De lo local, al paisaje, y de ahí a lo estatal, lo nacional y regional; la evidencia obtenida por el proyecto AVE de la UICN sobre las medidas de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) en seis cuencas transfronterizas de México y Centroamérica propone un abordaje desde la gobernanza para la adaptación al cambio climático. Chiapas en México es un claro ejemplo a seguir.

 

Las respuestas sobre las medidas necesarias para adaptarse al cambio climático surgen del aprendizaje a partir de experiencias locales. La naturaleza juega un papel indispensable y las estructuras de gobernanza, con capacidades fortalecidas, son el vehículo para la implementación local de la Adaptación basada en Ecosistemas (AbE). Pero, ¿cómo llevar estas propuestas y soluciones a otras comunidades, sectores sociales u a otros niveles? La Oficina Regional para México, América Central y el Caribe y el Centro de Derecho Ambiental de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), a través del proyecto AVE-Adaptación, Vulnerabilidad y Ecosistemas- trabaja en seis sitios de aprendizaje de AbE en cuencas transfronterizas de Mesoamérica con el fin de lograr el escalamiento y construir evidencia sobre los beneficios de este enfoque. Los elementos identificados para el escalamiento, se ven en el siguiente gráfico.

 

Uno de estos lugares es Chiapas; uno de los estados con mayor vulnerabilidad ante el cambio climático de México, pero también uno de los que ha llevado adelante valiosos esfuerzos. Junto a comunidades de la parte alta de la cuenca del Cahocacán y en la costa, zona de influencia del río Coatán, se han puesto en marcha medidas con enfoque AbE que incluyen la reforestación con especies forestales y frutales; obras de conservación de suelos; recuperación de bosques degradados y la restauración de manglares.

 

Miembros del Consejo de Microcuenca del ejido Azteca.

 

Acá se ha dado escalamiento vertical, pues se logró su integración con la planificación local, a través de la Estrategia Local de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático al Ejido La Azteca. Se impulsa su integración en las políticas y prácticas de los gobiernos, empresas y en la comunidad, para así mejorar los servicios ecosistémicos y reducir la vulnerabilidad.

 

Como el diálogo es fundamental para la gobernanza y procesos de escalamiento de la adaptación, en la ciudad de Tapachula se organizó el Encuentro de Soluciones Naturales y Gobernanza para la Adaptación al Cambio Climático que fue un espacio de intercambio entre tomadores de decisiones. Además, recientemente se reinstauró el Consejo Consultivo de Cambio Climático del Estado de Chiapas, otro espacio de diálogo clave que responde a la Comisión de Coordinación Intersecretarial sobre Cambio Climático de Chiapas.

 

La comunidad de Conquista Campesina realiza trabajos de reforestación del manglar.

 

El proyecto AVE se implementa en otros 5 países de Centroamérica, donde la experiencia regional enriquece el trabajo nacional y local en cada sitio de aprendizaje (ver mapa).

GUATEMALA

·      La UICN trabaja de la mano con organizaciones comunitarias y el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales de Guatemala (MARN), para escalar el aprendizaje de las medidas con enfoque de AbE a todo el territorio del Altiplano.

HONDURAS Y EL SALVADOR

·      De la mano con la Comisión Trinacional del Plan Trifinio, los actores de la subcuenca binacional del río Sumpul aprenden acerca de los múltiples beneficios de la AbE para hacerle frente a los impactos del cambio climático sobre sus cultivos. Además, se trabaja con comunidades de la cuenca del Goascorán; y en El Salvador en la zona costera del río Paz.

COSTA RICA Y PANAMÁ

·       Se trabaja para mejorar la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas y criollas de la cuenca Binacional del Sixaola. Recientemente, se celebró la V Feria de Agrobiodiversidad con más de 100 participantes entre productores, autoridades municipales, representantes indígenas, la academia, instituciones del estado y organizaciones no gubernamentales.

·       Costa Rica y Panamá realizan una jornada para reforestar la cuenca del río Sixaola en un encuentro donde niños, jóvenes y adultos sembraron más de 3000 árboles, con el fin de frenar los impactos erosivos del río ante inundaciones.

 

La V Feria de la Agrobiodiversidad en Sixaola permite a los productores un intercambio de semillas y compartir prácticas sostenibles de adaptación

 

Las actividades sobre Adaptación basada en Ecosistemas del proyecto AVE se financian a través de la Iniciativa Internacional de Protección del Clima, del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania. 

Este artículo es de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). El contenido de este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor.