El Acuerdo de París introduce la obligación de rendición de cuentas/contabilidad sobre el logro de las metas de mitigación para todos países y establece el Marco de Transparencia Reforzado. Dentro de este contexto dinámico el proyecto pionero Reglas de Contabilidad con México, Costa Rica y Colombia elabora propuestas de aplicación al nivel nacional.

El Acuerdo de París se destaca por exigir contribuciones nacionales de todas las Partes a los objetivos últimos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), los cuales son limitar el calentamiento global y aumentar la resiliencia. Así mismo el Acuerdo introduce la obligación de rendición de cuentas o contabilidad de las NDC para que la comunidad internacional pueda dar seguimiento al logro de estas contribuciones nacionales. El Acuerdo también fortalece uno de los principios iniciales de la Convención, la transparencia, convirtiéndolo al Marco de Transparencia Reforzado (MTR).

En la COP24 se presentarán recomendaciones de instrumentación para contabilidad y MTR

Para ambos tramos el año 2018 marca un hito importante. Hasta finales del año el Grupo de Trabajo Especial instalado por la Conferencia de las Partes (COP) debe presentar recomendaciones de instrumentación (modalidades, procedimientos y directrices) para la contabilidad y el MTR. El proyecto Reglas de Contabilidad lanza dos publicaciones que contribuyen a esas discusiones.

The Paris Agreement introduces the obligation of accountability and accounting of attainments towards mitigation goals in all countries and establishes the Enhanced Transparency Framework. Within this dynamic context, the pioneering project “Accounting Rules” with Mexico, Costa Rica and Colombia draws up proposals to be applied at the national level.

The Paris Agreement demands national contributions from all parties towards the goals of the United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC), which are to limit global warming and increase resilience. Likewise, the agreement introduces the obligation of accountability or accounting of the NDCs, thereby allowing the international community to monitor achievements of national contributions. The Agreement also strengthens one of the Convention’s initial principles, transparency, by converting it into the Enhanced Transparency Framework (ETF).

Recommendations for accounting and ETF instruments will be presented at COP24

The year 2018 marks an important milestone for both aspects. Until the end of 2018, the Special Working Group installed by the Conference of the Parties (COP) must present recommendations for implementation measures (modalities, procedures and guidelines) for accounting and ETF. The Accounting Rules project launches two publications that contribute to these discussions.

El proyecto BioPaSOS del CATIE participó en el Encuentro Nacional de Intercambio de Conocimientos y Saberes de Productores Rurales en la Ciudad de México del 7 al 9 de mayo de 2018

Productores, representantes del gobierno, de la cooperación internacional y otras organizaciones del sector, se reunieron en el Encuentro Nacional de Intercambio de Conocimientos y Saberes de Productores Rurales que Integran la Biodiversidad en sus Actividades Productivas en México, un espacio en el que se compartieron experiencias e identificaron sinergias, fortalezas y oportunidades de escalonamiento.

El evento tuvo lugar en la Ciudad de México durante los días 7, 8 y 9 de mayo y fue organizado por la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en el marco del proyecto Integración de la Biodiversidad en la Agricultura Mexicana (IKI-IBA), ejecutado por GIZ en conjunto con la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA).

Héctor Fabio Messa, coordinador del proyecto BioPaSOS en Jalisco, mencionó que el evento reunió a actores intersectoriales de diferentes regiones de México, incluidos los productores, quienes expusieron experiencias en la aplicación de buenas prácticas de manejo en el cultivo de maíz, sistemas agroforestales y frutales, sistemas silvopastoriles y apicultura.

Messa destacó que durante el encuentro, la representación de Jalisco dio a conocer los logros obtenidos para promover la ganadería sostenible en la región, destacando el modelo de gobernanza de las juntas intermunicipales y las acciones de la Iniciativa de Reducción de Emisiones (IRE) promovida por el gobierno del estado través del apoyo al desarrollo de sistemas silvopastoriles.

Productores, representantes del gobierno, de la cooperación internacional y otras organizaciones del sector, se reunieron en el Encuentro Nacional de Intercambio de Conocimientos y Saberes de Productores Rurales en México

 

Las organizaciones representantes de dicho estado fueron la SAGARPA, la Secretaria de Desarrollo Rural (SEDER), la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente para la gestión Integral de la Cuenca Baja del Rio Ayuquila (JIRA), la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente de la Costas Sur, Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable A.C. (ENDESU) y el productor ganadero Raúl Santana, que desarrolla y promueve los sistemas silvopastoriles en el ejido San Buenaventura, en el municipio El Limón en alianza con el proyecto BioPaSOS.

Al finalizar el evento, los participantes estuvieron de acuerdo en que las acciones desarrolladas para la conservación de la biodiversidad y servicios ecosistémicos en los sistemas de producción agrícola constituyen una oportunidad para los pequeños y medianos productores, quienes representan alrededor del 80% del sector agroproductivo.

Además, se acordó realizar reuniones a nivel regional para difundir el aprendizaje generado, sistematizar los resultados de proyectos para brindar información clave a los decisores de políticas, establecer metodologías para el monitoreo de la biodiversidad en los sistemas de producción para evaluar la efectividad de las prácticas aplicadas y se identificaron aliados estratégicos y oportunidades de sinergias a fin de sumar esfuerzos para contribuir al desarrollo de sistemas de producción amigables con el ambiente.

En el evento se identificaron aliados estratégicos y oportunidades de sinergias a fin de sumar esfuerzos para contribuir al desarrollo de sistemas de producción amigables con el ambiente

 

Link de la nota en español:

https://www.catie.ac.cr/catie-noticias/3497-productores-rurales-comparten-experiencias-sobre-la-integracion-de-la-biodiversidad-en-los-procesos-productivos.html

Este artículo es del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE). El contenido de este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor.

 

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, con apoyo de la GIZ, avanza en el uso sustentable y conservación de la biodiversidad de México a través de mejoras en la política y los programas gubernamentales del sector agrícola, y del intercambio de experiencias entre productores, autoridades y organismos internacionales.

Durante las últimas décadas el cambio de uso de suelo de casi 60 millones de hectáreas de selvas, pastizales y bosques templados para uso agrícola y pecuario puso en riesgo a una gran cantidad de especies, disminuyendo la capacidad de los ecosistemas del país para asegurar la provisión de servicios ecosistémicos. La transformación de los ecosistemas supone un riesgo para la producción de alimentos y el sector agropecuario mexicano, ya que 88 por ciento de las 130 plantas cultivadas en México dependen para su producción de los servicios que proveen los ecosistemas, cual como la polinización realizada por insectos, aves y mamíferos[1].

El productor Miguel Ku Balam muestra su milpa sustentable. Ejido Tabasco, Quintana Roo

Para atajar este grave problema el proyecto Integración de la Biodiversidad en la Agricultura Mexicana (IKI IBA), contribuyó a la creación y puesta en marcha del Centro de Integración de la Biodiversidad de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (CIB-SAGARPA), el cual funcionará como un espacio de cooperación interinstitucional que ayude a disminuir los impactos de las actividades agropecuarias sobre los ecosistemas.

 

Fachada del Centro de Integración de la Biodiversidad SAGARPA

Asimismo, contribuye a cumplir los compromisos del gobierno mexicano relativos a la conservación y uso sustentable de la biodiversidad en las actividades productivas del sector alimentario, establecidos en la 13ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a lograr los Compromisos de Mitigación y Adaptación ante el Cambio Climático para el periodo 2020-2030.

Por otro lado, el proyecto realizó del 7 al 9 de mayo de 2018 el Primer Encuentro Nacional de intercambio de conocimientos y saberes de productores rurales que integran la biodiversidad en sus actividades productivas para impulsar la colaboración entre organizaciones sociales, instituciones de gobierno, grupos académicos y organismos multilaterales.

Encuentro Nacional de intercambio de conocimientos y saberes de productores rurales que integran la biodiversidad en sus actividades productivas

En el encuentro se analizaron los factores de éxito de experiencias agrícolas que han incorporado mejores prácticas para la conservación de suelos, agua, y biodiversidad, en cadenas productivas como cacao, maíz, café, frutales y miel, con el objetivo de identificar lecciones aprendidas y recomendaciones de mejora para la política agropecuaria nacional.

Además, las instituciones participantes establecieron contacto directo con más de 30 representantes de organizaciones regionales de productores con los cuales se espera próximamente impulsar prácticas agrícolas sostenibles y fortalecer las cadenas productivas existentes.

El proyecto Integración de la Biodiversidad en la Agricultura Mexicana es conducido por la Cooperación Alemana para el Desarrollo Sustentable (GIZ), por encargo del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania como comitente, tiene como contraparte a la SAGARPA y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y como socios el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Correo de contacto: proyecto.ikiiba[AT]giz.de

[1] Ashworth, L. et al. (2009). Pollinator-dependent food production in Mexico. Biological Conservation 142, 1050–1057).

Segundo Taller de Capacitación Técnica para el Sector Privado

En el 2018, México anunció crear el fundamento para una fase piloto de un Sistema de Comercio de Emisiones (SCE), como un instrumento costo-efectivo para fomentar la mitigación y lograr las metas climáticas del país. ¿Cómo se apoyaría al proceso de planeación e implementación de medidas de mitigación de las industrias que fueran requeridas a participar en el SCE?

