México presentó su primera Política de Turismo Sostenible 2026-2030 durante la décima edición del Sustainable & Social Tourism Summit, celebrada del 31 de agosto al 2 de septiembre de 2026. Construido con propuestas de representantes de los 32 estados, este instrumento plantea una visión compartida para orientar el desarrollo turístico desde las instituciones subnacionales.
El esfuerzo fue liderado por la Asociación de Secretarios de Turismo de México (ASETUR), en coordinación con la Asociación Nacional de Autoridades Ambientales Estatales (ANAAE) y la Asociación Mexicana de Secretarios de Desarrollo Económico (AMSDE), actores fundamentales para el desarrollo de los territorios, como parte del Convenio signado en 2025 por las tres asociaciones. Contó con el apoyo del proyecto Alianza Mexicano Alemana de Cambio Climático (Interfaz IKI), implementada por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (GIZ México), y la participación de Sustentur en su desarrollo.
La colaboración entre estas asociaciones abre una oportunidad para conectar las decisiones turísticas con las agendas ambientales y económicas. Su construcción desde los estados permite incorporar distintas perspectivas territoriales y establecer una base común para avanzar hacia un turismo más sostenible, regenerativo, resiliente, justo y equitativo
El Summit reunió a líderes, empresas, comunidades y gobiernos para compartir soluciones, intercambiar experiencias y generar alianzas en torno a la sostenibilidad del sector. La presentación de la política ofrece una vía para ampliar el alcance de los esfuerzos que se desarrollan en los destinos. Escalar estas experiencias requiere vincular los aprendizajes locales con instrumentos públicos, fortalecer la coordinación entre sectores y facilitar su adaptación a las condiciones de cada territorio.
Para la Alianza Climática, el apoyo a este proceso se inscribe en la cooperación con actores mexicanos para articular sostenibilidad, acción climática y desarrollo territorial, acompañando estos procesos, para facilitar la articulación entre actores y aportar conocimiento y capacidades para que los compromisos se traduzcan en implementación y resultados. El siguiente paso será traducir la visión compartida en acciones y mecanismos de seguimiento que contribuyan a la conservación de los ecosistemas y al bienestar de las comunidades que forman parte de los destinos turísticos.