  • En necesario promover otros instrumentos de financiamiento como son el arrendamiento y los contratos de compra de energía como alternativas al crédito convencional tanto en la oferta como en la demanda.
  • Es fundamental promover un ambiente regulatorio cierto y estable que facilite la inversión de capital de riesgo que experimenta con diversos modelos de negocio y financiamiento con capacidad de replicación y escalamiento. Esta es labor de la industria fotovoltaica, pero también de las instituciones financieras de desarrollo y comerciales, así como de los gobiernos locales.
  • Se debe generar información sobre el mercado y el desempeño de los proyectos de GD que permita a las instituciones financieras evaluar mejor los riesgos y generar productos acordes al perfil de riesgo de los proyectos.
  • Las instituciones financieras requieren un mayor entendimiento técnico de las propuestas de valor de los sistemas FV, sus riesgos operativos y vida útil.
  • Se deben explorar diversos esquemas de intermediación financiera con el apoyo de “gestores de activos” que faciliten la evaluación de proyectos, determinación de riesgos, la dispersión de financiamiento y la responsabilidad de la cobranza.

Como producto de este taller BID, ABM y GIZ, en conjunto con NAFIN, impulsaron la contratación de un consultor que diera materialidad a esta hoja de ruta, misma que será entregada a finales del mes de junio y que será difundida a través del BID, ABM, GIZ e IKI.

Los materiales del taller pueden consultarse en el siguiente enlace.