Los indicadores juegan un papel crítico en los mecanismos de Monitoreo y Evaluación (M&E) de la implementación de medidas climáticas. Además de fomentar la transparencia, permiten justificar las inversiones en proyectos de adaptación al cambio climático como acciones eficaces y sostenibles.

En México, la Ley General de Cambio Climático (LGCC) reconoce en su artículo 27° que la política nacional de adaptación frente al cambio climático “se sustentará en instrumentos de diagnóstico, planificación, medición, monitoreo, reporte, verificación y evaluación”. Esto, con el objetivo de reducir la vulnerabilidad de la sociedad y los ecosistemas, así como fortalecer la resiliencia de los sistemas naturales y humanos frente a los efectos del cambio climático. Esta disposición resulta imprescindible para vislumbrar el avance que México ha tenido en el cumplimiento de las Contribuciones Determinadas a nivel Nacional (NDC) en materia de adaptación.

Los instrumentos de Monitoreo y Evaluación (M&E) además de facilitar el seguimiento al avance de los proyectos, funcionan como un mecanismo de transparencia y rendición de cuentas que resulta atractivo para tomadores de decisiones, tanto políticos como financieros. En este sentido, los gestores de proyectos de adaptación al cambio climático deben diseñar mecanismos de M&E con indicadores que faciliten conclusiones inequívocas sobre la forma en que las medidas de adaptación contribuyen a reducir las vulnerabilidades frente a las consecuencias del cambio climático.

La formulación de indicadores para el seguimiento y comprobación de los resultados de proyectos de adaptación presenta desafíos relacionados con incertidumbres sobre las consecuencias locales y regionales del cambio climático, el horizonte temporal de la variabilidad climática y la relación entre el cambio climático y otros aspectos sociales. Asimismo, dada la diversidad de contextos socioculturales, sociopolíticos y geográficos, no existe un indicador o lista de indicadores universales que permitan evaluar los resultados de la adaptación y fomentar su replicabilidad.

When implementing climate measures, indicators play a critical role in monitoring and evaluation (M&E) mechanisms. In addition to promoting transparency, they justify investments in climate change adaptation projects as effective and sustainable actions.

In Mexico, the General Law on Climate Change (LGCC) recognizes in Article 27 that the national policy of adaptation to climate change “will be based on instruments of diagnosis, planning, measurement, monitoring, reporting, verification, and evaluation”, with the aim of reducing the vulnerability of society and ecosystems, as well as strengthening the resilience of natural and human systems to the effects of climate change. This provision is essential to glimpse the progress that Mexico has made in complying with Nationally Determined Contributions (NDCs) on adaptation.

The monitoring and evaluation (M&E) instruments, as well as facilitating the monitoring of project progress, function as a transparency and accountability mechanism that is attractive for both political and financial decision makers. Thus, managers of climate change adaptation projects must design M&E mechanisms with indicators that provide unequivocal conclusions about how adaptation measures reduce vulnerabilities to the consequences of climate change.

The formulation of indicators for monitoring and verifying the results of adaptation projects presents challenges, amongst them the uncertainties about the local and regional consequences of climate change, the time horizon of climate variability, and the relationship between climate change and other social aspects. Likewise, given the diversity of socio-cultural, socio-political and geographic contexts, there is no universal indicator or list of indicators that can evaluate the results of adaptation or promote their replicability.