La banca de desarrollo y las instituciones de fomento en México desempeñan un papel clave en el financiamiento público, al canalizar recursos hacia sectores prioritarios y contribuir al cierre de brechas en materia de acción climática. Un ejemplo destacado es el de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), que emitieron el primer bono de deuda enfocado en adaptación y resiliencia en el país y en América Latina, demostrando la capacidad de estos organismos para innovar en el diseño de instrumentos financieros.

En el marco del proyecto LACADI México, se analizó el proceso de diseño y emisión del Bono Verde de Resiliencia de FIRA (FEFA 23V). Este instrumento representa un caso de éxito tanto por su carácter innovador como por su contribución a movilizar recursos hacia el sector agropecuario, altamente vulnerable a los efectos del cambio climático. Asimismo, refleja la evolución institucional de FIRA al incorporar criterios de sostenibilidad y adaptación en su operación. Esta experiencia ha sentado bases importantes para impulsar inversiones alineadas con objetivos climáticos.

La emisión recurrente de bonos verdes por parte de FIRA forma parte de una estrategia integral que incluye el desarrollo de herramientas robustas. Entre ellas destaca la creación de una taxonomía propia alineada con la Taxonomía Sostenible de México, que permite clasificar y priorizar proyectos, así como la integración de objetivos de sostenibilidad en su marco institucional. Además, se han establecido indicadores para el monitoreo y reporte del impacto generado, fortaleciendo la transparencia y la rendición de cuentas.

El éxito de este bono también se explica por la colaboración técnica internacional, que facilitó el desarrollo de capacidades internas en FIRA para adoptar mejores prácticas en la estructuración de instrumentos financieros y en la gestión institucional. Esto ha permitido fortalecer el papel del mercado bursátil como vehículo para movilizar financiamiento sostenible en el país.

En conjunto, la experiencia de FIRA constituye un ejemplo sólido de innovación institucional y financiera. Demuestra cómo la banca de desarrollo puede dirigir capital hacia sectores vulnerables, especialmente el agropecuario, al tiempo que responde al creciente interés de los inversionistas en instrumentos con enfoque de resiliencia climática. Asimismo, ofrece un modelo replicable que integra análisis de riesgos climáticos, gobernanza, marcos de referencia y medición de impacto, ampliando las oportunidades para el financiamiento sostenible en la región.

Lee el estudio aquí: https://docs.google.com/viewerng/viewer?url=https://lacadi.transforma.global/wp-content/uploads/2026/02/Casos-de-estudio_Me%CC%81xico.pdf

En enero de 2026, la Iniciativa Climática de México (ICM) y el Consejo Mexicano de Finanzas Sostenibles (CMFS), con el apoyo de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), organizaron un taller sobre liderazgo climático dirigido a integrantes de consejos de administración. Esta actividad se llevó a cabo en el marco del proyecto LACADI (por sus siglas en inglés), una iniciativa implementada en Colombia, Perú y México con el apoyo de la International Climate Initiative (IKI).

Las presentaciones de Patricia Moles (CINIF), Luisa Montes (Ecovalores) y Alan Gómez (TNFD) ofrecieron un panorama actualizado sobre las principales tendencias regulatorias y de mercado. A partir de estas intervenciones, se generó una discusión enriquecedora en torno a diversos temas, como la importancia de fortalecer las capacidades en materia climática, la necesidad de contar con una regulación más uniforme para todos los actores del sector financiero, y no únicamente para las empresas listadas en bolsa, así como el desarrollo de guías que faciliten la incorporación de riesgos y oportunidades climáticas en las operaciones, inversiones y reportes de las organizaciones. Asimismo, se destacó la preocupación por los costos asociados a la implementación de estas medidas.

Eventos como este contribuyen a enriquecer el conocimiento dentro del ecosistema financiero a la luz de temas que son muy relevantes ya que por una reciente modificación a la Circular Única de Emisoras (CUE) por primera vez se estableció en México la obligación de divulgar aspectos climáticos conforme a un estándar internacional como el IFRS S2, lo cual debe realizarse al 30 de abril de cada año.  Este nuevo requerimiento ha generado dudas e incertidumbre respecto a su alcance y profundidad. En este contexto, eventos como el taller realizado son muy apreciados ya que no sólo se trata de transferir conocimiento, sino de compartir experiencia y mejores prácticas.

María Ariza da la bienvenida al taller. Créditos: BIVA.

Personas organizadoras del evento junto con las y los ponentes del taller. Créditos: BIVA.

Fotografía del taller. Créditos: BIVA.

A medida que México acelera su transición energética e incorpora más energías renovables, garantizar una operación segura y confiable del sistema eléctrico se vuelve cada vez más desafiante. En este contexto, la flexibilidad eléctrica emerge como una herramienta clave para integrar mayores volúmenes de renovables sin comprometer la confiabilidad y seguridad del sistema eléctrico.

Por ello, el nuevo proyecto IKI, FlexMex, pone el foco en fortalecer la flexibilidad del sistema eléctrico en México. Su meta es apoyar a México en alcanzar 45% de energía limpia para 2030 y emisiones netas cero para 2050, promoviendo la integración de energías renovables y la flexibilidad en las redes de distribución.

En diciembre de 2025, un representante de ZUG (agencia alemana que gestiona los programas IKI) y el equipo de Guidehouse (líder del proyecto con sede en Alemania) viajaron a Ciudad de México para iniciar oficialmente la fase de preparación del proyecto junto a los socios locales Iniciativa Climática de México y el Instituto de Desarrollo, Energía y Ambiente (IDEA). Durante cinco días, se sostuvieron reuniones con instituciones clave del sector energético mexicano, incluyendo SENER, CENACE, CFE, CNE y con la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático. Las conversaciones confirmaron el alto interés del país en implementar soluciones de flexibilidad, incluyendo soluciones desde almacenamiento y gestión de la demanda hasta redes inteligentes, agregadores, servicios conexos y digitalización. Los intercambios permitieron identificar necesidades, temas prioritarios y áreas donde FlexMex puede aportar mayor valor.

El equipo de Guidehouse presentó además experiencias comparables de otros países incluyendo el programa IKI MENALINKS (Jordania, Egipto, Túnez, Turquía y Marruecos). Esto demostró cómo herramientas de análisis político-regulatorias, cooperación institucional y asistencia técnica pueden adaptarse al contexto mexicano y fortalecer cooperaciones en el Sur Global.

La visita marcó un hito inicial para desarrollar, junto con socios mexicanos, una propuesta para la implementación del proyecto (prevista tentativamente para finales de 2026). Con esta base sólida, FlexMex continuará trabajando de cerca con las instituciones mexicanas para definir actividades, prioridades y resultados esperados de la fase de implementación.

Fotografía grupal del equipo participante en la reunión de trabajo del proyecto FlexMex, tomada en las instalaciones de la Secretaría de Energía de México (SENER) donde se desarrolló la sesión. Créditos: Agustín Roth.

Imagen de la diapositiva proyectada durante la sesión de trabajo del proyecto FlexMex con la Secretaría de Energía de México (SENER). Créditos: Agustín Roth.

Fotografía de un letrero urbano de ‘México’, ubicado en un espacio público de la Ciudad de México, capturado durante las actividades del proyecto FlexMex. Créditos: Agustín Roth.

Frente a los desafíos del cambio climático, Procuenca impulsó, junto con la Iniciativa Climática Internacional (IKI), un proceso colectivo para fortalecer la capacidad de adaptación de la cuenca Amanalco–Valle de Bravo, un territorio que da agua y vida a casi dos millones de personas. Además, es un refugio de gran biodiversidad, hogar de especies emblemáticas como la mariposa monarca y clave para el equilibrio ecológico regional.

El objetivo es generar conocimiento, conciencia y acción ante fenómenos como sequías, plagas e incendios forestales, contribuyendo al bienestar de las comunidades y a la salud de los ecosistemas. Todo este trabajo solo es posible de la mano de los ejidos de la cuenca. A través del proyecto, e fortalecen sus capacidades técnicas y organizativas mediante formación, talleres y planeación participativa que reconoce el conocimiento local. Este esfuerzo beneficia directamente a ejidatarios y alcanza a cerca de 5,000 personas en la cuenca.

Desde 2024 se trabajan con seis ejidos: San Juan, Amanalco, Agua Bendita, San Jerónimo, San Lucas y San Bartolo. Iniciamos con reuniones para compartir la visión del proyecto y definir formas de participación. Basados en una evaluación de riesgos climáticos que se realizan, se encontraron puntos importantes como incendios, sequías y plagas. Durante 2025, el proyecto codiseñó con los ejidos estrategias específicas que se integraron en sus Planes Operativos Ejidales.