De acuerdo, a las recientes modificaciones a la Ley de General de Cambio Climático, se da el mandato de establecer de forma progresiva y gradual un SCE. La fase piloto del SCE tendrá una duración de 36 meses, dando paso a una fase posterior. En este mismo sentido, se vuelve relevante para las empresas empezar a generar conocimiento para promover medidas de mitigación al interior, tomando en cuenta que algunas de estas medidas, tomarán un tiempo para alcanzar las reducciones de emisiones deseadas.

 

Asistentes al Taller Especializado

 

De la teoría a la práctica

Con motivo de contribuir al proceso de planeación, se organizó un Taller Especializado para el sector privado cuyo principal fin fue generar mayor conocimiento sobre las estrategias que el sector industrial debiera desarrollar para lograr el manejo de portafolios de carbono y que los asistentes pudieran recorrer los pasos necesarios para establecer un portafolio de reducción de emisiones al interior de sus empresas. Lo anterior se logró cubriendo los temas como la obtención de la línea de base de sus emisiones y desarrollo de la curva marginal de abatimiento donde se podían identificar las tecnologías más costo-efectivas a implementar. Estos temas estuvieron complementados con otros tópicos de relevancia para el sector privado, como el uso de créditos de compensación (offsets) para cumplir con las metas de mitigación, a su vez tocando temas de fuga de carbono, de la cual, se ha concluido que al momento no hay evidencia que se haya presentado en algún SCE implementado.

Resaltando la importancia de tomar en cuenta lecciones aprendidas de experiencias internacionales, se tuvieron enlaces remotos con empresas como Colbún (Chile) y PG&E (California), con el fin de compartir casos de estudio de estrategias corporativas internacionales en materia de reducción de carbono. Las estrategias se presentaron a través de la identificación de pasos a seguir, destacando buenas prácticas como: establecer equipos de coordinación multidisciplinarios, desarrollo de informes tempranos, llevar a cabo análisis de riesgos e identificación de oportunidades y, generar la colaboración con otras partes interesadas en el proceso. Finalmente, para el cierre del Taller Especializado los participantes presentaron una Estrategia de Carbono, que se fue diseñando a lo largo del taller, donde pudieron aplicar los conceptos impartidos, cuestionar su correcto entendimiento y reflexionar sobre las implicaciones del desarrollo de una estrategia baja en emisiones al interior de sus empresas.

 

 

Clausura del Taller Especializado

 

 

El taller se llevó a cabo los días 10 y 11 de abril en las instalaciones de la Bolsa Mexicana de Valores. Este taller fue organizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) dentro del marco del proyecto “Preparación de Sistema de Comercio de Emisiones en México” de la GIZ por encargo del Ministerio de Medio Ambiente de Alemania (BMU) y contó con la asistencia de un promedio de 35 representantes del sector industrial, incluyendo diferentes sectores como: petróleo y gas, cemento, acero, papel, generación de energía, vidrio, entre otros. El Taller Especializado es la segunda parte de una serie de talleres que comenzó con tres sesiones denominadas de Tronco Común, donde se abarcaban conceptos básicos del SCE.

Dada la relevancia de mantener el vínculo con el sector privado es prerrogativa de la autoridad seguir generando espacios que permitan la construcción de capacidades, por lo que ya se plantea la continuación de promover estas oportunidades de interacción con los diferentes sectores industriales.

Para mayor información sobre este tema, favor de contactarnos en: capacitaciones.ets[AT]giz.de

La IKI financia proyectos de cambio climático y biodiversidad en países en desarrollo y de reciente industrialización. A un año del arranque de la interfaz IKI en México, el segundo taller de intercambio permitió identificar las aportaciones de los proyectos IKI a la contribución nacionalmente determinada (NDC) de México y la Estrategia Nacional de Biodiversidad (ENBioMex). Asimismo, las organizaciones implementadoras y sus contrapartes mexicanas discutieron los beneficios que generan los proyectos IKI en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En sus palabras de bienvenida, Fabián Guerrero, Director de Cooperación Bilateral de la SEMARNAT agradeció a los proyectos IKI por  su trabajo para la acción climática y la conservación de la biodiversidad en México. Lea Herberg, representante del BMU, resaltó que la IKI financia 38 proyectos en México los cuales son implementados por 16 instituciones. Por su parte Jasmin Fraatz, directora del proyecto  Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático destacó la importancia de la facilitación de la gestión del conocimiento sobre la iniciativa IKI a través de instrumentos como el boletín y este mismo blog “IKI Alliance Mexico”.

