Tercer diálogo para la Implementación de la NDC

La Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH apoyó a la SEMARNAT en el desarrollo de cuatro diálogos orientados a delinear el contenido y narrativa del Plan de Implementación de la NDC de México.

El día 6 de noviembre de 2018 se llevó a cabo en las instalaciones de la SEMARNAT el tercer diálogo en apoyo al Plan de Implementación de la NDC de México, en el que se invitaron a expertos y representantes de los sectores agricultura y ganadería; uso del suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura; adaptación en el sector social, adaptación basada en ecosistemas y adaptación de sistemas productivos. En dicho evento se presentó el índice, estructura y narrativa de lo que será el Plan, como base para abrir un espacio de diálogo entre los expertos sobre temas específicos.

 

Se mostraron los avances que ha realizado México en materia de adaptación. Se destacó el hecho de que México fue pionero en incluir compromisos de adaptación en los Acuerdos de París (AP). En este diálogo, se formularon preguntas detonadoras sobre el marco jurídico, el financiamiento climático, el marco institucional y temas transversales a ser incluidos en el Plan de Implementación.

 

Se resaltó la importancia de las acciones de adaptación para el país, ya que los resultados y co-beneficios de éstas son clave para la resiliencia de los diferentes sectores productivos; disminución de la desigualdad social y el respeto a los derechos humanos, lo que conlleva al desarrollo sustentable. Las acciones de adaptación deben aumentar el fortalecimiento de capacidades de todos los actores que son parte de la cadena de valor de los distintos sectores en materia de cambio climático. Además, se deben establecer y priorizar medidas regionales y sectoriales.

En este diálogo se habló del potencial de fortalecer la participación de la academia, la investigación, las organizaciones civiles, particularmente para mejorar las prácticas agropecuarias, de producción y de adaptación basada en ecosistemas. Un ejemplo fue la participación innovadora del Grupo Ecológico Sierra Gorda en Querétaro

 

Hubo consenso entre los asistentes para que el Plan de Implementación establezca mecanismos de financiamiento que permitan acceder a tecnologías agrícolas de conservación y sustentabilidad, impulsar proyectos regenerativos, de agricultura urbana; incluir a grupos vulnerables (especialmente a las mujeres) y contribuir con acciones afirmativas para disminuir las desigualdades, por ejemplo, del acceso a la tierra y asegurar un aprovechamiento sustentable de ecosistemas y biodiversidad de parte de los dueños. Se destacó la necesidad de incluir salvaguardas sociales y ambientales en la Ley de Hidrocarburos para asegurar que en los procesos licitatorios, se incluyan lineamientos de mitigación y adaptación de proyectos energéticos.

 

Un punto que deberá abordar el Plan de Implementación es la revisión de programas, financiamientos e incentivos que promueven un uso no sustentable del territorio o incluso generan efectos contra producentes. Se ilustró con el ejemplo de un proyecto para financiar la introducción y explotación de palma de aceite en Campeche a través del FIRA, o bien los apoyos otorgados por la SAGARPA a través del Programa de Fomento Ganadero (PROGAN); ambos con una orientación hacia la ampliación de la frontera agrícola y pecuaria en detrimento de la cubierta vegetal

El Plan de Implementación deberá reconocer que un medio ambiente sano es un derecho humano consagrado en la Constitución, por lo que, las acciones de dicho Plan deben considerar los riesgos del cambio climático para el país y enfocarse en acciones preventivas, en el reconocimiento del valor del capital natural y en asegurar el acceso a recursos naturales y su correcta gestión.