A lo largo del proceso, se han generado espacios de capacitación y diálogo que fortalecen capacidades locales y construyen un lenguaje común. También se han desarrollado herramientas para entender mejor el impacto de las acciones implementadas. Asimismo, se impulsó una estrategia de comunicación orientada a documentar avances y a abrir canales de diálogo que acompañen el desarrollo del proyecto, poniendo al centro a los ejidatarios y pobladores de la Cuenca.

Vista del cerro El Potrero, Ejido Agua Bendita. Créditos: @FondoProcuenca.

Taller Diagnóstico Participativo. Ejido San Juan. Créditos: @FondoProcuenca.

Taller en campo de mapeo de riesgos del Núcleo Agrario. Créditos: @FondoProcuenca.

Taller Diagnóstico Participativo. Ejido San Jerónimo. Créditos: @FondoProcuenca.

Taller Diagnóstico Participativo. Ejido San Juan. @FondoProcuenca.

El Proyecto Coaliciones Urbanas Transformadoras (TUC), implementado entre 2021 y 2026, ha consolidado dos laboratorios urbanos en León, Guanajuato, y Naucalpan, Estado de México, como plataformas de participación multisectorial para la toma consensuada de decisiones y la promoción de la acción climática. El proyecto concluye a finales de este año, por lo que ambas ciudades trabajan en una estrategia de sostenibilidad, replicabilidad y escalabilidad del modelo de gobernanza para asegurar su continuidad. 

Estrategia de sostenibilidad: asegurar la continuidad de los laboratorios o de componentes del modelo de gobernanza, mediante alianzas con instituciones académicas por su rol neutral y capacidad de generación de conocimiento. 

Para el caso de León se conformó un Comité de Sostenibilidad para liderar el laboratorio, integrado por miembros del propio espacio y coordinado por el Tecnológico de Monterrey, con quien se firmó un convenio de colaboración. 

Asimismo, en Naucalpan se impulsa la integración curricular del modelo en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM mediante espacios formativos. Entre el 22 y el 30 de enero de 2026 se realizó la práctica de carrera “Diseño y facilitación de talleres de planeación participativa para la gobernanza urbano-ambiental”. 

Estrategia de replicabilidad: garantizar que el modelo sea adoptado en otros territorios. En León y Naucalpan se desarrolla una metodología y criterios para la intervención participativa de espacios públicos para la adaptación al cambio climático. 

Además, se fortalecen capacidades de actores locales mediante talleres prácticos donde se comparten herramientas y metodologías. En 2025 se realizaron con personas funcionarias de Atizapán de Zaragoza y del Estado de México, así como con académicos de la Universidad Anáhuac. 

También contempla la difusión de metodologías y aprendizajes en espacios académicos y multisectoriales. Entre ellos, en la conferencia “Laboratorios urbanos: innovación para la acción climática”, presentada el 6 de noviembre de 2025 en el Primer Congreso Internacional de Urbanismo Participativo y Resiliente y en el Segundo Seminario Interdisciplinario de Estudios Socioambientales de la FES el 1 de diciembre de 2025. 

Estrategia de escalabilidad: ampliar el impacto del modelo hacia la política pública mediante el desarrollo de lineamientos que permitan a los municipios del Estado de México implementar proyectos estratégicos y procesos de planeación urbana participativa orientados a la acción climática. 

Miembros del Laboratorio Urbano de León en la conferencia “Laboratorios urbanos: innovación para la acción climática”, presentada en el Primer Congreso Internacional de Urbanismo Participativo y Resiliente en la ciudad de Guanajuato. Créditos: WRI México.

Miembros del Laboratorio Urbano de Naucalpan en el Segundo Seminario Interdisciplinario de Estudios Socioambientales de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM.  Créditos: WRI México.

Presentación de metodologías y aprendizajes del proyecto Coaliciones Urbanas Transformadoras en la práctica de carrera “Diseño y facilitación de talleres de planeación participativa para la gobernanza urbano-ambiental” en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, UNAM. Créditos: WRI México.

El desarrollo y escalamiento de sistemas agrícolas más biodiversos y resilientes requiere la colaboración de actores empresariales, financieros, políticos y de la sociedad civil. Para impulsar ese diálogo y generar aprendizajes compartidos, Nuup, en el marco de BioFinCas y con el apoyo de BIOFIN, organizó el encuentro “Conecta y Comparte: Prioridades en común«, con la presencia de representantes de empresas cafetaleras, instituciones financieras, InsurTechs, asociaciones civiles y el sector político.