Los proyectos IKI en el marco de la NDC, ENBioMex y Agenda 2030

Durante el primer día de trabajo, Juan Carlos Arredondo, Director General de Políticas de Cambio Climático de la SEMARNAT, resaltó que para implementar su NDC, México trabaja en el desarrollo de un ordenamiento ecológico con criterios de adaptación,  además de que se publicará la  norma de verificación de emisiones de GEI, y la actualización de reglamento del Registro Nacional de Emisiones. Andrea Cruz, Coordinadora de Estrategias de Biodiversidad y Cooperación Internacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) anunció que para el desarrollo de la ENBioMex se trabaja en su difusión con otros actores, además del desarrollo de mecanismos de evaluación. Fernando Camacho, Director General de Desarrollo Institucional y Promoción de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) compartió experiencias en la integración de los servicios eco-sistémicos como parte de las acciones en materia de adaptación.

La discusión en mesas de trabajo se centró en las contribuciones de los proyectos IKI al cumplimiento de las metas de la NDC y la ENBioMex de México. Se identificaron importantes aportaciones, por ejemplo, el fomento a sistemas de energía eficiente que es parte del trabajo del proyecto Ciclim, al igual que del proyecto Green Finance Facility. Otros ejemplos fueron el desarrollo de un inventario de medidas de adaptación, del proyecto Go4Eba, así como el trabajo de Adaptur en la prevención  de riesgos y aprovechamiento de servicios ecosistémicos en regiones turísticas.

 

Andrea Hurtado (GIZ), presentó un estudio de los co-beneficios entre los ODS y la NDC mexicana. Destacó que 82% de 25 co-beneficios analizados son compartidos por ambas agendas. En grupos de trabajo, los asistentes reflexionaron sobre los co-beneficios generados por los proyectos IKI para alcanzar los ODS. Subrayaron que el portafolio IKI contribuye a todo los objetivos de la Agenda 2030. Los proyectos de adaptación y mitigación crean co-beneficos principalmente con los ODS 7 (energía), 8 (trabajo decente y crecimiento económico), 9 (industria, innovación), 11 (ciudades), 15 (ecosistemas terrestres) y 17 (alianzas). Los proyectos de biodiversidad tienen la mayoría de sus co-beneficios con los ODS 2 (hambre zero), 6 (agua), 12 (producción y consumo responsable), 13 (clima) y 17 (alianzas).

 

 

Gestión del conocimiento de la IKI en México

En cuanto al estado actual de la gestión del conocimiento, Elke Bischler, Oficina de Programas de la IKI, destacó el impacto del boletín de la interfaz IKI, pues es recibido por 3mil personas en total, de las cuales 550 son representantes del gobierno mexicano. Igualmente, aproximadamente 600 representantes de organizaciones implementadoras son subscriptores, así como 80 representantes del gobierno alemán.

Como resultado del taller, los participantes acordaron fortalecer el blog y el boletín IKI generando insumos sobre los impactos de los proyectos. Asimismo, durante 2018 se organizará un taller de asesoría para la realización de artículos informativos destinado a los participantes de los proyectos.

En México, el BMU ha asignado la función interfaz al proyecto bilateral “Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático” con el objetivo de promover el intercambio entre los proyectos IKI en México e informar al BMU acerca del portafolio IKI completo del país. La Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático facilita la gestión del conocimiento sobre los proyectos IKI en México, mediante intercambios anuales entre los proyectos, así como la elaboración y el envío de un boletín de noticias acerca de los proyectos IKI.

El segundo taller de intercambio se realizó los días 12 y 13 de abril en la sede de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en la Ciudad de México.

 

 

El poder legislativo aprueba las reformas a la LGCC que armoniza dicho instrumento con los objetivos establecidos del Artículo 2° del Acuerdo de París. Una acción más del compromiso de México por contribuir a la meta global de estabilizar las concentraciones de GEI en el planeta.

 

El día 25 de abril del 2018 el senado de la república aprobó en sus términos las reformas a la Ley General de Cambio Climático. Dichas reformas se dan en un contexto internacional relevante donde es necesario que el marco legal nacional se armonice con los preceptos y compromisos que México asumió en el marco de la XXI Conferencia de las Partes en París, Francia en 2016.

México en respuesta a su liderazgo en materia climática hizo un esfuerzo importante por actualizar y armonizar el marco legal nacional con los compromisos establecidos en el Acuerdo de París, relacionados con los compromisos globales que buscan reducir las emisiones de GEI  para mantener el aumento de temperatura global por debajo de los 2° C, a través de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas  (NDCs), por sus siglas en inglés.

