Como los países signatarios del Acuerdo de París están en el proceso de revisar sus Compromisos Nacionalmente Determinados (NDC) para 2020, los expertos en clima y las organizaciones de la sociedad civil les están pidiendo a los países que adopten objetivos más ambiciosos de mitigación. ¿Cómo pueden los países elevar su ambición climática y al mismo tiempo asegurar que los compromisos nacionales consagrados en las revisiones de los NDC sean coherentes con los objetivos del Acuerdo de París? El concepto de “presupuesto de carbono”, que gana importancia en la agenda climática mundial, podría presentar algunas respuestas a este desafío.

Un presupuesto de carbono es una cantidad determinada de emisiones de GEI que pueden emitirse globalmente para garantizar que el aumento en la temperatura promedio de la Tierra se mantenga dentro de un cierto rango. El presupuesto global de carbono se puede distribuir entre países y sectores y ayuda a definir objetivos de mitigación más ambiciosos compatibles con los objetivos globales.

 

Créditos: GIZ/Dahely Castelán & Felipe Borja

 

El proyecto de la IKI “Convergencia de la Política Energética y de Cambio Climático en México” (CONECC), recientemente apoyó a la ONG Iniciativa Climática de México (ICM) en la estimación de un presupuesto de carbono para México y su sector energético. CONECC tiene como objetivo construir puentes entre la política energética y del cambio climático para fortalecer la contribución sectorial a los NDC. La metodología de la ICM dio como resultado un presupuesto de carbono para México de 22.2 GtCO2e entre 2019 y 2100, lo cual sugiere que, si México sigue emitiendo al ritmo actual, usará la totalidad de su presupuesto de carbono para 2040. Reduciendo este valor en función de las emisiones sectoriales históricas, el estudio calculó un presupuesto de carbono de 1.31 GtCO2e para el sector energético para 2030, equivalente a un límite de emisiones sectoriales para 2030 de 101.03 MtCO2e, un objetivo significativamente más ambicioso que los 139 MtCO2e establecidos en el NDC.

 

Créditos: GIZ

 

Para discutir estos resultados y recopilar comentarios de los actores de la sociedad civil, ICM y CONECC organizaron un taller en la Ciudad de México el 16 de mayo. Después de una serie de presentaciones sobre los resultados del estudio, la discusión giró en torno a los siguientes temas:

  • Asignación de país: ¿Debería dividirse el presupuesto de carbono en función de las emisiones históricas de cada país, o hay una mejor manera de dar cuenta de los problemas de equidad social y distribución de la carga?
  • Distribución sectorial: de manera similar, ¿deberían asignarse los presupuestos sectoriales en función de las emisiones históricas de cada sector, o más bien considerar las diferencias significativas entre el potencial de mitigación de los sectores?
  • Implementación: ¿Cómo promover el concepto de presupuesto de carbono ante los tomadores de decisiones mexicanos e integrarlo en la revisión de los NDC y el marco regulatorio existente? La construcción de capacidades técnicas dentro del sector, el cambio de la percepción de un desarrollo económico que depende de los combustibles fósiles y la promoción de los “beneficios colaterales” derivados de una metodología de presupuesto de carbono, se identificaron como factores clave de éxito.

 

Créditos: GIZ/Dahely Castelán & Felipe Borja

 

Los próximos pasos incluirán refinar la metodología, realizar un análisis de costo-efectividad de una variedad de medidas y formular recomendaciones para la implementación de presupuestos de carbono. Esto implicará evaluar un presupuesto para varios otros sectores de la economía y definir escenarios rentables de mitigación compatibles con los objetivos propuestos. CONECC continuará apoyando a ICM en el esfuerzo de promover el concepto de presupuesto de carbono con un enfoque en el sector energético, proporcionando a los responsables políticos argumentos convincentes para una política climática cada vez más ambiciosa.

 

Créditos: GIZ/Dahely Castelán & Felipe Borja

 

Contacto: Jonas Russbild, jonas.russbild@giz.de

¿Cómo mejorar las capacidades para la preparación y evaluación de proyectos en México?

Ante la inquietud de los municipios para mejorar las capacidades en la formulación, evaluación y estructuración financiera de proyectos de infraestructura en México, el programa global FELICITY realizó una estrategia de fortalecimiento de capacidades para: identificar las instituciones potenciales y formalizar la vinculación; desarrollar una agenda detallada de la oferta de capacitación y asistencia técnica; la vinculación entre municipios e incorporar una herramienta para mejorar la gestión del proceso de formulación, evaluación ex-ante así como el fondeo de proyectos.

 

Créditos: Shutterstock. Gestión y evaluación de proyectos

 

Como parte de los resultados, para optimizar el acompañamiento a los promotores de proyectos, se encontraron tres instituciones clave para lograr colaboración: 1) el Banco Nacional de Obras y Servicios (BANOBRAS), 2) el Centro de Estudios para la Preparación y Evaluación Socioeconómica de Proyectos (CEPEP) y 3) el Programa para el Impulso de Asociaciones Público Privadas (PIAPPEM).

BANOBRAS es una entidad financiera del Gobierno Federal con el mandato de promover y financiar la infraestructura federal, estatal y municipal, así como la promover y respaldar participación privada en su financiamiento.

CEPEP es un fidecomiso de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que tiene como misión apoyar a la SHCP en la asistencia técnica, diseño, entrenamiento y evaluación socioeconómica de proyectos de inversión pública.

PIAPPEM es el programa para el Impulso de las Asociaciones Público- Privadas en Estados Mexicanos, el cual se encuentra liderado y auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Con base en los retos y barreras de gobiernos locales subnacionales para lograr la preparación de proyectos grado inversión, se realizó el Mapa de Requerimientos para la formulación y evaluación ex-ante de proyectos grado inversión que podrían ser atendidas vía capacitación y a las que FELICITY puede contribuir, para cualquier proyecto que se inscriba en el Financiamiento para la inversión energética baja en carbono en las ciudades.

 

Haga clic en las imágenes para descargar las publicaciones:

 

Créditos: Elaboración del Programa Global FELICITY, 2019. Estrategia de fortalecimiento de capacidades.

 

Créditos: Elaboración del Programa Global FELICITY, 2019. Calendario de capacitaciones disponibles.

 

Créditos: Elaboración del Programa Global FELICITY, 2019. Mapa de requerimientos para la formulación y evaluación de proyectos

México se ha comprometido a metas ambiciosas de mitigación del cambio climático, para las cuales la contribución del sector energético es fundamental.

Este estudio presenta el resultado de la evaluación de la convergencia existente entre las políticas de mitigación de cambio climático y la política energética de México en el nivel nacional y subnacional. El estudio, desarrollado por el proyecto “Convergencia de la Política Energética y de Cambio Climático en México” (CONECC) de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible), analiza si las políticas de cambio climático y energía sustentable que México se ha planteado están alineadas, habilitando con ello el logro de los objetivos del sector energético además del alcance de las metas climáticas que México ha asumido en el ámbito internacional y en su legislación.

El análisis contempla los beneficios que la convergencia de políticas (instrumentos, procesos y estructuras de gobernanza) tiene para el sector climático y energético, e identifica oportunidades para avanzar hacia la transversalidad. El estudio analiza también las políticas públicas de ambas agendas, enfocándose en sectores de gran consumo energético: electricidad, petróleo y gas, transporte, edificaciones, e industria.

El estudio resulta en más de cuarenta recomendaciones que permitan delinear la acción hacia la convergencia interinstitucional. Entre ellas destacan las necesidades del fortalecimiento de capacidades institucionales, mayor coordinación interinstitucional basada en instrumentos y procesos, impulso a la planeación subnacional, análisis de atribuciones, identificación de responsabilidades transversales y diálogo entre cabezas de sector.

 

CONECC. Portada de la publicación.

Ante el reto climático que enfrentan las ciudades a nivel global, la meta para el Gobierno de la Ciudad de México (GCDMX) es la reducción de 22 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero para el 2030.

Con el proyecto de Transición Energética Sustentable en Edificios Públicos en la Ciudad de México que participa en el Programa Global FELICITY “Financiamiento de Infraestructura baja en carbono en Ciudades”, se busca fomentar la transición energética en edificios públicos de la GCDMX con equipamiento energético eficiente y con sistemas de gestión energética sostenibles.

 

Foto: Time Out, Iván Macías. Ciudad de México, México.

 

FELICITY brinda asistencia técnica a la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) en el proceso de recopilar información para contribuir en una réplica de buenas prácticas en redes de cooperación local, regional y global, además de proveer consultorías externas para hacer una evaluación global de los edificios, y del proyecto para que este sea financieramente sustentable.

En el marco de la asistencia técnica de FELICITY, la SEDEMA convocó a un Foro de integración el 20 de junio, el cual tuvo como objetivo promover el proyecto con los actores clave dentro del gobierno, así como las herramientas digitales disponibles para gestionar la eficiencia energética de cada una de las edificaciones candidatas. Al encuentro en total participaron 50 representantes provenientes de 9 dependencias de la administración del GCDMX así como 10 alcaldías.

 

Foto: Frida Lira, FELICITY GIZ. Naschelli Ayala, Subdirectora de Cambio Climático, SEDEMA , dando la bienvenida al Foro integración de edificios al proyecto Transición a Edificios Públicos Sustentables de la Ciudad de México.

 

Entre las principales conclusiones del Foro son: la transición energética para diferentes dependencias gubernamentales ayudaría a reducir los gastos millonarios en electricidad, el abastecimiento de agua caliente durante periodos más largos en el caso de los hospitales, la obtención de las fuentes de financiamiento, así como los criterios de selección de los edificios.

Es por lo anterior que el GCDMX, a través de SEDEMA promueve la ejecución de proyectos de infraestructura urbana con bajas emisiones de carbono, para lograr un desarrollo que transite a la sustentabilidad dentro de la ciudad.

 

Foto: Frida Lira, FELICITY, GIZ. Representantes de las dependencias y alcaldías del GCDMX.

 

FELICITY es la iniciativa implementada por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible); con el apoyo del Banco Europeo de Inversiones (EIB) y el Ministerio Alemán para el Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) que brinda asistencia técnica en la preparación de proyectos enfocados de infraestructura bajas de carbono en las ciudades.

El fomento de una economía global que tome en cuenta la preservación del medio ambiente natural, la protección de la biodiversidad, la gestión sostenible de los recursos y la acción en la mitigación y adaptación al cambio climático es uno de los principales retos por cumplir en los próximos años. Este desafío requiere la inclusión de todos los actores (público, privado, corporativo, individuos) y una serie de instrumentos de política, donde destacan el marco regulatorio y los incentivos para movilizar los flujos financieros necesarios.

Acuerdos internacionales como el Acuerdo de París, la Agenda 2030 o los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han resaltado la necesidad de encontrar formas de apoyar, pero también de financiar soluciones a largo plazo para resolver los desafíos ambientales. En consecuencia, el intercambio de información y experiencias ofrece una oportunidad para promover nuevos instrumentos y mecanismos innovadores para el financiamiento verde mediante esfuerzos encaminados a producir cambios en las prácticas financieras comunes.

