
Primer Taller de Consulta hacia la Estrategia Nacional de Cambio Climático para la Pesca y la Acuacultura. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.
El pasado 20 de mayo de 2026, representantes de instituciones gubernamentales, academia, organizaciones de cooperación internacional, cooperativas pesqueras y personas productoras participaron en el Primer Taller de Consulta hacia la Estrategia Nacional de Cambio Climático para la Pesca y la Acuacultura, un espacio de diálogo multisectorial orientado a construir una visión compartida sobre el futuro del sector frente a los desafíos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
La jornada fue inaugurada por el Mtro. Miguel Ángel Huerta, en representación de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA); la Dra. María José Espinosa, del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS); y Philipp Schukat, Coordinador del Clúster Clima de la GIZ México, quienes destacaron la relevancia de fortalecer la resiliencia climática del sector mediante enfoques integrales que articulen biodiversidad, adaptación y desarrollo sostenible.

De izquierda a derecha: Mtro. Miguel Ángel Huerta, Dra. María José Espinosa y Philipp Schukat. Créditos: GIZ México – Fernanda Sotelo.
El taller forma parte de los trabajos impulsados por CONAPESCA con el acompañamiento de la GIZ, a través de la Alianza Mexicano-Alemana de Cambio Climático y el proyecto global BioClime, ambos financiados por la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Gobierno de Alemania. Este proceso se sustenta en un diagnóstico de vulnerabilidad climática del sector pesquero y acuícola, desarrollado para generar evidencia y herramientas que contribuyan a la construcción de una estrategia nacional capaz de responder a los riesgos actuales y futuros que enfrentan las comunidades pesqueras y acuícolas del país.
Durante la inauguración, Philipp Schukat destacó la importancia de avanzar hacia enfoques integrados para enfrentar los desafíos ambientales actuales. “Hoy sabemos que la resiliencia climática del sector pesquero depende directamente de la conservación y restauración de ecosistemas como manglares, arrecifes, humedales y lagunas costeras; así como de la salud de los ecosistemas marinos y continentales que sostienen la productividad pesquera y acuícola”, señaló.
Uno de los elementos más innovadores del proceso es precisamente su enfoque integral. Más allá de analizar los impactos del cambio climático, el diagnóstico y la futura estrategia reconocen que la biodiversidad y la acción climática están profundamente interconectadas. La conservación de ecosistemas costeros y marinos no solo protege especies y hábitats, sino que también fortalece la capacidad de adaptación de las comunidades, contribuye a la seguridad alimentaria y ayuda a reducir la vulnerabilidad económica y social del sector.
Como parte del programa, las y los participantes analizaron temas relacionados con biodiversidad, adaptación al cambio climático, mitigación, pérdidas y daños, seguridad nacional, inclusión social y justicia climática. A través de dinámicas participativas, identificaron prioridades para fortalecer la gobernanza del sector, mejorar los sistemas de monitoreo y vigilancia, impulsar mecanismos de financiamiento, promover la participación de comunidades pesqueras, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas, así como integrar el conocimiento científico y tradicional en la toma de decisiones.
Las discusiones también evidenciaron la necesidad de avanzar hacia políticas públicas más articuladas, capaces de responder de manera conjunta a los desafíos climáticos, ambientales, sociales y económicos que enfrenta el sector. En este sentido, el proceso busca fortalecer la coordinación entre instituciones y generar mecanismos que faciliten una participación efectiva de los distintos actores involucrados en la construcción de soluciones.
Este esfuerzo ocurre en un momento clave para México, ya que converge con procesos nacionales estratégicos como la actualización de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC 3.0), la actualización de la Estrategia Nacional sobre Biodiversidad de México (ENBioMex 2.0) y el desarrollo de ADAPTAMEX. La futura Estrategia Nacional de Cambio Climático para la Pesca y la Acuacultura representa una oportunidad para contribuir a estos procesos mediante una visión que integre biodiversidad, adaptación climática y desarrollo sostenible.