Construir una política de adaptación requiere reconocer cómo las desigualdades influyen en la exposición a los riesgos climáticos y en las posibilidades de enfrentarlos. También implica incorporar los conocimientos y las propuestas de quienes impulsan respuestas desde sus territorios. Con este enfoque, se realizaron dos Mesas de Género e Interseccionalidad, en las ciudades de México y de Mérida, como parte de la construcción participativa de ADAPTAMX, la primera Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático de México. 

El proceso busca delinear líneas de acción para integrar ambas perspectivas en la política. En Ciudad de México participaron 80 mujeres en toda su diversidad, incluidas mujeres con discapacidad, migrantes, jóvenes, indígenas, afromexicanas y personas de la población LGBTIQA+. Mediante ejercicios de vivencia climática y reflexión colectiva, formularon recomendaciones sobre adaptación y atención a pérdidas y daños desde sus experiencias territoriales. 

Las mesas se enmarcan en el seguimiento al Plan Estratégico de Género, Derechos Humanos y Cambio Climático (PEGDHCC), elaborado por el Gobierno de México con apoyo técnico del proyecto Alianza Mexicano Alemana de Cambio Climático (Interfaz IKI), implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (GIZ México). Este Plan orienta la incorporación de género, interseccionalidad, interculturalidad y derechos humanos en la acción climática. En adaptación, plantea diagnósticos participativos de riesgo, información climática accesible y el fortalecimiento de la organización comunitaria, reconociendo los conocimientos locales. 

La Alianza Mexicano Alemana de Cambio Climático participó en ambas mesas aportando insumos e intercambiando perspectivas con las personas asistentes. Esta contribución da continuidad a la cooperación con las instituciones mexicanas para integrar estos enfoques en la política climática. 

El vínculo entre el PEGDHCC y ADAPTAMX abre una oportunidad para llevar sus orientaciones a medidas concretas de adaptación. Escalar estos esfuerzos supone traducir las propuestas territoriales en decisiones de planeación, financiamiento y seguimiento que atiendan desigualdades y fortalezcan la participación efectiva de las mujeres y otras poblaciones que enfrentan barreras estructurales.

Asistentes a la Mesa de Género e Interseccionalidad en Mérida. Créditos: GIZ México – Daniela Valera.

Asistentes a la Mesa de Género e Interseccionalidad en Mérida. Créditos: GIZ México – Daniela Valera.

Asistentes a la Mesa de Género e Interseccionalidad en Mérida junto al Plan Estratégico de Género, Derechos Humanos y Cambio Climático. Créditos: GIZ México – Daniela Valera.

Las experiencias y los conocimientos de los territorios son fundamentales para construir respuestas frente al cambio climático. Con esta premisa, los talleres regionales de co-diseño de ADAPTAMX reunieron a autoridades, especialistas y representantes de distintos sectores para intercambiar aprendizajes y formular propuestas. 

ADAPTAMX es la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático que México está construyendo para orientar sus respuestas ante los riesgos climáticos y fortalecer la resiliencia de su población, sus ecosistemas y sus sistemas productivos. Busca articular medidas en ámbitos como el agua, la biodiversidad y la infraestructura, así como la atención a las pérdidas y daños asociados al cambio climático. Su construcción participativa busca que las prioridades y los conocimientos de los distintos territorios se reflejen en las decisiones nacionales. 

El proceso es encabezado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). El proyecto Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático (Interfaz IKI), implementada por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ México), fomentó la participación de gobiernos subnacionales y de la sociedad civil en estos  espacios de construcción colectiva, fomentando el diálogo sobre las prioridades de adaptación del país. 

Una oportunidad central de ADAPTAMX es conectar las experiencias locales con instrumentos que permitan ampliar su alcance. Escalar la adaptación implica identificar prácticas y aprendizajes relevantes, comprender las condiciones que hacen posible su implementación y vincularlos con la planeación y el financiamiento público. La construcción participativa de la política abre un espacio para que quienes impulsan respuestas desde los territorios contribuyan también a definir las prioridades nacionales. 

La participación de la Alianza Climática se inscribe en este esfuerzo de diálogo y cooperación en torno a las prioridades de México. El reto hacia adelante será traducir los aportes del proceso participativo en medidas que articulen la acción local y nacional, con condiciones para sostener y ampliar las respuestas de adaptación desde los territorios. 

Talleres regionales de co-diseño de ADAPTAMX. Créditos: GIZ México – Daniela Valera.