Los hidroclorofluorocarburos (HCFCs) figuran entre los gases de efecto invernadero de más rápido crecimiento. La sustancia química, que se utiliza en el sector de refrigeración y de espuma es hasta 1000 veces más perjudicial que el dióxido de carbono. Se necesitan alternativas para combatir de forma eficaz el cambio climático y lograr el Acuerdo de París hasta finales del siglo. Alemania y México muestran conjuntamente cómo puede funcionar.

Desde 2016 la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH apoya a México en su segunda fase del Plan de Gestión de Eliminación de HCFCs (HPMP por sus siglas en inglés), que se realiza entre el 2014 y 2022. Los HPMPs son planes de reducción de sustancias peligrosas de ozono, que fueron decididos en 2007 por parte de los miembros del Protocolo de Montreal y que se financian gracias a su Fondo Multilateral (MLF por sus siglas en inglés).

Con la firma del Protocolo de Montreal en 1987 se han prohibido retardantes de llama clorados y bromados como los clorofluorocarburos (CFCs) a nivel mundial. Estos son responsables por procesos químicos en la atmósfera que destruyen la capa de ozono. El Protocolo de Montreal es el acuerdo multilateral de medio ambiente más exitoso del mundo – todos sus 196 países miembros lo ratificaron.

Taller en Brasil Proklima/ HEAT GmbH
Taller en Brasil
Proklima/ HEAT GmbH

En los países en desarrollo y los países emergentes todavía se utilizan los HCFCs que son menos peligrosos para la capa de ozono, pero también se aspira a su eliminación a través de los HPMPs. Hoy en día se sustituye en gran medida los HCFCs con fluorocarbonos (HFCs), que son respetuosos con la capa de ozono pero altamente perjudiciales para el clima. Refrigerantes naturales pueden servir de alternativa sostenible en casi todas las aplicaciones. Actualmente se negocia una extensión del Protocolo de Montreal con el fin de regular la eliminación de los HFCs bajo esta misma convención. En octubre de 2016 se llevará a cabo una reunión de las partes del Protocolo de Montreal (MOP) en Kigali (Ruanda), donde se espera una resolución por este motivo. Según un pronóstico del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley una reducción de los HFCs podría evitar 100 millones de toneladas de equivalentes de CO 2, lo que resultaría en una reducción del calentamiento global de más de 0,5 C°.

En la segunda fase del HPMP, México busca reducir sus emisiones de HCFC de 68% respecto al essenario “business-as-usual” (BAU). Por encargado del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) el programa Proklima de la GIZ apoya a México cumpliendo las obligaciones alemanas bajo el Protocolo de Montreal como contingente bilateral. Dicho contingente permite que el 20% de la contribución alemana al Fondo Multilateral sean implementados como cooperación técnica en forma de proyectos.

SAM_0665En la segunda fase del HPMP la GIZ apoya a la Oficina Nacional del Ozono con diferentes actividades en el sector de servicios de refrigeración. Por una parte se instalará e inaugurará un centro de formación de tecnologías amigables con el clima y la protección de la capa de ozono y se realizarán cursos de capacitación de técnicos en el sector del aire acondicionado (AC). Además, se prevé la preparación de materiales de capacitación sobre el uso de los nuevos refrigerantes alternativos, en particular, los hidrocarburos y el desarrollo de una certificación para los técnicos de refrigeración. Las normas nacionales sobre el uso de gases inflamables en equipos de refrigeración y aire acondicionado estarán también pendientes de revisión o creación. Por ultimo está previsto que se introduzca de forma experimental unas unidades de aire acondicionado con tecnología de propano en el mercado mexicano.

De 1996 a 2014 se han implementado más de 280 proyectos con un volumen de 110 millones de euros en 40 países socios por el programa Proklima. La mayoría de estos proyectos se llevaron a cabo bajo el Fondo Mundial; proyectos de aproximadamente 49 millones de euros fueron implementados directamente como contribución alemana bilateral y otros 7,5 millones de euros como cofinanciación, sobre todo para Francia.

Desde hace varios años, Proklima implementa proyectos complementarios a los del BMZ encargado por el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Construcción y Seguridad Nuclear (BMUB). Estos se realizan principalmente a través de la Iniciativa Internacional del Clima (IKI, por sus siglas en alemán) del Gobierno Federal y muestran la creciente importancia del tema. Con ahora ya unos 16 proyectos el volumen adicional supone aproximadamente 39 millones de euros.

 

Prensa:

Climate and Clean Air Coalition (CCAC) en Viena 

Más informaciones:

GIZ Proklima

Green Cooling Initiative

Ozone Secretariat