De los territorios a la política nacional: México construye ADAPTAMX mediante el diálogo regional

La Alianza Climática, implementada por GIZ México, apoyó en los talleres de co-diseño de la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que buscan conectar las prioridades territoriales con las decisiones nacionales.

Autor: Fernanda Sotelo, Daniela Valera    Fecha: 18 de septiembre, 2026

Las experiencias y los conocimientos de los territorios son fundamentales para construir respuestas frente al cambio climático. Con esta premisa, los talleres regionales de co-diseño de ADAPTAMX reunieron a autoridades, especialistas y representantes de distintos sectores para intercambiar aprendizajes y formular propuestas. 

ADAPTAMX es la Política Nacional de Adaptación al Cambio Climático que México está construyendo para orientar sus respuestas ante los riesgos climáticos y fortalecer la resiliencia de su población, sus ecosistemas y sus sistemas productivos. Busca articular medidas en ámbitos como el agua, la biodiversidad y la infraestructura, así como la atención a las pérdidas y daños asociados al cambio climático. Su construcción participativa busca que las prioridades y los conocimientos de los distintos territorios se reflejen en las decisiones nacionales. 

El proceso es encabezado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). El proyecto Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático (Interfaz IKI), implementada por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ México), fomentó la participación de gobiernos subnacionales y de la sociedad civil en estos  espacios de construcción colectiva, fomentando el diálogo sobre las prioridades de adaptación del país. 

Una oportunidad central de ADAPTAMX es conectar las experiencias locales con instrumentos que permitan ampliar su alcance. Escalar la adaptación implica identificar prácticas y aprendizajes relevantes, comprender las condiciones que hacen posible su implementación y vincularlos con la planeación y el financiamiento público. La construcción participativa de la política abre un espacio para que quienes impulsan respuestas desde los territorios contribuyan también a definir las prioridades nacionales. 

La participación de la Alianza Climática se inscribe en este esfuerzo de diálogo y cooperación en torno a las prioridades de México. El reto hacia adelante será traducir los aportes del proceso participativo en medidas que articulen la acción local y nacional, con condiciones para sostener y ampliar las respuestas de adaptación desde los territorios. 

Talleres regionales de co-diseño de ADAPTAMX. Créditos: GIZ México – Daniela Valera.