El evento, realizado el 10 de marzo en la Ciudad de México, nos permitió compartir los avances de Nuup dentro del proyecto BioFinCas, intercambiar perspectivas y explorar oportunidades de colaboración para fortalecer la resiliencia climática y la biodiversidad en la producción agropecuaria.

La sesión empezó con una introducción a la visión del Sistema BioFinCas y presentaciones de Nuup y Pronatura Sur, socios implementadores del proyecto en México. Se presentaron los primeros resultados de las iniciativas en marcha, como el pilotaje de un seguro paramétrico y un crédito precosecha, el levantamiento de una línea base de biodiversidad y necesidades financieras, el desarrollo de una estrategia de valor compartido y un diplomado sobre biodiversidad dirigido a personas productoras. Asimismo, los socios internacionales presentaron su rol en el consorcio BioFinCas y sus logros dentro de la iniciativa.

Durante el diálogo con participantes externos, surgieron temas clave para el futuro de estas soluciones. Varios asistentes mostraron interés en el funcionamiento de los instrumentos financieros y en cómo distribuir los costos del manejo de riesgos a lo largo de la cadena de valor. Empresas cafetaleras aliadas compartieron sus esfuerzos para generar mayor interés en los seguros paramétricos tanto entre empresas compradores como entre personas productoras, quienes en muchos casos no están sensibilizadas al valor de un seguro. Otros participantes destacaron la importancia de incluir lenguas y culturas indígenas en procesos de formación y educación.

El encuentro fortaleció las relaciones entre actores de distintos países y sectores, y reafirmó el compromiso para seguir construyendo en alianza soluciones financieras innovadoras que permitan a las personas productoras adoptar prácticas más sostenibles y resilientes. Espacios de intercambio como este son clave para Nuup para acelerar la transición hacia sistemas productivos que beneficien simultáneamente a las personas productoras, la biodiversidad y la resiliencia climática.

Presentación de Vincent Lagacé, co-fundador y co-CEO de Nuup, en el encuentro. Créditos: Sadie Bograd.

Participantes escuchan una presentación del evento Conecta y Comparte. Créditos: Leonor Gálvez.

Una representante de una empresa de café mexicana comparte su experiencia con el crédito para cafeticultores en un piloto realizado en colaboración con Nuup. Créditos: Sadie Bograd.

Cerrar la brecha de financiamiento para la acción climática y la conservación de la biodiversidad se ha consolidado como uno de los ejes centrales de la gobernanza climática global, con implicaciones cada vez más claras para los esfuerzos regionales y nacionales.

En este contexto, el 4 de febrero de 2026 se llevó a cabo el taller regional virtual “Movilización de financiamiento sostenible en América Latina y el Caribe”, organizado por las Interfaces de la Iniciativa Climática Internacional (IKI) de México, Brasil, Costa Rica (que cubre Centroamérica y Caribe), Colombia y Perú. El encuentro reunió a proyectos IKI, actores financieros y representantes de la cooperación internacional con el objetivo de intercambiar experiencias concretas y reflexionar sobre cómo traducir los debates globales en mecanismos financieros operativos en la región.

Durante la apertura del evento, Sören Kirstein, director del proyecto Interfaz IKI en Colombia, subrayó que la movilización de financiamiento sostenible se ha convertido en un eje transversal de la cooperación climática y destacó la importancia del intercambio entre proyectos para identificar enfoques efectivos y generar sinergias a nivel regional. En este contexto, el rol de los proyectos Interfaz en los 14 países foco de la IKI es clave, ya que facilitan el intercambio entre los proyectos.

Esta perspectiva fue complementada por Till Tibbe, asesor de políticas de la División Iniciativa Climática Internacional (IKI) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección del Clima, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUKN). Destacó la Estrategia IKI hacia 2030, la cual establece metas claras para fortalecer los entornos habilitadores, escalar la implementación de medidas climáticas y de biodiversidad, y movilizar al menos 1.5 mil millones de euros en capital privado en los países socios. Además, presentó diversas buenas prácticas del portafolio IKI para la movilización y catalización de recursos financieros.

