Adaptándonos para el futuro

Resumen

En México, República Dominicana, Guatemala y Cuba, esta iniciativa trabajará para reducir la vulnerabilidad de los habitantes ante eventos climáticos extremos debidos al cambio climático y minimizar su impacto social y económico, desarrollando medidas de adaptación basadas en ecosistemas y mecanismos financieros innovadores.

 

Introducción

México es un país mega biodiverso: en nuestro territorio se conjuntan factores que han permitido el desarrollo de variadas formas de vida, contando con una gran cantidad de endemismos y una superficie forestal que abarca 71 millones de hectáreas. La deforestación y contaminación también son una realidad, que provocan pérdida de biodiversidad y degradación ambiental, la cual hace que el país sea altamente vulnerable a los impactos del cambio climático, aumentando la recurrencia e intensidad de los desastres naturales, que a su vez provocan considerables estragos sociales y económicos.

En contraste, los bosques conservados con alta biodiversidad reducen la vulnerabilidad de la población en las cuencas hidrológicas ante eventos climáticos extremos.

En este sentido, en 2016 los socios Pronatura México A. C. y AgroDer S.C. en México; Defensores de la Naturaleza, en Guatemala; Centro Naturaleza, en República Dominicana y la Unidad Presupuestada de Servicios Ambientales, en Cuba, sometieron una propuesta, liderada por Oro Verde, al Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMU), entonces fue que a través del programa Iniciativa Internacional de Protección del Clima (IKI, por sus siglas en alemán) se pretende desarrollar un modelo integrativo y multisectorial con medidas de adaptación basadas en ecosistemas y mecanismos financieros innovadores para la conservación de cuencas y con ello reducir la vulnerabilidad de los habitantes de dichos países ante los eventos climáticos extremos debidos al cambio climático y minimizar el impacto social y económico de los mismos.

Este proyecto se desarrollará con base en el enfoque de manejo integral de cuencas prioritarias, el cual consiste en trabajar en áreas que integran funciones y servicios ecositémicos de gran valor para incentivar su conservación y restauración de la mano de las comunidades humanas, con el objeto de promover tanto su adaptación ante el cambio climático, como la resiliencia ecológica de áreas de bosque y de zonas de producción agrícola y ganadera, fundamentado en buenas prácticas y aprovechamiento sostenible.

 

Para desarrollar dicho modelo se realizarán actividades enfocadas en contribuir de forma significativa a la restauración y conservación de los bosques y su biodiversidad, promoviendo de esta forma su adaptación al cambio climático. Las actividades a realizar se concentrarán en cuatro rubros:

• Planes de uso sustentable del suelo que consiste en: realizar estrategias mediante un proceso participativo que engloben acciones encaminadas a la adaptación basada en ecosistemas, que integran las funciones y los servicios ecosistémicos de los bosques para que los ecosistemas y la sociedad que depende de ellos sean resilientes ante los efectos negativos del cambio climático. Mecanismos financieros innovadores, fundamentados en una valoración económica de los servicios ambientales y sus principales beneficiarios o usuarios, creando una vinculación financiera creativa y proactiva entre ellos.

• Servicios ambientales de bosques que promueve la restauración de zonas vulnerables por medio del manejo participativo de zonas forestales para mejorar la adaptación al cambio climático y disminuir la vulnerabilidad ante disturbios de diversa magnitud, por medio de la implementación de técnicas agrícolas y ganaderas en el esquema de adaptación basada en ecosistemas; con el objeto de promover la resiliencia de los bosques y las áreas productivas de cada cuenca por medio de una mejor estrategia para el manejo de incendios, promoción de la conservación de la biodiversidad, así como el desarrollo de técnicas productivas sostenibles.

• Normas y políticas públicas nacionales: con base en los aciertos de las lecciones aprendidas durante el desarrollo del proyecto, se pretende socializar los hallazgos y resultados con tomadores de decisiones a distintos niveles, para incidir en el marco normativo de cada una de las naciones aliadas con el objeto de promover políticas públicas enfocadas en la adaptación al cambio climático. Este punto se llevará a cabo por medio de sensibilización del tema de adaptación al cambio climático y disminución de la vulnerabilidad de las poblaciones ante el cambio climático en diversos foros de consulta con apoyo de una buena campaña de comunicación, considerando el involucramiento de líderes y tomadores de decisiones.

 

Este proyecto tendrá una duración de cinco años, durante los cuales se irán implementando las diferentes actividades con la finalidad de fortalecer la resiliencia en las cuencas hidrográficas de los cuatro países asociados. En nuestro país se trabajará en la Cuenca del Valle de México,  con las comunidades San Gregorio Atlapulco, San Nicolás Totoloapan, San Pablo Ozotepec,San Lorenzo Acopilco, San Miguel Topilejo y Parque Nacional Desierto de los Leones ubicados en la Ciudad de México y Atlautla de Victoria, Santa Isabel Chalma y Parque Nacional Sierra de Guadalupe en el Estado de México (Figura 1).

 

 

Durante el 2018 se realizarán diagnósticos participativos en cada uno de los sitios de trabajo, para identificar las tendencias climáticas y los niveles de vulnerabilidad que presentarían las comunidades ante estos escenarios, y se utilizarán modelos de identificación y valoración de servicios ecosistémicos. Lo anterior, servirá como insumo para la elaboración de planes de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) que busquen aumentar la resiliencia de los espacios naturales y la disminución de la vulnerabilidad ante efectos climáticos en los sitios de trabajo.

 

San Gregorio Atlapulco, se pueden observar diversas chinampas en el humedal de Xochimilco.

 

 

Ejido San Pablo Oztotepec, superficie forestal siniestrada por un incendio forestal.

 

Este proyecto representa un reto enorme para las comunidades y nuestras organizaciones: Lo enfrentamos y aceptamos con mucho entusiasmo y profesionalismo, sabiendo que tendremos, en el camino, muchos aliados con objetivos comunes.

 

Contactos en México:

Pronatura México A.C.

Moisés Oswaldo Flores Armillas – oswaldo.flores@pronatura.org.mx

AgroDer SC

Cynthia Patricia Pliego Collins – patricia@agroder.com