En el marco del Día Internacional de los Bosques (21 de marzo), la Iniciativa SAbERES acompaña a cientos de pequeños productores rurales, entre ellos, comunidades forestales que cuentan con proyectos de manejo y aprovechamiento forestal y de ecoturismo, en la implementación de prácticas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) que contribuyen significativamente a minimizar los impactos del cambio climático, como la mitigación de incendios, de plagas y enfermedades en el arbolado; y al mismo tiempo, favorecen la conservación de la biodiversidad, del suelo y la captura de agua para la recarga de acuíferos.

Todos estos servicios ambientales son esenciales para la resiliencia climática de la agricultura, ganadería y apicultura.

La Unión de Comunidades Productoras Forestales Zapotecos – Chinantecas de la Sierra Juárez (UZACHI), Oaxaca, que forma parte de la iniciativa SAbERES, ha logrado reducir considerablemente la presencia de incendios en los bosques de las comunidades que la integran, asímismo han mitigado la presencia de plagas y enfermedades en el arbolado. Además, sus arduas labores de mantenimiento del bosque favorecen una mayor presencia de flora y fauna. Para las comunidades los bosques son más que madera, tienen un una gran importancia cultural y espiritual, son una parte de ellos.

El trabajo de SAbERES con las comunidades forestales nos ha revelado que es fundamental que el Estado fortalezca las políticas de fomento al manejo y conservación de los ecosistemas forestales, con acompañamiento técnico bien calificado, que contribuyan a consolidar las iniciativas comunitarias de manejo, aprovechamiento sostenible y conservación, de otra forma México seguirá perdiendo bosques y selvas a tasas alarmantes.

Las comunidades forestales y campesinas juegan un rol central en la conservación de los ecosistemas forestales, más del 50 por ciento de los bosques y selvas del país son propiedad de ejidos y comunidades indígenas y campesinas, que a través de sus iniciativas de manejo y aprovechamiento sostenible de productos forestales tanto maderables como no maderables, vigilan y dan mantenimiento a los ecosistemas. 

El futuro de los bosques y selvas del país depende, en gran medida, de la organización y fortalecimiento de capacidades de las comunidades que los habitan y cuidan.

Foto panorámica de la comunidad de Capulálpam de Méndez rodeada por sus bosques bien conservados. Créditos: SAbERES.

Fotografía de técnico forestal comunitario midiendo el crecimiento del arbolado. Créditos: SAbERES.

Foto de vista panorámica de los bosques de la comunidad de Capulálpam de Méndez, Sierra Norte, Oaxaca. Créditos: SAbERES.

Foto dE los bosques de la comunidad de Capulálpam de Méndez, Sierra Norte, Oaxaca. Créditos: SAbERES.

¿Qué hace falta para que las soluciones basadas en la naturaleza realmente funcionen en campo?

Esa es la pregunta que busca responder el nuevo documento “Principios y criterios AbE”, desarrollado en el marco del proyecto Planeación del uso de la tierra e innovación financiera para incrementar la resiliencia de México al cambio climático (SAbERES).

Principios y criterios AbE para seleccionar y priorizar medidas para el proyecto SAbERES.  Créditos: SAbERES

Más allá de listar acciones, esta guía propone una ruta clara para seleccionar e implementar medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) que realmente funcionen para quienes habitan y producen en los territorios. Personas técnicas y comunidades productoras podrán identificar respuestas adaptativas más coherentes, alineadas con las particularidades de los ecosistemas, los sistemas productivos y las personas responsables de su implementación.

Lo innovador del enfoque radica en trabajar desde principios definidos en tres dimensiones —ambiental, social y económica—, permitiendo orientar acciones con mayor alcance territorial y sostenibilidad en el tiempo. En lugar de soluciones genéricas, SAbERES apuesta por una adaptación contextualizada, con criterios que pueden escalarse y replicarse más allá de la duración del proyecto.

Principios y criterios AbE para seleccionar y priorizar medidas para el proyecto SAbERES.  Créditos: SAbERES

La herramienta se enmarca en el objetivo de SAbERES de fortalecer la resiliencia de comunidades rurales en nueve estados del país, mediante la planeación territorial, la implementación de medidas AbE y el acceso a mecanismos financieros. Actualmente, el proyecto colabora con 47 organizaciones en 82 municipios.

Entre los contenidos del documento se incluyen:

  • Las particularidades de la AbE en el marco del proyecto SAbERES
  • La pertinencia del uso de principios y criterios para guiar la acción climática
  • Principios y criterios para la implementación de medidas AbE
  • Orientaciones para su aplicación práctica en campo

Las acciones de SAbERES se desarrollan en distintos modelos productivos. Créditos: José Avendaño

De esta manera, el enfoque del proyecto –que es financiado por la Iniciativa Internacional del Clima (IKI)– representa un paso clave para fortalecer capacidades locales y mejorar el funcionamiento de los sistemas productivos, promoviendo la restauración funcional del paisaje como base para una verdadera adaptación climática.

Puedes descargar el documento aquí.

Clara Sánchez Pérez, integrante del grupo Vicente Guerrero, Tlaxcala, México. Créditos Foto: José Iván Zúñiga.

 

En México, el 85% de los productores agrícolas son pequeños agricultores que contribuyen con el 40% de la producción nacional y generan el 60% del empleo en el sector agrícola. Sin embargo, muchos de estos agricultores cultivan en tierras marginales, con laderas pronunciadas, suelos poco profundos y áreas propensas a inundaciones o sequías (FAO, 2021).

Los principales desafíos que enfrentan incluyen los altos costos de insumos, la falta de asistencia técnica y de información accesible sobre el cambio climático, la inequidad en la distribución de beneficios a lo largo de la cadena de valor, el envejecimiento de la población rural, la falta de interés de los jóvenes en el sector y dificultades para acceder a los mercados.

Maíz Nativo de la comunidad de Mandimbo, Oaxaca, México. Créditos Foto: Guillermo Fuentes.

Después de estos primeros años de trabajo coordinado, el proyecto SAbERES está comenzando a dar sus frutos:

  1. Desarrollo de Planes de Adaptación: Se han formulado 16 Planes de Adaptación al Cambio Climático para pequeños productores en las regiones participantes.
  2. Colaboración Gubernamental: Se han llevado a cabo reuniones con gobiernos estatales y federales para promover la Adaptación Basada en Ecosistemas (AbE) en las regiones involucradas.
  3. Monitoreo de Avances: Se ha diseñado una metodología para monitorear el progreso en la Capacidad de Adaptación de los pequeños productores mediante el Índice de Capacidad Adaptativa.
  4. Implementación de Acciones AbE: Se han puesto en marcha las primeras acciones de Adaptación Basada en Ecosistemas en Tlaxcala, en colaboración con GAIA y el Grupo Vicente Guerrero.

SAbERES está construyendo puentes de diálogo entre diversos actores y, gracias a un esfuerzo coordinado, coloca a los pequeños productores en el centro de la acción para mejorar sus medios de vida.

Apicultura sustentable en la selva media de San Felipe la Chillo, Oaxaca, México. Créditos Foto: Guillermo Fuentes.