Las modificaciones a la LGCC amplían el objeto de la Ley, ajustan e incluyen nuevas definiciones, a la vez que adecua y modifica nuevas atribuciones de la federación. La reforma establece el principio de progresividad (Artículo 26) y el respeto a los Derechos Humanos, igualdad de género y la equidad intergeneracional, con el objetivo de armonizar los preceptos del Acuerdo de Paris al marco nacional (leer más).

Por otro lado, se incluyen las metas establecidas en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC). Éstas establecen una reducción de GEI del 22% al 2030, y si hay condiciones específicas en cuanto a un acuerdo climático internacional y apoyo financiero, las emisiones pueden reducirse en un 36%. Asimismo, la NDC de México establece compromisos en adaptación al cambio climático, las cuales incluyen incrementar la capacidad de adaptación al cambio climático del sector social, adaptación basada en ecosistemas y finalmente adaptación de la infraestructura estratégica y los sistemas productivos.

Asimismo, el Artículo segundo transitorio establece que en los primeros 10 meses de entrada en vigor las reformas se implementará un piloto del Comercio de Emisiones y un sistema de alertas tempranas, así como la publicación del Plan Nacional de Adaptación (NAP, por sus siglas en inglés).

La minuta fue aprobada con 84 votos a favor, cero en contra y una abstención; se envió al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.

 

50 años después una inundación catastrófica en Holanda en el 1953, el cambio climático impone nuevos retos a los holandeses: precipitaciones más intensas, elevación del nivel del mar, con el alarmante incremento de hasta 2 centímetros por año en sus áreas rurales y aumento de la temperatura.

En las ciudades holandesas está lloviendo más frecuentemente y más intensamente, y simplemente no están equipadas para manejar tanta agua, debido a la intensa urbanización que ha reducido las zonas de infiltración aproximadamente de un 25% a un 10%; los escurrimientos se han incrementado de un 10% a un 55%; la evaporación se ha reducido de un 40% a un 30%; y el sistema de drenaje no tiene capacidad para procesar más agua.

Conscientes que una inundación tendría incluso mucho más impacto que hace 50 años, debido al incremento de la población, los holandeses han decidido optar por una Adaptación Espacial en sus ciudades que se desprende del Programa Delta, y que aspira a que los Netherlands cuenten al 2050 con ciudades espacialmente planeadas, a prueba del clima y resilientes al agua para enfrentar los principales efectos del cambio climático: aumento del nivel del mar, desbordamientos del río en invierno, lluvias extremas en verano; sequías y calor.

La Adaptación Espacial es sólo una de las tres líneas de acción de la estrategia para acercarse a la resiliencia climática, que incluye además: nuevos estándares de protección contra inundaciones, basados no en la probabilidad de inundación, sino en el impacto que tendría una inundación; y disponibilidad de agua para las actividades económicas y para la naturaleza.

La implementación de la estrategia comenzó en el 2015 por reunir diseñadores urbanos e hidrólogos para mapear en la ciudad los puntos vulnerables a inundación en caso de lluvia intensa, tomando como referencia 60 mm de lluvia por hora. El resultado en Ámsterdam fue la identificación de 97 puntos de riesgo de inundación, y 14 que requerían una intervención inmediata. Este mapeo les ha permitido conocer como fluye el agua a través de la ciudad y dividir la ciudad en entidades hidrológicas para monitorear el comportamiento de la lluvia y priorizar las obras urbanas y el mantenimiento del sistema de drenaje.

Partiendo de la decisión que la ampliación del sistema de drenaje no es una opción, debido a los altos costos que implicaría, han introducido una combinación de medidas que buscan crear “ciudades esponja”, resilientes y a prueba del clima que tengan la capacidad de absorber la mayor cantidad posible de agua ante precipitaciones intensas para reducir la presión al sistema de drenaje.

El diseño urbano water sensitive para ser resilientes al agua y a prueba del clima, ha jugado un rol muy importante para contener el agua de precipitaciones intensas; se han diseñado espacios urbanos multipropósito que funcionan como áreas de juego, plazas o estacionamientos, pero que en presencia de lluvia se convierten en depósitos de agua. Las escalas de los almacenamientos de agua de lluvia van desde almacenamiento doméstico en barriles, hasta grandes áreas como la Watersquare Benthemplein en Rotterdam, un área de juego de 9,500 m2 que cuenta con 3 áreas que se convierten en balsas de retención en presencia de lluvia intensa; o como el Underground water storage en Kruisplein con una capacidad de almacenamiento de 2,300 metros cúbicos; y el Museumpark car park con una capacidad de almacenamiento de 10,000 metros cúbicos.