Uno de los mensajes más contundentes del evento vino desde el sector financiero. En su intervención, Markus Müller, Director de Inversiones Sostenibles de Deutsche Bank, planteó una reflexión clave para el debate actual al señalar que sí existen recursos disponibles, pero que el principal desafío radica en la dirección que están tomando, y que las buenas intenciones, por sí solas, no son suficientes.

Esta afirmación puso en evidencia uno de los principales retos de la movilización de financiamiento sostenible: el capital disponible no siempre está alineado con los objetivos climáticos y de biodiversidad. Para avanzar en este sentido, se requiere una combinación de marcos regulatorios claros, instrumentos financieros adecuados y proyectos capaces de absorber inversión de manera efectiva.

Desde la perspectiva de los proyectos IKI, el taller permitió mostrar cómo estos desafíos se están abordando en la práctica. Ana Orozco, especialista en Finanzas Ambientales del PNUD y representante del proyecto IKI BIOFIN, enfatizó la necesidad de repensar los flujos financieros existentes y explicó que el modelo conceptual de BIOFIN parte de identificar las necesidades reales de financiamiento para alcanzar transformaciones sistémicas, y utiliza una metodología robusta para desarrollar planes de financiamiento que permitan cerrar la brecha existente y cambiar los flujos. Actualmente, BIOFIN opera en 133 países, lo que evidencia el potencial de este enfoque para escalar soluciones financieras positivas para la biodiversidad.

El rol del financiamiento combinado fue otro de los ejes centrales del encuentro. Desde la experiencia del Fondo IKI-LAC para la Movilización del Sector Privado para el Clima, Paola Pedroza, Directora de Financiamiento Combinado de IDB Invest, destacó la importancia de apalancar las herramientas financieras existentes para atraer al sector privado hacia proyectos de desarrollo sostenible en la región.

Pedroza subrayó que estos mecanismos permiten reducir riesgos, mejorar las condiciones de inversión y generar confianza, lo que ha hecho posible escalar de manera significativa los recursos movilizados. El mensaje fue claro: cuando el diseño financiero es adecuado, el capital privado sí responde.

El taller contó también con la participación del proyecto IKI LACADI, representado por Mariana Rojas Laserna, Directora de Finanzas Climáticas de Transforma, quien compartió experiencias sobre la integración de riesgos y oportunidades climáticas en el sistema financiero de América Latina. Destacó la importancia de fortalecer capacidades técnicas y marcos de divulgación como base para movilizar financiamiento sostenible.

El proyecto IKI FAST, a través de Christine Majowski, Directora de Proyectos de Finanzas Sostenibles de GIZ Brasil, discutió cómo las finanzas públicas sostenibles pueden ayudar a alcanzar los objetivos climáticos y de biodiversidad. También se abordó la importancia de alinear los instrumentos fiscales y presupuestarios para transformar los flujos financieros en la región.

Además de las presentaciones, se incluyó una dinámica participativa, en la que los proyectos compartieron de primera mano sus experiencias en la movilización de financiamiento sostenible. Las respuestas evidenciaron que los principales obstáculos no están necesariamente en la falta de capital, sino en factores estructurales como:

  • la percepción de alto riesgo por parte del sector financiero,
  • la ausencia o debilidad de instrumentos financieros adecuados,
  • y la falta de capacidades técnicas, información y proyectos suficientemente estructurados para acceder a financiamiento.

Al mismo tiempo, los proyectos coincidieron en que las condiciones más relevantes para fortalecer la movilización de recursos incluyen marcos regulatorios claros y estables, esquemas de financiamiento combinado, asistencia técnica continua y espacios de articulación entre actores públicos y privados.

En el cierre del evento, Miriam Velasco, Directora del Proyecto Interfaz IKI en Perú, destacó la importancia de invertir en generación y fomento del conocimiento, así como de fortalecer la comunidad IKI como una red activa, capaz de conectar proyectos, compartir aprendizajes y construir soluciones colectivas más allá de intervenciones aisladas. El mensaje final fue claro: la movilización de financiamiento sostenible es un proceso de largo plazo que requiere comunidad, confianza y cooperación continua. En este sentido, el taller no solo permitió intercambiar experiencias, sino también reforzar una visión compartida sobre cómo avanzar de manera coordinada en el escalamiento de la acción climática y la conservación de la biodiversidad en América Latina y el Caribe.

