En 2016 la región con mayor producción de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEEs) fue Estados Unidos y Canadá con 21 kg por habitante. En América Latina, México se posicionó como el segundo productor de RAEEs con 8.2 kg por habitante. Del total de RAEEs generados, se estima que, en México, sólo el 10% se recicla de manera formal, el 40% permanecen almacenados, mientras que el 50% restante es dispuesto en rellenos sanitarios o tiraderos no controlados. Debido a factores como el esquema actual de consumo, la poca cultura de la reparación y los cortos ciclos de innovación se prevé que, de no realizar medidas pertinentes, la producción de RAEEs aumente de manera exponencial a nivel global.

El manejo incorrecto y la mala disposición de los RAEEs ocasiona impactos negativos en aspectos ambientales, económicos y de salud pública. Por este motivo en los Objetivos del Desarrollo Sostenible se ha identificado a los RAEE como un tema de acción prioritaria. Específicamente, se ha detectado que este tema tiene participación en los ODS 3 Salud y bienestar, 8 trabajo decente y crecimiento económico, 11 ciudades y comunidades sostenibles y 12 producción y consumo responsables.

Con el objetivo de entender la grave problemática que representa la producción de RAEEs en México y sus posibles áreas de mejora, se desarrolló un estudio acerca del consumo sustentable y el reciclaje de estos residuos en donde se analizaron los esquemas de manejo de RAEE en México y Alemania, lo que permitió identificar diferencias y áreas de oportunidades. Este estudio, está alineado a las actividades del proyecto Alianza Mexicana Alemana de Cambio Climático de la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ),

Dentro de los resultados del estudio, se encuentra información muy relevante que permite conocer cómo se maneja el esquema de reciclaje y consumo sustentable de estos productos en México y Alemania, indicado por ejemplo, que en Alemania el manejo de este tipo de residuos se realiza bajo el concepto de responsabilidad extendida, mientras que en México se emplea el esquema de responsabilidad compartida. En el primer esquema, se atribuye la responsabilidad de manejo de los RAEE a los fabricantes, mientras que en el segundo se delega la responsabilidad a productores, importadores, exportadores, comercializadores, consumidores, recicladores y autoridades por igual. Con la aplicación de este ultimo esquema de manejo se desincentiva de manera indirecta el manejo adecuados de los RAEE, pues no se asignan obligaciones especificas a los actores.

Adicionalmente, el estudio muestra el funcionamiento de la normatividad mexicana en cuanto a la caraterización de los  RAEE como  residuos de manejo especial, con lo que se  responsabiliza a los estados y municipios de su manejo y disposición mediante la creación de planes de manejo. Sin embargo, hay algunos estados que no cuentan con planes de manejo y que se presenta una gran disparidad entre los planes existentes. Lo anterior genera dificultades para la cadena de logística encargada del adecuado manejo de los RAEE, pues las empresas deben ajustarse a cada plan de manejo por separado.

Derivado de estos y otros resultados bastante interesantes es que el estudio muestra una serie de recomendaciones a corto, mediano y largo plazo. Entre estas sugerencias se proponen:

 

 

Te invitamos a descargar el estudio y conocer a detalle cómo funcionan los mecanismos de consumo y reciclaje de estos aparatos en ambos países.

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    Consumo sustentable y reciclaje de residuos electrónicos: México y Alemania

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