En términos conceptuales, existe un debate sobre cómo definir a las finanzas en función de su aplicabilidad en el sector ambiental. En este sentido, se destacan las siguientes definiciones:

 

 

Existe toda una variedad de conceptos y enfoques para valorar el “financiamiento”, incluso entre bancos de desarrollo, organismos de cooperación internacional y gobiernos. Con base en lo anterior, la definición que se proporcione estará en función de la metodología y mapeo utilizado para su implementación.

Contexto Internacional

Desde la firma del Acuerdo de París en 2015 se acrecentó la necesidad de identificar y canalizar recursos con la finalidad de mantener el incremento de la temperatura media global por debajo de los 2 grados centígrados, y lo más cerca posible de los 1.5°C. Respecto a financiamiento, el artículo dos del Acuerdo indica la necesidad de hacer compatibles los flujos financieros para transitar hacia un desarrollo resiliente al clima y bajo en emisiones de GEI. Bajo el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, el documento reconoce el papel de liderazgo que deben tener las naciones desarrolladas respecto a la transferencia de recursos financieros hacia países en desarrollo con el objetivo de ayudarlos a lograr sus compromisos de mitigación y adaptación. Sin embargo, el artículo noveno invita a todos los países a desarrollar la capacidad de hacerlo.

Respecto a biodiversidad, el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) tiene como objetivos principales la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos. Respecto a financiamiento, se hace imperante un reconocimiento del valor de la biodiversidad y que permita la movilización de financiamiento proveniente de fuentes multilaterales, nacionales e innovadoras. El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) es uno de los mecanismos financieros más importantes a nivel global administrado por el Banco Mundial (BM).

Han existido varios mecanismos para canalizar recursos, entre ellos se encuentran el Fondo Especial para el Cambio Climático (SCCF, por sus siglas en inglés), el Fondo de Adaptación (AF, por sus siglas en inglés) y el Fondo para los Países Menos Adelantados (LDCF, por sus siglas en inglés). A finales del año 2011, se estableció el Fondo Verde para el Clima (GCF, por sus siglas en inglés), con la finalidad de asistir en los esfuerzos de naciones en desarrollo para responder al cambio climático. De acuerdo con datos del GCF, a partir de enero de 2019, se ha recaudado un equivalente de 10,3 mil millones de dólares en compromisos de 48 países, regiones y ciudades.

Además de los fondos internacionales, existe un Comité Permanente de Financiamiento, el cual es un equipo técnico especializado que apoya a la CMNUCC en brindar asistencia a las Partes (entiéndase como aquel Estado que ha consentido en obligarse a los lineamientos de un tratado) para un correcto uso de los recursos. Desde su creación, se ha orientado a mejorar las estrategias de coordinación de los distintos mecanismos de financiamiento disponibles, con el propósito de racionalizar y movilizar de manera eficiente los recursos, así como fomentar el monitoreo, reporte y verificación del apoyo brindado.

En este sentido, el gobierno alemán ha apoyado desde el 2008 en la aplicación de proyectos para el cumplimiento de la NDC y la Estrategia Nacional sobre Biodiversidad de México (ENBioMex) por medio de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania. Con base en lo anterior, se han implementado 18 proyectos bilaterales con un monto de 69.5 millones de euros además de ocho
proyectos regionales y 44 proyectos globales.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), la movilización de recursos por parte del GEF hacia México en el período 2015-2018 fue por la cantidad de US$88.1 millones. Por otra parte, los recursos internacionales para cambio climático en México, en el periodo 2014 – 2018, se recibieron alrededor de $61,165,646,524 pesos provenientes de fuentes multilaterales y bilaterales públicas, que se distribuyen en 75 proyectos. También existen otros 12 proyectos globales en los que México participa en consorcio con diversos países (como Argentina, Brasil, Colombia, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Perú, China, India, Indonesia, entre otros) y que equivalen a un total de $7,142,604 pesos. De igual manera se identificaron 23 proyectos cuya implementación está prevista de realizarse hasta el año 2021. Todo en su conjunto da una cantidad proyectada de $32,935,768,463 pesos.

Como se observa en la Figura 1, el 53% de la financiación en el periodo 2014-2018, proviene principalmente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), seguido de KfW como implementador (31%), AFD/KfW (7%) y del Banco Mundial (5%).

 

Imagen: ©GFLAC/GIZ, 2018. Principales fuentes de financiamiento internacional en México para cambio climático.

 

Como se puede notar en el Gráfico 2, los sectores que más reciben apoyo son el sector energético (45%), vivienda y medio ambiente. Lo anterior es de importancia tomando en cuenta que el sector energético es el segundo emisor más importante de gases de efecto invernadero (GEI). Sin embargo, es importante seguir incentivando la reducción de emisiones en sectores como el transporte o la industria.

 

Imagen: ©GFLAC/GIZ, 2018. Financiamiento internacional público por sector financiado (2014-2018).

 

Es importante resaltar que la principal fuente de financiamiento de proyectos de cambio climático proviene de la Banca Multilateral de Desarrollo, que, si bien estaba inicialmente enfocada a ofrecer apoyo técnico y económico a nivel de gobiernos para temas de desarrollo sostenible y lucha contra la pobreza, ahora tiene un papel de mayor importancia en brindar financiamiento también al sector privado, así como en apalancar recursos de éste.