Los techos verdes también han jugado un papel muy importante, que incluso han entrado en competencia con las celdas solares. Ámsterdam cuenta con 4, 000 metros cuadrados de techos verdes, la mayor parte construidos durante el 2016, pero el Dakaker, en Rotterdam, sigue siendo su ejemplo, debido a que fue el primer techo verde construido en Europa, con una superficie de mil metros y una capacidad de absorción de hasta 60,000 litros de agua.

Referencias:

https://english.deltacommissaris.nl/delta-programme/regions-and-generic-topics/spatial-adaptation

https://english.deltacommissaris.nl/delta-programme

https://amsterdamsmartcity.com/projects/amsterdam-rainproof

https://www.rotterdam.nl/wonen-leven/waterplan-2/

https://www.publicspace.org

htttps://wwww.land8.com

https://amsterdamsmartcity.com/projects/rooftop-revolution

 

Este artículo es de Raquel Vargas de la Comisión Nacional del Agua. El contenido de este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor.

Si construir la Ciudad de México sobre un lago fue una osadía, los holandeses fueron aún más osados al construir sus ciudades bajo el nivel del mar. Han tenido que enfrentar que 60% de su superficie, donde se encuentran asentados 9 millones de holandeses sea vulnerable a inundarse, por lo que la gestión del riesgo de inundaciones se ha convertido en una parte integral de su política hídrica.

Los primeros, e infructuosos intentos por controlar el agua fueron con remos jalados por caballos, que dieron lugar al dicho holandés “Eso no gana ningún terreno al dique”. Hasta inicios del siglo XV cuando se construyó el molino, que fue el instrumento que les permitió por vez primera contar con la capacidad suficiente para bombear el agua fuera de los pólders (terrenos ganados al mar) y asegurar que el terreno contara con las condiciones favorables para la agricultura. El primer molino se construyó en 1413 y posteriormente se construyeron docenas de ellos en toda la región, con lo que por primera vez los holandeses durmieron tranquilos, pensando que habían logrado controlar el agua.

No obstante sus avances, la noche del primero de febrero de 1953 una fatal combinación de alto oleaje y tormenta rompieron un total de 89 diques, e inundaron una superficie aproximada de 150.000 hectáreas en la que fallecieron 1,835 personas. Fue la ingeniosa solución del alcalde Nieuwekerk la que logró detener el ingreso del agua de mar en territorio holandés, cuando le solicitó al capitán del barco Twee Gebroeders que maniobrara el barco y lo posicionara de tal forma que se alojara en el orificio que se había hecho en el dique, logrando detener el caudal de agua.

Las consecuencias de la catástrofe fueron enormes, además de las pérdidas humanas, se perdió ganado, y la tierra fértil dejó de ser útil para la agricultura por muchos años, debido a la intrusión salina. Un total de 72.000 personas tuvieron que ser evacuadas y reubicadas en lugares más seguros.

Este terrible evento motivó que a tan sólo veinte días de la tragedia se formara la Comisión del Delta (Deltacommissie), la cual se encargaría de la ejecución del Plan Delta, que tuvo por objetivo asegurar una protección sustentable en la región del delta, sin cerrar las vías marítimas para no afectar la economía del país debido a la gran importancia económica de los puertos de Róterdam y Amberes.

Con la construcción de la nueva infraestructura hidráulica, que introdujo los diques auxiliares que se encuentran en las desembocaduras de los canales y que dividen el agua en múltiples compartimientos, se logró controlar mejor las corrientes de agua y además favorecer la movilidad y la comunicación marítima entre las diferentes regiones de Holanda.

El nuevo planteamiento hidráulico logró no solamente proteger mejor al territorio holandés, sino que trajo consigo una serie de beneficios ambientales al país. Al cambiar las fronteras entre el agua dulce y el agua salada con la construcción de los diques, se modificó el balance de agua de la región del delta de forma favorable, mejorando con ello el abastecimiento de agua dulce para la agricultura. Fue necesaria menos agua dulce para mantener el balance entre agua salubre y dulce y el balance total de agua en la región del delta aumentó. Diferentes tipos de esclusas fueron colocadas en diversos lugares para permitir el paso del agua fresca y así desechar el agua sucia, con lo que la calidad del agua también se vio favorecida.

Hasta la fecha, el Plan Delta es el instrumentos de planeación y el marco de actuación que señala las directivas para proteger a Holanda contra inundaciones. El plan ha ido evolucionando con los años, incorporando una perspectiva de cambio climático al agregar en sus objetivos convertir las ciudades holandesas a prueba de clima y resilientes para el 2050, pero su objetivo continua siendo asegurar el manejo de riesgo de inundación.

