Movilizar financiamiento sostenible en América Latina y el Caribe: aprendizajes clave desde los proyectos IKI

¿Cómo movilizar financiamiento sostenible en América Latina y el Caribe cuando el capital existe, pero no siempre está bien dirigido? Este artículo recoge los principales aprendizajes del taller regional IKI donde se reflexionó sobre cómo redirigir flujos, fortalecer capacidades y escalar la acción climática desde el trabajo en red.

Autor: Fernanda Sotelo, Daniela Valera, Andrea Bender, Julia Brennauer, Ann-Kathrin Schloenvoigt    Fecha: 11 de marzo, 2026

Cerrar la brecha de financiamiento para la acción climática y la conservación de la biodiversidad se ha consolidado como uno de los ejes centrales de la gobernanza climática global, con implicaciones cada vez más claras para los esfuerzos regionales y nacionales.

En este contexto, el 4 de febrero de 2026 se llevó a cabo el taller regional virtual “Movilización de financiamiento sostenible en América Latina y el Caribe”, organizado por las Interfaces de la Iniciativa Climática Internacional (IKI) de México, Brasil, Costa Rica (que cubre Centroamérica y Caribe), Colombia y Perú. El encuentro reunió a proyectos IKI, actores financieros y representantes de la cooperación internacional con el objetivo de intercambiar experiencias concretas y reflexionar sobre cómo traducir los debates globales en mecanismos financieros operativos en la región.

Durante la apertura del evento, Sören Kirstein, director del proyecto Interfaz IKI en Colombia, subrayó que la movilización de financiamiento sostenible se ha convertido en un eje transversal de la cooperación climática y destacó la importancia del intercambio entre proyectos para identificar enfoques efectivos y generar sinergias a nivel regional. En este contexto, el rol de los proyectos Interfaz en los 14 países foco de la IKI es clave, ya que facilitan el intercambio entre los proyectos.

Esta perspectiva fue complementada por Till Tibbe, asesor de políticas de la División Iniciativa Climática Internacional (IKI) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección del Clima, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUKN). Destacó la Estrategia IKI hacia 2030, la cual establece metas claras para fortalecer los entornos habilitadores, escalar la implementación de medidas climáticas y de biodiversidad, y movilizar al menos 1.5 mil millones de euros en capital privado en los países socios. Además, presentó diversas buenas prácticas del portafolio IKI para la movilización y catalización de recursos financieros.

Uno de los mensajes más contundentes del evento vino desde el sector financiero. En su intervención, Markus Müller, Director de Inversiones Sostenibles de Deutsche Bank, planteó una reflexión clave para el debate actual al señalar que sí existen recursos disponibles, pero que el principal desafío radica en la dirección que están tomando, y que las buenas intenciones, por sí solas, no son suficientes.

Esta afirmación puso en evidencia uno de los principales retos de la movilización de financiamiento sostenible: el capital disponible no siempre está alineado con los objetivos climáticos y de biodiversidad. Para avanzar en este sentido, se requiere una combinación de marcos regulatorios claros, instrumentos financieros adecuados y proyectos capaces de absorber inversión de manera efectiva.

Desde la perspectiva de los proyectos IKI, el taller permitió mostrar cómo estos desafíos se están abordando en la práctica. Ana Orozco, especialista en Finanzas Ambientales del PNUD y representante del proyecto IKI BIOFIN, enfatizó la necesidad de repensar los flujos financieros existentes y explicó que el modelo conceptual de BIOFIN parte de identificar las necesidades reales de financiamiento para alcanzar transformaciones sistémicas, y utiliza una metodología robusta para desarrollar planes de financiamiento que permitan cerrar la brecha existente y cambiar los flujos. Actualmente, BIOFIN opera en 133 países, lo que evidencia el potencial de este enfoque para escalar soluciones financieras positivas para la biodiversidad.

El rol del financiamiento combinado fue otro de los ejes centrales del encuentro. Desde la experiencia del Fondo IKI-LAC para la Movilización del Sector Privado para el Clima, Paola Pedroza, Directora de Financiamiento Combinado de IDB Invest, destacó la importancia de apalancar las herramientas financieras existentes para atraer al sector privado hacia proyectos de desarrollo sostenible en la región.

Pedroza subrayó que estos mecanismos permiten reducir riesgos, mejorar las condiciones de inversión y generar confianza, lo que ha hecho posible escalar de manera significativa los recursos movilizados. El mensaje fue claro: cuando el diseño financiero es adecuado, el capital privado sí responde.

El taller contó también con la participación del proyecto IKI LACADI, representado por Mariana Rojas Laserna, Directora de Finanzas Climáticas de Transforma, quien compartió experiencias sobre la integración de riesgos y oportunidades climáticas en el sistema financiero de América Latina. Destacó la importancia de fortalecer capacidades técnicas y marcos de divulgación como base para movilizar financiamiento sostenible.

El proyecto IKI FAST, a través de Christine Majowski, Directora de Proyectos de Finanzas Sostenibles de GIZ Brasil, discutió cómo las finanzas públicas sostenibles pueden ayudar a alcanzar los objetivos climáticos y de biodiversidad. También se abordó la importancia de alinear los instrumentos fiscales y presupuestarios para transformar los flujos financieros en la región.

Además de las presentaciones, se incluyó una dinámica participativa, en la que los proyectos compartieron de primera mano sus experiencias en la movilización de financiamiento sostenible. Las respuestas evidenciaron que los principales obstáculos no están necesariamente en la falta de capital, sino en factores estructurales como:

  • la percepción de alto riesgo por parte del sector financiero,
  • la ausencia o debilidad de instrumentos financieros adecuados,
  • y la falta de capacidades técnicas, información y proyectos suficientemente estructurados para acceder a financiamiento.

Al mismo tiempo, los proyectos coincidieron en que las condiciones más relevantes para fortalecer la movilización de recursos incluyen marcos regulatorios claros y estables, esquemas de financiamiento combinado, asistencia técnica continua y espacios de articulación entre actores públicos y privados.

En el cierre del evento, Miriam Velasco, Directora del Proyecto Interfaz IKI en Perú, destacó la importancia de invertir en generación y fomento del conocimiento, así como de fortalecer la comunidad IKI como una red activa, capaz de conectar proyectos, compartir aprendizajes y construir soluciones colectivas más allá de intervenciones aisladas. El mensaje final fue claro: la movilización de financiamiento sostenible es un proceso de largo plazo que requiere comunidad, confianza y cooperación continua. En este sentido, el taller no solo permitió intercambiar experiencias, sino también reforzar una visión compartida sobre cómo avanzar de manera coordinada en el escalamiento de la acción climática y la conservación de la biodiversidad en América Latina y el Caribe.