De acuerdo con el estudio “Diagnóstico sobre la coordinación multi-actor sobre Financiamiento Climático”, México está posicionado como el segundo mayor receptor de recursos internacionales para el financiamiento climático en América Latina, con un total de 686 mdd aprobados entre 2003 y 2017. Lo anterior significa que fortalecer la capacidad de gestión, asignación, uso y transparencia de los recursos obtenidos de fuentes internacionales en México ayudaría a apalancar mayores recursos de fuentes públicas y privadas para cumplir con sus NDC.

Contexto Nacional

En México, las entidades federativas han sumado esfuerzos en el desarrollo de una política nacional de cambio climático y de fomento a la biodiversidad, a través del fortalecimiento de sus capacidades institucionales y la elaboración de un marco legal que permitan la ejecución de políticas públicas para la mitigación o adaptación. La Ley General de Cambio Climático (LGCC), publicada en 2012, establece un marco regulatorio y de política nacional para atender las causas y enfrentar los efectos adversos del cambio climático, mediante el desarrollo e implementación de medidas y acciones de adaptación y mitigación. La ENBioMex establece las bases para impulsar, coordinar y armonizar los esfuerzos de gobierno y sociedad para la conservación, el uso sustentable y el reparto justo de los beneficios derivados del uso de los componentes de la diversidad biológica y su integración en las prioridades sectoriales del país.

La LGCC contiene una variedad de mecanismos económicos y financieros que estimulan la canalización de recursos para el desarrollo de acciones, proyectos y programas de mitigación y adaptación, en los sectores público, social y privado. El financiamiento en la materia se lleva, principalmente, de tres maneras: a través del Fondo para el Cambio Climático (FCC); mediante asignación presupuestal reflejada en el Ramo 16 del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) y el Anexo Transversal 16.

  • Fondo para el Cambio Climático (FCC)

El FCC tiene el objetivo de captar y canalizar los recursos financieros nacionales, internacionales, públicos y privados para financiar acciones para hacer frente al cambio climático. El Fondo tiene como fideicomitente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a Nacional Financiera (NAFIN) como fiduciaria y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) como responsable y Secretaría Técnica.

El Fondo recibe recursos de modo directo del PEF y de contribuciones de otros fondos públicos, aportaciones sobre pago de derechos y aprovechamientos previstos en las leyes correspondientes; donaciones de personas físicas o morales; nacionales o internacionales, así como por las aportaciones de gobiernos de otros países y organismos internacionales.

  • Ramo 16 del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF)

Es un documento jurídico y financiero que determina las erogaciones que realiza el gobierno federal del 1 de enero al 31 de diciembre de cada año. Dentro del Ramo 16 del mismo, para el año 2019, en materia de Medio Ambiente y Recursos Naturales se destinan recursos para proteger la flora y fauna, así como la diversidad biológica del país, asimismo, se consideran diversos mecanismos de investigación, desarrollo tecnológico y de capacidades para hacerle frente al cambio climático.

  • Anexo Transversal de Cambio Climático (AT16)

Como parte de las reformas para la restructuración y orientación del presupuesto, el PEF ha integrado distintos presupuestos transversales con la finalidad de identificar y categorizar la proporción de recursos destinados a obras, acciones y servicios vinculados a un fin específico; en este caso, la mitigación y adaptación al cambio climático. Ello tiene el fin de ampliar o mejorar, en el corto y mediano plazo, las políticas públicas enfocadas a garantizar el derecho a un medio ambiente sano, así como contribuir al seguimiento y cumplimiento de los compromisos estatales, nacionales e internacionales en materia de cambio climático.

Se tienen contemplados recursos para: Secretaría de Gobernación (SEGOB), Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Secretaría de Economía (SE), Secretaría de Educación Pública (SEP), Secretaría de Salud (SSA), Secretaría de Marina (SEMAR), Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Secretaría de Energía (SENER), Secretaría de Turismo (SECTUR) y Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). También considera a las empresas productivas del Estado: Petróleos Mexicanos (PEMEX) y Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Financiamiento en materia de Cambio Climático y Biodiversidad en México

De acuerdo con información presentada durante el diálogo “Perspectivas sobre financiamiento climático en México 2018-2024”, desde que se creó el FCC en México se han movilizado $183,012,375.32 pesos dirigidos a 22 proyectos. El Anexo informativo transversal 16 del PEF, en los últimos cuatro años (2015-2018), ha asignado $188 mil millones de pesos (mmdp). A partir de bonos verdes, las entidades públicas han emitido $3,714 millones de dólares (mdd); mientras que la banca comercial 657 mdd. Tomando en cuenta el rastreo de los puntos anteriores se estima una movilización de financiamiento de $7,725 mdd del 2014 al 2018, lo que representaría aproximadamente 6% de la meta de $126,000 mdd que costaría la implementación de las NDCs de México en materia de mitigación.

Conforme a datos obtenidos de BIOFIN, la estimación de las necesidades financieras para la biodiversidad es de alrededor de USD 461.9 millones por año durante el período 2017-2020, lo que representa un aumento del 46.7% en el gasto en biodiversidad, basado en el ejercicio durante 2015. La evaluación de las necesidades financieras incluye: 1) Áreas Naturales Protegidas Natural con un monto de 60 millones por año estimada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP); 2) Necesidades de financiamiento para cubrir la demanda de Pagos por Servicios Ambientales (PSA) estimados en USD 202.1 millones por la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR); 3) Las necesidades financieras de la ENBioMex y Plan de Acción 2016-2030 se estiman en USD 191.4 millones.