Referencias:

https://english.deltacommissaris.nl/delta-programme/regions-and-generic-topics/spatial-adaptation

https://english.deltacommissaris.nl/delta-programme

https://amsterdamsmartcity.com/projects/amsterdam-rainproof

https://www.rotterdam.nl/wonen-leven/waterplan-2/

https://www.publicspace.org

htttps://wwww.land8.com

https://amsterdamsmartcity.com/projects/rooftop-revolution

 

Este artículo es de Raquel Vargas de la Comisión Nacional del Agua. El contenido de este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor.

Para fortalecer e impulsar la coordinación de acciones de niveles subnacionales con las metas nacionales de mitigación y adaptación al cambio climático, el Proyecto VICLIM ofreció un webinar sobre experiencias en México y Costa Rica sobre instrumentos climáticos de planeación local con un enfoque de integración vertical.

Esta presentación por parte del Programa Global de Políticas Climáticas Verticalmente Integradas (VICLIM) de la GIZ tuvo lugar el 21 de marzo a través de la plataforma LEDS LAC dentro de una serie de webinars titulado “Ciudades actuando ante el cambio climático” y tuvo una participación de más de 150 asistentes de 28 países.

“Las ciudades son clave para crear soluciones en cambio climático y lograr las metas internacionales de mitigación y adaptación”, así lo dijo Tangmar Marmon, Director Proyecto VICLIM Global, quién recalcó que son las urbes las responsables del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero y en ellas vive más del 50% de la población, cifra que se incrementará para 2050.

Relación entre metas de reducción fijadas mundialmente por las NDC y la posible contribución de ciudades. Basada en: http://www.c40.org/researches/advancing-climate-ambition-infographic

 

En este contexto, el Proyecto VICLIM tiene como objetivo involucrar a los actores subnacionales en la implementación de las NDC a través del fortalecimiento de capacidades para el desarrollo de políticas climáticas y el establecimiento de mecanismos para facilitar el intercambio de buenas prácticas y el escalamiento de acciones exitosas.

Emily Castro, Coordinadora del proyecto en México y Arturo Palero, Director de Gestión Transversal ante el Cambio Climático de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), destacaron que los gobiernos subnacionales tienen un papel esencial para lograr las metas climáticas nacionales, debido a sus facultades directamente relacionadas con el cambio climático como el suministro y tratamiento de agua, el alumbrado público, el manejo de residuos, entre otras.

En este sentido, la Ley General de Cambio Climático establece obligaciones para las entidades federativas de la República de desarrollar Planes de Cambio Climático, pero no lo hace así para los municipios. Sin embargo, han existido distintos esfuerzos para activar la acción climática local como el programa PACMUN de ICLEI y actualmente distintas estrategias estatales que van desde la promoción del desarrollo de planes o agendas de acción climática municipal a la creación de fondos de acceso municipal.

Como ejemplo de este trabajo, Jalisco, a través de su Ley Estatal de Cambio Climático solicita que sus municipios cuenten con documentos rectores de cambio climático, con un 72% de avance a la fecha. Para alcanzar esta meta, la Semadet con apoyo de GIZ prepara una guía para la elaboración y actualización de planes municipales que facilite su alineación con instrumentos internacionales, federales y locales y se identifiquen acciones prioritarias para cada localidad.

Retos, oportunidades y sugerencias obtenidas gracias al trabajo realizado con municipios en Jalisco. © VICLIM, GIZ

La guía contiene herramientas para el desarrollo de inventarios de emisiones, establece líneas estratégicas para adaptación, mitigación y transversalidad y orienta sobre las metas y objetivos de los planes a largo plazo, así como fuentes de financiamiento y diversificación de ingresos.

Contenido general para la implementación de la guía © VICLIM, GIZ

A su vez, en Costa Rica, Annika Berlin comentó que la GIZ apoya con el Acción Clima II para la implementación de la NDC con cuatro componentes: gobernanza climática, MRV, financiamiento climático e intercambio a nivel municipal e internacional.

Seis municipalidades son parte del trabajo para la elaboración de inventarios de emisiones y planes de acción municipal con el objetivo de sistematizar el proceso y cuantificar las aportaciones a la NDC. Como clave de este proceso se encuentra la participación de la sociedad civil para fortalecer las acciones municipales.

Para conocer a detalle el contenido del webinar, haz click aquí 

 

 

La infraestructura verde es un elemento con el potencial para detonar una planeación holística. Su carácter integrador de distintas funciones urbanas y sus múltiples beneficios ambientales, lo identifican como una estrategia efectiva para hacer frente a los retos del cambio climático en las ciudades.