En octubre de 2023, el huracán Otis impactó de manera sin precedentes las costas de Guerrero, dejando afectaciones profundas en infraestructura, vivienda, patrimonio y en el sector turístico de Acapulco. Otis nos recordó que los fenómenos hidrometeorológicos extremos son cada vez más frecuentes e intensos en el contexto del cambio climático. Frente a este escenario, la recuperación no puede limitarse a restablecer lo perdido: debe incorporar criterios de resiliencia, adaptación y reducción de riesgos hacia el futuro.

Con este objetivo, se elaboró el Manual de “Recomendaciones para la Reconstrucción en Acapulco después del Huracán Otis”, un documento que sistematiza aprendizajes, recomendaciones técnicas y propuestas de acción para fortalecer la reconstrucción del puerto bajo un enfoque integral y que fue elaborado con la participación de especialistas técnicos y representantes de diversas instituciones públicas, privadas y organismos internacionales.

Manual “Recomendaciones para la Reconstrucción en Acapulco después del Huracán Otis”.

El manual integra experiencias y recomendaciones organizadas en distintos ejes estratégicos, incluyendo:

  • Infraestructura turística y estándares constructivos resilientes.
  • Vivienda y ordenamiento territorial con enfoque de reducción de riesgos.
  • Instrumentos financieros, créditos y seguros para la recuperación.
  • Protección y rehabilitación del patrimonio cultural.
  • Integración de criterios de adaptación al cambio climático en procesos de reconstrucción.

Más que una recopilación técnica, el documento busca orientar decisiones públicas y privadas, ofreciendo herramientas prácticas para reconstruir mejor y reducir vulnerabilidades estructurales.

La presentación de este manual tuvo lugar el 17 de febrero de 2026 en el Auditorio del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), en Ciudad de México. Reunió a autoridades federales y estatales, organismos internacionales, cooperación internacional y representantes del sector privado. Para el mensaje inicial, participaron Enrique Guevara Ortiz, Director General del CENAPRED; Roberto Arroyo Matus, Secretario de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado de Guerrero; Clarissa Heisig, Consejera Política de la Embajada de Alemania en México; y Xavier Moya, Coordinador de Proyectos de Resiliencia y Reducción de riesgos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Presentación del Manual de recomendaciones para la reconstrucción en Acapulco. De izquierda a derecha: Clarissa Heisig, Enrique Guevara, Xavier Moya, y Roberto Arroyo Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.

Posteriormente, se llevó a cabo un panel de experiencias sectoriales con la participación de representantes del sector hotelero de la AMCH; del sector restaurantero, con Samantha Álvarez de 100% Natural; del sector financiero, con Marliuz Calvet de la Asociación de Bancos de México (ABM); del sector vivienda, con Sebastián Rivera de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); del sector patrimonio, con Alejandro Alcaraz de UNESCO; y del ámbito de adaptación al cambio climático, con Lorena Gudiño, Coordinadora de la Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático Fase IV de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH.

De izquierda a derecha: Gontrán Villalobos, Sebastián Rivera, Lorena Gudiño, Lucila de Silva, Alejandro Alcaraz. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.

El mensaje central fue claro: la reconstrucción de Acapulco no puede abordarse desde esfuerzos aislados. Requiere coordinación interinstitucional, articulación multinivel y colaboración sostenida entre sectores público y privado.

Asimismo, se resaltó la importancia de escalar las recomendaciones del manual, de modo que trasciendan el contexto de Acapulco y puedan servir como referencia para otras regiones del país expuestas a riesgos hidrometeorológicos crecientes.

La experiencia compartida en este evento demuestra que reconstruir mejor implica integrar adaptación climática, planeación territorial, instrumentos financieros y estándares constructivos en una misma estrategia.

Descarga el documento aquí: https://www.undp.org/es/mexico/publicaciones/recomendaciones-para-la-reconstruccion-en-acapulco

El 18 de febrero de 2026, el estado de Tlaxcala dio un paso decisivo en su política ambiental con la presentación oficial del Sistema Estatal de Información sobre el Cambio Climático (SEICC), en el marco de la Primera Sesión Ordinaria 2026 del Sistema Estatal de Cambio Climático. 