 

 

El Papel del Sector Privado

Existen varias fuentes de financiamiento que proceden de fuentes públicas. No obstante, no son suficientes ante escenarios de reducción presupuestal a nivel federal o de límites de endeudamiento con organismos internacionales. Sin embargo, hay fuentes privadas que pueden ayudar a impulsar recursos para el apalancamiento de proyectos y acciones orientadas a hacer frente al cambio climático y fomentar la biodiversidad.

Los gobiernos deben ofrecer un ambiente de certidumbre y confianza financiera para garantizar que los actores privados vean un mercado potencial en los proyectos de cambio climático. Las condiciones a nivel nacional, estatal y local tienen que generar la mayor certidumbre posible de que las inversiones en proyectos verdes tendrán un bajo riesgo y serán bancables, además, es importante identificar cuáles son los beneficios ambientales y económicos de éstos de manera clara.

Las fuentes privadas de financiamiento comprenden una amplia gama de bancos e instituciones financieras locales e internacionales, bancos comerciales, fondos privados, fondos de pensiones, aseguradoras, bancos hipotecarios, e instituciones micro-financieras, entre otras. Las oportunidades se han dado principalmente en proyectos de mitigación de GEI, eficiencia energética, energías renovables, gestión de residuos, infraestructura verde y en el sector agropecuario.

A nivel nacional, el Consejo Consultivo de Finanzas Verdes (CCFV – integrado por representantes de alto nivel del sector financiero mexicano, tales como: Afores, Aseguradoras, Asociaciones, Banca Comercial, Banca de Desarrollo y Multilateral, Emisoras, Fondos de Inversión, etc.), ha promovido el diálogo entre distintos actores del mercado acerca de cómo incentivar el financiamiento de proyectos verdes, incidir en prácticas de mercado y en mandatos y/o regulaciones de inversión, de tal modo que contribuyan en el establecimiento de incentivos para estimular el desarrollo del mercado de finanzas verdes.

El CCFV lanzó los “principios de bonos verdes MX“, con la finalidad de instaurar pautas que puedan ayudar a los emisores de bonos verdes en el mercado mexicano en el proceso de emisión de bonos, y al mismo tiempo, dar certeza a los inversionistas con respecto a los beneficios que trae consigo el financiamiento de proyectos verdes. Conforme a información del Consejo Consultivo de Finanzas Climáticas (nombre anterior del CCFV), un “proyecto verde” es aquel que genera beneficios ambientales claros y específicos que deben describirse en detalle y, siempre que sea posible, cuantificados por el emisor.

Reconociendo las implicaciones negativas que traen consigo los riesgos climáticos sobre la inversión privada, organizaciones del sector privado y financiero han implementado distintas iniciativas para transitar de proyectos intensivos en carbono a proyectos y programas sustentables. Como ejemplo se pueden mencionar las actividades de la Asociación de Bancos de México (ABM) y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

La ABM decidió demostrar su liderazgo en la mejora del sistema financiero en asuntos de sustentabilidad y cambio climático, por medio del Protocolo de Sustentabilidad de la Banca de México. El documento recomienda un marco de gestión y lineamientos en materia de sustentabilidad para la banca mexicana.

Por otro lado, la BMV generó un índice de sustentabilidad (IPC-Sustentable), para incentivar a las emisoras mexicanas a implementar políticas y sistemas sustentables. Además, la BMV firmó la Iniciativa de Bolsas de Valores Sustentables, para mejorar la rendición de cuentas y transparencia, posterior a ello, se lanzó la Guía de Sustentabilidad para Emisoras para apoyar a las empresas en la implementación de estrategias en favor de la sustentabilidad y divulgación de programas en la materia.

Retos en Materia de Financiamiento

Uno de los principales obstáculos en la materia consiste en la información limitada sobre la existencia de mecanismos financieros y como se aplican sus recursos para determinados proyectos. Un mapeo de las distintas fuentes de financiamiento disponibles en el país para el sector público podría ser muy útil en este sentido. Además, un sistema de información sobre los proyectos implementados en materia de cambio climático y biodiversidad ayudaría a coordinar las diferentes fuentes ya existentes para cumplir metas planteadas a nivel nacional.

Asimismo, un mecanismo de coordinación con visión multisectorial y multinivel podría permitir articular acciones de cambio climático en todos los sectores de la economía, incluyendo sector público, privado, financiero, social y académico. Otra opción sería facilitar el acceso a financiamiento climático y capacitación para pequeñas y medianas empresas.

Debe existir una estrategia para incentivar y guiar al sector financiero a desarrollar acciones en materia de cambio climático y biodiversidad y mejorar el conocimiento por parte de instituciones financieras públicas y privadas sobre la normatividad y funcionamiento del marco institucional de ambos rubros. Aunado a lo anterior, se tendrían que identificar los proyectos que pueden ser bancables a corto, mediano y largo plazo.

Se tiene que fomentar el conocimiento de los costos y riesgos asociados a las inversiones, de tal manera que el financiamiento otorgado se dirija a proyectos con beneficios ambientales y sociales. Con base en lo anterior, se debe realizar un mapeo de los mecanismos financieros existentes y su funcionamiento para que los temas de biodiversidad y cambio climático puedan ser considerados como temas importantes de inversión. Posteriormente, se tienen que crear indicadores del impacto y de los resultados de los proyectos financiados para conocer la efectividad de los fondos que se les asignen.

A través de una taxonomía sobre lo que significa financiamiento climático o verde, se podría facilitar la canalización de los recursos a proyectos que cuenten con características sustentables o en beneficio del ambiente. Para ello, será vital trabajar en el marco de la Ley de Planeación para integrar todos los conceptos que son claves para identificar dichas acciones.