Las reflexiones conjuntas y el enriquecido intercambio de experiencias fueron el insumo para la elaboración de una hoja de ruta como resultado del Foro de Infraestructura Verde y Cambio Climático. Esta hoja de ruta busca orientar los esfuerzos en el tema para coadyuvar la efectiva implementación de proyectos de infraestuctura verde, con el propósito de convertirla en una práctica común en las ciudades mexicanas.

Bioparque San Antonio, un claro ejemplo de infraestructura verde. © Ismael López Padilla

El concepto de infraestructura verde tiene poco que ha empezado a permear en las agendas gubernamentales y por lo tanto no cuenta con un marco conceptual homogéneo. Para poder construir un referente común, sumamos a distintos actores nacionales e internacionales que han trabajado en el tema.

El primer día del foro se abrió el espacio a la presentación de distintas experiencias, visiones y proyectos. Durante el segundo día se realizaron tres mesas de trabajo: calles completas y verdes, biodiversidad y ecosistemas urbanos, e infraestructura verde en el desarrollo urbano. En estas mesas se dio pie a la discusión sobre los beneficios que brinda la infraestructura verde a las ciudades, así como el papel de cada sector en las distintas etapas relacionadas con el ciclo de proyectos.

Participantes y exposición de carteles © Tania Tovar Torres

El evento contó con la participación de más de 70 asistentes presenciales, entre ellos actores de gobierno local y federal, sector privado, academia y organizaciones de la sociedad civil. Adicionalmente, cerca de 50 personas pudieron seguirlo a través de la transmisión en línea.

 

Trabajo en mesas de discusión © Tania Tovar Torres

Organizado por el Programa Protección al Clima en la Política Urbana de México (CiClim), la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el foro se llevó a cabo el 22 y 23 de marzo en el Bioparque Urbano San Antonio. Ubicado en una zona que se encuentra en proceso de reconversión y redensificación, al aprovechar el predio de una antigua cementera, este parque es un claro ejemplo de cómo la infraestructura verde contribuye al balance entre espacios naturales y construidos, dotando de un espacio abierto y de uso público con múltiples beneficios sociales y ambientales.

El proyecto CiClim es implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH y forma parte de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania.

El sector financiero nacional con el apoyo de la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático, trabaja en el desarrollo de un sistema de monitoreo para identificar la movilización de recursos financieros en acciones de mitigación y adaptación al cambio climático en México.

Instituciones bancarias miembros de la Asociación de Bancos de México (ABM), en colaboración con la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático implementado por GIZ, trabajarán en el desarrollo de un sistema de medición, reporte y verificación (MRV) de los flujos de financiamiento climático, que pondrá al sector financiero mexicano a la vanguardia en temas de finanzas climáticas.

El sistema MRV requiere de una fase preliminar, para identificar y definir elementos para su desarrollo. El sistema permitirá conocer los montos financieros destinados a acciones de cambio climático en el sector bancario. Se pretende que este instrumento sea un marco de referencia que sea utilizado por los 50 bancos que actualmente operan en México.

El sistema ofrecerá diversas oportunidades para el sector financiero mexicano. Por ejemplo, facilitará el reporte de los flujos financieros destinados a acciones de mitigación de emisiones contaminantes y adaptación a los efectos del cambio climático. Además, dará a conocer las características de los contribuyentes a las acciones de mitigación y adaptación, e informará sobre los avances en el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

El desarrollo e implementación de este sistema también implican importantes retos. En este sentido, se requiere garantizar su operatividad e implementar incentivos para la banca por el nivel de inversiones de cartera verde. Al mismo tiempo, deberá contribuir al cumplimiento de los objetivos climáticos de México, al mismo tiempo que se adapte a las prácticas del sector bancario nacional y a los estándares internacionales. Igualmente, es necesario que exista consenso en la terminología utilizada que sea eficiente, clara y sencilla, y que permita contar con información relevante.

 

El desarrollo de la fase preliminar de este proyecto es de gran relevancia para México. El país ha jugado un papel muy activo en el grupo de trabajo de finanzas climáticas del Grupo de los 20 (G20). Dado el constante movimiento del mercado global, el sector financiero del país tiene grandes oportunidades de negocio en el desarrollo instrumentos innovadores como carteras verdes y mercados de capital.

El lanzamiento de la fase preliminar del proyecto tuvo lugar el pasado 25 de abril a partir del diálogo entre representantes de  la Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático e instituciones financieras como el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura (Fira), Citygroup, HSBC, y Banorte. Esta iniciativa forma parte de las actividades que la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático realiza en conjunto con instituciones bancarias para construir capacidades para el desarrollo, involucrando al sector financiero en la generación de innovaciones para la protección del clima.