Encabezada por la gobernadora del estado, la Licenciada Lorena Cuéllar Cisneros, la sesión reunió a autoridades estatales y federales, academia y cooperación internacional. Entre las autoridades estatales presentes estuvieron Pedro Aquino Alvarado, secretario de Medio Ambiente del estado de Tlaxcala; Juan Pablo García Apango, Director de Desarrollo Sostenible; y Alma Griselda Pinillo Flores, Jefa del Departamento de Cambio Climático, quienes forman parte de los esfuerzos institucionales para fortalecer la política climática del estado.  

El SEICC es una herramienta pública que integra datos, ciencia y tecnología para consultar riesgos climáticos, acciones de mitigación y adaptación, estrategias sectoriales y proyecciones. Además, incorpora un Observatorio Ciudadano que fortalece la participación social y la rendición de cuentas, alineándose con principios de transparencia y acceso a la información ambiental. 

En su mensaje, la gobernadora destacó el carácter innovador de la iniciativa: “Tlaxcala está dando un paso de vanguardia en esta carrera. Estamos presentando este sistema ante nuestras autoridades federales, buscando que sigamos siendo punta de lanza; que en cada acción busquemos ir adelante, ser innovadores y creativos”. 

Actualmente, ningún otro estado del país cuenta con un sistema integral de información climática con estas características, lo que posiciona a Tlaxcala como referente nacional en la materia. El SEICC fue desarrollado con el acompañamiento técnico y financiero de la Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH.  

Durante su intervención, el Coordinador del Clúster Clima de la GIZ México, Philipp Schukat, subrayó que la consolidación del sistema es resultado de una colaboración estrecha entre el gobierno estatal, autoridades federales y cooperación internacional. Señaló además que su alineación con los principios del Acuerdo de Escazú fortalece el derecho de la ciudadanía a contar con información ambiental clara, oportuna y accesible, y contribuye a una política climática más abierta y participativa. 

En el mismo evento se firmó el convenio “Cruzada estatal por la economía circular y la acción climática desde los territorios” entre el Gobierno del Estado de Tlaxcala y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), y se anunciaron iniciativas para reconocer buenas prácticas empresariales en economía circular. Estas acciones complementan la agenda climática estatal, ahora respaldada por una herramienta que permite monitorear avances, identificar brechas y dar seguimiento a compromisos. 

Con la puesta en marcha del SEICC, Tlaxcala no solo fortalece su política pública frente al cambio climático, sino que abre la puerta a un modelo replicable de gobernanza climática subnacional. Una experiencia que demuestra que desde los estados también se puede innovar, y que ofrece una base sólida para que otras entidades federativas avancen hacia esquemas similares y escalables en México. 

La plataforma ya está disponible al público. Conoce el SEICC y explora sus herramientas aquí: https://cambioclimaticotlaxcala.m

Participación de Philipp Schukat en la presentación del SEICC. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.

Presentación del SEICC. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.

Participantes en la presentación del SEICC. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.

Participantes en la presentación del SEICC. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.

La transición hacia una economía baja en carbono implica abordar de manera integral la gestión de equipos térmicos y eléctricos ineficientes que son sustituidos en proyectos de eficiencia energética. Este proceso de transformación requiere reconocer el papel de las mujeres, quienes desempeñan un rol fundamental en la cadena de valor asociada a su recolección, reciclaje, valorización, entre otras actividades de manejo.  

En este contexto, el programa NAMA PyME de Mitigation Action Facility e implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit GIZ) GmbH, impulsó un proceso de fortalecimiento de capacidades dirigido a gestores circulares de equipos (GCdE) y otros actores clave del sector, con el fin de consolidar competencias técnicas en economía circular y eficiencia energética, e integrar de manera transversal los enfoques de género e inclusión social. Como resultado, se elaboró un informe técnico que identifica brechas estructurales de género, documenta buenas prácticas y visibiliza liderazgos en el sector.  

Asimismo, el programa desarrolló protocolos operativos y guías técnicas para asegurar la correcta inhabilitación, manejo y valorización de tecnologías ineficientes, brindando metodologías prácticas para una gestión ambientalmente adecuada. Estos insumos se complementan con un mapeo de actores y dos infografías: una que introduce a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) al manejo responsable de equipos fuera de operación, y otra que destaca el rol de las mujeres en el sector residuos.  

En conjunto, estos documentos plantean recomendaciones para la implementación de programas similares con enfoque en fortalecer capacidades técnicas, integrar perspectiva de género en la toma de decisiones y generar incentivos para acelerar una transición justa. La circularidad inclusiva no es únicamente un enfoque ambiental, sino una oportunidad para transformar estructuralmente el sector de residuos en México.  