La IKI en México en materia de financiamiento

Con el objetivo de apoyar la acción climática y la protección de biodiversidad, los proyectos IKI en México están trabajando en el ámbito de financiamiento. Hasta ahora, la IKI ha incentivado la cooperación con las instituciones financieras para integrar indicadores ambientales y sociales en las decisiones de préstamos e inversiones, desarrollo de productos financieros y gestión de riesgos. En este sentido, la IKI del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania apoya la implementación de la NDC y la ENBioMex en México.

Con el objetivo de intercambiar experiencias y compartir conocimiento sobre las redes de aprendizaje (RdA) de eficiencia energética y sistemas de la gestión de la energía, la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) y la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible) presentaron el video Redes de Aprendizaje de eficiencia energética y sistemas de gestión de la energía.

El video introduce el concepto de RdA, cuáles son las fases de implementación, cuál es su principal objetivo y qué actores son relevantes para el desarrollo e implementación de éstas. Asimismo, el video comparte la experiencia de las redes piloto en municipios de Aguascalientes, Coahuila y Morelos, y se hace mención de los beneficios logrados a través de la implementación de este mecanismo. Por ejemplo, en Coahuila, la implementación de la red de eficiencia energética en el bombeo de agua potable y las medidas identificadas prevén un ahorro de energía eléctrica que se traduce en la mitigación de casi 3,000 ton de CO2 eq y en el ahorro de más de doce millones de pesos.

Adicionalmente, se exponen casos de éxito en Alemania con la implementación de las RdA apoyadas por la Iniciativa Cimática Nacional (NKI) del gobierno alemán, en donde en algunos proyectos se ha obtenido hasta entre quince y veinte por ciento de reducción del gasto de energía. La información, testimonios y casos de estudio presentados en el video apoyarán a difundir el mecanismo de RdA a nivel municipal en México y su potencial para impulsar medidas de eficiencia energética que se traduzcan en reducción de costos, fortalecimiento de capacidades y una gestión municipal baja en carbono.

El video fue presentado a través de la red de Estados y Municipios de Conuee en una transmisión en línea sobre las Redes de Aprendizaje en Eficiencia energética municipal, así como en el Primer encuentro de Redes de Aprendizaje de eficiencia energética y Sistemas de Gestión de Energía.

Para la elaboración del video participaron los proyectos GIZ de Políticas Climáticas Verticalmente Integradas (VICLIM), el Programa de Energía Sustentable (PES) y el Programa de Preparación de la Transición Energética en México (TrEM).

Boletín CiClim

El Boletín CiClim es un mecanismo de comunicación que busca mantener informada al público interesado sobre las actividades en curso del programa Protección del Clima en la Política Urbana de México.

Puedes consultar las distintas ediciones del boletín a continuación:

1° Boletín CiClim – Septiembre 2018

2° Boletín CiClim – Marzo 2019

3° Boletín CiClim – Junio 2019

4° Boletín CiClim Septiembre 2019

Para conocer más sobre el programa CiClim consulta la descripción aquí.

En miras de la próxima fase piloto del SCE mexicano que comenzará en 2020, el proyecto Preparación de un Sistema de Comercio de Emisiones en México” (SiCEM) de GIZ ha realizado una serie de actividades, incluido el desarrollo de estudios técnicos para informar la toma de decisiones sobre el diseño del Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) mexicano en relación al uso de la tecnología Blockchain para el Registro de transacciones de Derechos de Emisión (DEM).

En seguimiento a un estudio realizado previamente sobre el Potencial de la Tecnología Blockchain para la Política Climática, se llevó a cabo un análisis exhaustivo de la idoneidad de la tecnología Blockchain para el SCE mexicano. En específico, se generaron propuestas de arquitectura del Registro en Blockchain, así como recomendaciones de diferentes alternativas para desarrollarlo, tomando en cuenta costos estimados y tiempos previstos de elaboración.

Como resultado del análisis se encontró que ni un Registro centralizado estándar ni un Registro descentralizado basado en Blockchain era claramente superior. Algunas de las tareas clave llevadas a cabo en un Registro del SCE, como lo son emitir y distribuir DEM, reconocer créditos de compensación, o abrir y cerrar cuentas, entre otras, son claramente la prerrogativa de la autoridad y deberían mantenerse centralizadas. Sin embargo, los ‘contratos inteligentes’ (smart contract, en inglés) basados en Blockchain podrían mejorar la transparencia de los procesos de definición del tope de emisión, de distribución de DEM y de conversión de créditos de compensación, así como facilitar la vinculación entre sistemas de diferentes jurisdicciones.

Existe una alternativa interesante, que consiste en desarrollar una arquitectura híbrida, basada en el modelo de los mercados de intercambio de criptomonedas. En esta situación, podrían establecerse diferentes capas (layers): una capa central rectora, en la que el gobierno podría emitir los DEM y los créditos de compensación; una capa descentralizada basada en Blockchain en la que se emitirían los tokens correspondientes a los DEM y unidades de compensación generados en la capa rectora, que podrían ser distribuidos en distintas carteras (wallets) administrativas.

 

 

Este innovador enfoque al Comercio de Emisiones requeriría del involucramiento tanto del sector privado como del sector público, así como de un marco regulatorio claro, como el que ofrece la Ley Fintech (Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera). Puede encontrarse mayor detalle en la publicación anexa.

Los siguientes meses previos a la implementación de la fase piloto del SCE ofrecen una oportunidad para desarrollar y probar el enfoque híbrido propuesto (parcialmente centralizado y parcialmente basado en Blockchain) para el establecimiento del Registro de Comercio de Emisiones. En los próximos meses se publicarán en el blog de “IKI-Alliance México” estudios adicionales cubriendo una variedad de cuestiones técnicas.

 

Para mayor información sobre este tema, favor de contactarnos en: Comercio.Emisiones-MX[AT]giz.de

 

Haga click en la imagen para descargar la publicación:

 

Puerto Vallarta continúa trabajando para la elaboración de su Programa Municipal de Cambio Climático (PMCC). El municipio llevó a cabo un taller para la caracterización y prepriorización de medidas de adaptación, mitigación y transversales al cambio climático. En el taller se contó con la participación de distintos sectores para asegurar la caracterización de medidas integrales.

Con el Taller para la caracterización y Prepriorización de medidas para el PMCC, Puerto Vallarta avanza en la elaboración de las acciones que conformarán su Programa y asegura que las mismas sean transversales e integren todos los sectores. El taller tuvo lugar en el mismo municipio el 20 y 21 de mayo del presente año.

 

Foto: GIZ. Conformación del Grupo de Trabajo

 

Dicho evento estuvo seccionado en dos partes. La primera consistió en la conformación de un grupo de trabajo con representantes de cinco sectores: turismo, urbano, pesca, agropecuario y forestal. Esto para asegurar un proceso transparente y participativo en la definición de las medidas de adaptación, mitigación y transversales. Una vez conformado el grupo de trabajo, se retomaron las medidas previamente desarrolladas, para complementarlas con la participación de los asistentes. En donde, además surgieron nuevos temas de interés como lo son el fortalecer y promover las actividades ecoturísticas en el municipio, entre otros.

La segunda parte consistió en la caracterización y prepriorización de medidas, donde como actividad previa se presentó la metodología de priorización y se enfatizó la importancia considerar medidas que pueden ser implementadas a largo plazo. Inicialmente se presentaron las medidas de mitigación y adaptación identificadas en el taller anterior y posteriormente se llevó a cabo la estimación de los costos, así como la estimación de los cobeneficios considerando los beneficios ambientales, económicos y sociales. Como último paso se hizo la estimación de los factores de éxito tomando en cuenta las capacidades del municipio, la compatibilidad con el marco regulatorio y la política pública, la visión con los actores locales y la probabilidad de éxito.

 

Foto: GIZ. Dinámica para la pre-priorización de medidas

 

Los resultados integrados de todos los sectores señalan que en cuanto a medidas de adaptación es importante (en orden jerárquico) implementar acciones de conservación y restauración en la cuenca, separar el drenaje pluvial y doméstico, establecer una red de parques en la zona urbana, proteger los arrecifes, entre otras. En cuanto a materia de mitigación, los resultados señalan con mayor prioridad a la instalación de sistemas silvopastoriles con perspectiva de cambio climático.

En la elaboración del PMCC de este municipio, se cuenta con el apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET) del Estado de Jalisco, así como con la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible), a través de los proyectos Políticas Climáticas Verticalmente Integradas (VICLIM) y Adaptación al cambio climático basada en ecosistemas con el sector turismo (ADAPTUR).

 

Foto: GIZ. Discusión en mesas de trabajo

 

A través de la participación de distintos sectores, se fortalece la integración de la visión de los actores y expertos para la definición de las medidas de adaptación y mitigación, así como la transversalidad de estas dentro de una visión a largo plazo para combatir el cambio climático.

Para más información sobre los avances de Puerto Vallarta en la elaboración de su PMCC, consultar los siguientes enlaces:

La polinización animal es un servicio ecosistémico fundamental para la vida y para el bienestar del ser humano, ya que los polinizadores son responsables del 35% de la producción agrícola mundial y desempeñan un papel fundamental en la producción de alimentos. En México, se estima que el valor de la polinización podría alcanzar 63 mil millones de pesos al año. Sin embargo, este importante componente de la biodiversidad se ha visto afectado por las actividades humanas a nivel mundial, causando gran preocupación en diversos sectores de la sociedad.

 

Foto: Shutterstock. Los polinizadores brindan un servicio ecosistémico esencial para la producción agrícola.

 

Para atender esta problemática, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y con el apoyo de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sostenible), iniciaron el proceso de construcción de la Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sustentable de Polinizadores, documento que establecerá las líneas estratégicas y acciones conjuntas entre los sectores agropecuario y ambiental a nivel nacional. Esta herramienta de política pública es de alto interés para la nación, ya que apoyará la conservación de procesos ecológicos claves contribuyendo a garantizar la seguridad y soberanía alimentaria del país.

 

Foto: Proyecto IKI IBA. Se instaló el Grupo de Coordinación para la construcción de la Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sustentable de Polinizadores

 

El 7 de junio de 2019 se instaló el Grupo de Coordinación de la estrategia en el Centro de Integración de la Biodiversidad de SADER, el cual tendrá el apoyo del Proyecto de Integración de la Biodiversidad en la Agricultura Mexicana (IKI IBA) de GIZ para la facilitación del proceso.

 

Foto: Proyecto IKI IBA. El evento fue inaugurado por el Subsecretario de Agricultura Miguel García Winder.

 

Foto: Proyecto IKI IBA. El evento se realizó en el Centro de Integración de la Biodiversidad de SADER y participaron 28 representantes de instituciones del gobierno federal relacionadas con el tema.

 

Foto: Proyecto IKI IBA. El equipo del Proyecto IKI IBA de la GIZ facilitará el proceso de construcción de la estrategia.

La política de vivienda y desarrollo urbano instrumentada durante los últimos años ha optado por impulsar mecanismos que promuevan esquemas de ciudades más compactas y densas, con una mejor localización respecto a los equipamientos y los centros de empleo, así como viviendas más sustentables que promuevan una mejor calidad de vida de sus habitantes, y ahorros asociados a sus consumos en términos de energía eléctrica y agua.

La Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) es la banca de desarrollo en materia de vivienda del Gobierno Federal en México. Durante los últimos años, ha impulsado una serie de iniciativas con la finalidad de garantizar mejores condiciones tanto en las viviendas como en su entorno.

 

Crédito: Sociedad Hipotecaria Federal (SHF). Logo de SHF.

 

SHF identificó la dificultad de los desarrolladores de vivienda para llevar a cabo las tareas de urbanización para la vivienda, especialmente cuando se busca integrar criterios de sustentabilidad en los desarrollos. En este sentido, es necesario establecer que la provisión de equipamientos e infraestructuras corresponde a los municipios, pero dadas las condiciones financieras que guardan la mayoría de ellos, terminan siendo construidas por los agentes privados quienes se ven en la necesidad de realizar esfuerzos adicionales de capital con la finalidad de asegurar condiciones mínimas de operación de los proyectos, toda vez que en el mercado no existe un producto de financiamiento a la urbanización. Esta situación impacta sobre el precio final de las viviendas, y en algunos casos, genera incentivos perversos, toda vez que los criterios bajo los que se construyen dichos equipamientos e infraestructuras no son los más adecuados.

 

Crédito: LaPolítica. Desarrollo Urbano.

 

En consecuencia, durante el 2017 la SHF diseñó un producto de financiamiento a la urbanización sustentable a través del Fondo de Operación y Financiamiento Bancario a la Vivienda (FOVI), con la finalidad de asegurar la provisión de equipamientos e infraestructuras “muros adentro” de los desarrollos de vivienda, así como asegurar que los materiales, sistemas de construcción, y tecnologías, garantizaran una sustentabilidad en términos de eficiencias en el uso de energías y consumo de agua, así como respecto a otras externalidades de carácter socioeconómico asociadas a los habitantes de los desarrollos de vivienda.

Alineado con esto, SHF recibió apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con recursos de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania para desarrollar una metodología y herramienta de evaluación de impacto que ayude a movilizar el financiamiento en este tipo de desarrollos.

Uno de los grandes retos de este proyecto es crear en los desarrolladores una conciencia de sustentabilidad y que por medio de la cuantificación del impacto de mitigación de Gases de Efecto Invernadero (GEI) se pueda desarrollar la capacidad de participar en un mercado de carbono que incentive económicamente a sector.

Mexico has the opportunity to become a leader in financial innovation and sustainable transportation, through economically viable long-term projects. Mexico’s transportation sector is fundamental to the country’s economic growth, but it also represents significant risks. In Mexico, transportation is the largest source of climate pollutants (25% of greenhouse gases and 38% of black carbon emissions).

 

Photo: SDP News. Public Transportation in Mexico City.

 

Last April 9th, a workshop on sustainable transportation financing was held in Mexico City, where the main stakeholders of the sector met. It served as a framework for discussion to design a road map to invite to action.

 

Photo: Adalberto Padilla. Event Inauguration.

 

This workshop was the first activity of the Financial Innovation Lab promoted by the Inter-American Development Bank (IDB) with resources from the International Climate Initiative (IKI) of the Federal Ministry for the Environment, Nature Conservation and Nuclear Safety (BMU) of Germany , and in collaboration with the Banks of Mexico Association (ABM) and the Green Finance Advisory Board (CCFV) where an agenda of meetings and discussions that seek to mobilize financing in the area of climate change in the main sectors such as transportation, agriculture, industry, housing, among others, was developed.

The workshop analyzed the role of development banking to accelerate public and private investment in sustainable transport infrastructure in the country. In addition to seeking to strengthen the collaboration among financial institutions, technology manufacturers, and public and private agencies to promote investment in addressing climate change.

 

Photo: Adalberto Padilla. Discussions and presentations during the workshop.

 

The multilateral bank is a relevant agent in the promotion of investments that induce the development and welfare of nations. Thus, the IDB is an actor in the promotion of sustainability and green finance, providing resources and promoting the innovation of financial instruments that adapt to the needs of the different sectors that require an impulse for their growth and maturity.

The IDB works with multi-sectoral actors to identify bottlenecks to private investment in sustainable solutions, analyze and design innovative financial instruments and good practices that support Mexico’s sustainable development.

The project specialists in sustainable transport and Green financing who participated in the workshop focused on the planning of portfolios of sustainable transport, its financing, the definition of sustainable projects and the measurement and evaluation of climatic impacts in them. The panelists shared experiences about the integration of sustainability considerations into the planning process, evaluating the experience of the Subway of Los Angeles, California and the vision of Mexico City.

 

Photo: Adalberto Padilla. Discussions and presentations during the workshop..

 

In Mexico, the transport sector is the largest source of climate pollutants and transport infrastructure is increasingly exposed to the physical risks of climate change. There is a real need to promote financial solutions that allow a transition in the transport sector; so that buses, trucks and other vehicles are friendly to the environment and human health, low in carbon and climate resilient. Mexico’s financial sector can and should be part of the climate solution.

 

This article belongs to the Inter-American Development Bank (IDB). Its content is the sole responsibility of the autor.