Conoce los documentos que conforman esta publicación:  

  • Informe técnico: Circularidad Inclusiva y eficiencia energética, una visión práctica para el sector de residuos (2026) [Enlace]  
  • Cinco guías técnicas para el manejo de equipos ineficientes (2026): 
  1. Aire acondicionado [Enlace
  1. Iluminación [Enlace
  1. Refrigeración [Enlace
  1. Equipos térmicos [Enlace
  1. Equipos electromecánicos [Enlace
  • Infografía sobre economía circular en proyectos de eficiencia energética (2026) [Enlace
  • Infografía sobre el rol de las mujeres en economía circular (2026) [Enlace
  • Mapeo de Centros Circulares de Residuos (2026) [Enlace

Situación de partida 

El proyecto busca que los gobiernos nacionales aumenten su compromiso con la descarbonización del transporte mediante el apoyo de alianzas internacionales entre países pioneros. A través de esta alianza y plataformas de intercambio como la Semana del Transporte y el Cambio Climático, se promueve el aprendizaje internacional y la concientización sobre el tema. Una herramienta en línea basada en inteligencia artificial (Transport Transformation Tracker) informa a las partes interesadas sobre el estado de las reformas. En América Latina, el proyecto impulsa la movilidad sostenible, a través de la electrificación y la transición hacia el transporte público en 10 países.

Objetivo

  • Impulsar la descarbonización del transporte mediante una alianza internacional y plataformas que promuevan el intercambio de experiencias y buenas prácticas.

Actividades

  • Como parte del proceso de actualización de las NDC, el proyecto apoya a los equipos de GIZ en 12 países en la integración de objetivos climáticos en los planes nacionales.
  • En junio de 2024 se publicó un documento de buenas prácticas sobre la actualización de las NDC.  
  • La Semana del Transporte y el Cambio Climático 2024 impulsó el aprendizaje entre pares,  el intercambio de experiencias nacionales, así como el fortalecimiento y la creación de redes globales y regionales. Conoce más en el enlace.  
  • Evaluación de la situación actual de 100 alianzas internacionales que trabajan en la descarbonización del sector del transporte y sus subsectores. El análisis sirve de base para explorar opciones estratégicas que fortalezcan la ambición climática en el transporte mediante alianzas internacionales. 
  • El Rastreador de Transporte de las NDC, desarrollado originalmente por el proyecto «Avanzando con las Estrategias Climáticas para el Transporte» (TraCS), se actualizó y su relanzamiento se presentó al público el 29 de agosto de 2023. Se trata de una base de datos en línea que proporciona información sobre contenido relacionado con el transporte en documentos gubernamentales, como las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y las Estrategias Climáticas a Largo Plazo (LTS). Las NDC y las LTS se analizan continuamente y los resultados se publican en línea.  
  • La Iniciativa de Datos Comunes de Transporte (TDCI) lanzó su Portal TDC en su versión beta durante la #TTDC25, marcando un paso clave para los datos de transporte abiertos y compartidos.  
  • El boletín «Transporte Cambiante» se publica trimestralmente e incluye actualizaciones sobre actividades y desarrollos recientes en el tema. Disponible aquí.  

Situación de partida 

El proyecto brinda asistencia técnica a los países para la planificación e implementación de su tercera Contribución Nacional Determinada (NDC 3.0). Esto se realiza a través de tres líneas de trabajo diferentes. A nivel internacional y regional, el proyecto ayuda a los países a aumentar su ambición climática con información y orientación basadas en evidencia. Para apoyar la planificación y el establecimiento de objetivos a nivel nacional y subnacional, desarrolla y pone a prueba una metodología/marco para integrar las contribuciones con otros instrumentos de planificación del desarrollo (por ejemplo, en biodiversidad, energía, adaptación). Mientras que, para garantizar el financiamiento de los objetivos, proporciona una evaluación en profundidad de las necesidades, brechas financieras y de las vías sectoriales y brinda asistencia personalizada en el desarrollo de planes de inversión, carteras de proyectos y el desarrollo de capacidades.

Objetivo

  • Apoyar a México en la planificación e implementación de su NDC 3.0 mediante asistencia técnica basada en evidencia, la integración de las contribuciones con otros instrumentos de planificación del desarrollo y el fortalecimiento de capacidades para movilizar financiamiento e incrementar la ambición climática.