En el marco del Acuerdo de Paris, el desarrollo y la transferencia de tecnología son esenciales para mejorar la resiliencia al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El proceso de generación, desarrollo, promoción y trasferencia de tecnología baja en carbono (CO2) es una pieza clave en el logro de las metas climáticas de mitigación y adaptación. De ahí radica la importancia de generar espacios de dialogo donde se discute la situación actual de México en el tema y las áreas de oportunidad existentes que pueden ayudar a generar los mecanismos necesarios para facilitar la movilidad de tecnología a las economías emergentes.

Bienvenida por parte de Alvaro Luna, Asesor de Adaptación de la Alianza Mexicana de Cambio Climático (GIZ) y Juan Carlos Belausteguigoitia del ITAM.

Mecanismos y redes de transferencia de tecnología climática para Latinoamérica y el Caribe. Ana María Contreras (INECC).

El Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) es punto focal en el desarrollo de creación de redes de transferencia tecnológica y el fortalecimiento de capacidades técnicas en  Latinoamérica y el Caribe. Dentro de las principales actividades que el INECC realiza se encuentra:

  • La búsqueda constante de mejora e innovación de nuevas tecnologías que respondan a las necesidades actuales frente al cambio climático.
  • El fortalecimiento de los centros de transferencia tecnológica.
  • El apalancamiento adecuado de la inversión privada y pública.
  • La creación y fortalecimiento de capacidades.
Ana Maria Contreras del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).

Tecnologías de Información y Comunicación para  Adaptación al Cambio Climático en Ciudades (TIC-A). Arturo Cadena (GIZ).

Con base en la tecnología del Internet de las Cosas, se generó el proyecto del “Internet de los Árboles” que se centra en la participación de la ciudadanía y busca recolectar información de relevancia en temas de mitigación y adaptación al cambio climático por medio de tres elementos:

  • Una aplicación móvil.
  • Sensores ambientales de humedad, ruido, temperatura, radiación, y partículas de materia.
  • Una multiplataforma web para visualizar los datos.

Dicho proyecto  busca recolectar datos del estado del arbolado urbano en la ciudad de Guadalajara por medio de las capacidades tecnológicas que ofrecen los teléfonos inteligentes. Lo anterior, a través de tres funciones  complementarias:

  • Mapa interactivo.
  • Validador de datos.
  • Módulo de aprendizaje.

TIC-A es un ejemplo claro de la adaptación climática digital y actualmente se encuentra en proceso de transferencia para su aplicación en el Área Metropolitana de Guadalajara. Según TIC-A, las claves para un adecuado proceso de transferencia de tecnología son:

  • Generar documentación interactiva y abierta.
  • Diseñar sistemas modulares.
  • Generar mecanismos de asesoría guiada.
  • Evaluar de manera continua las capacidades en ciudades.
  • Generar un programa piloto.
  • Realizar una evaluación interactiva.
  • Elaborar productos con esquemas de servicio.

 

El caso de la agricultura. Ernesto Fernández (FIRA).

De acuerdo al Inventario Nacional de Emisiones, el sector agropecuario aporta un 12 % de los Gases de Efecto Invernadero en México. Con una estrategia de financiamiento sustentable, planteado en su Plan Institucional 2013 – 2018, FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura) pretende ser un emisor recurrente de bonos verde después de haber colocado su primer bono verde en el sector agropecuario por una cantidad de 2 500 millones de pesos en la  bolsa Mexicana de Valores. La cartera de proyectos verdes de FIRA incluye la agricultura sostenible, uso eficiente de agua, uso eficiente de energía y biodiversidad. Dicha cartera cuenta con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y está de acuerdo al cumplimiento de los Principios de Bonos Verdes del International Capital Market Association (IMCA).

 

Alertas tempranas para adaptación y servicios climáticos. Guadalupe Matías Ramírez (CENAPRED).

El CENAPRED es una institución de alta relevancia en la generación de conocimiento para la reducción de riesgos de origen natural y antropogénico. Mediante una serie de sistemas de alerta temprana y la participación ciudadana, se ha logrado generar una sinergia que promueve el fortalecimiento de capacidades en cuanto al alto riesgo del cambio climático.  Además, se generaron los primeros esquemas de gestión de inundaciones mediante el conocimiento del manejo de riesgo, monitoreo de información y difusión de la misma en la población.

 

 

El caso del agua. Claudia Cervantes (IMTA). 

Uno de los efectos colaterales generado por el cambio climático es el tema de los riesgos adyacentes por la falta de agua dado por altas sequias. La seguridad hídrica es un asunto de relevancia internacional y un factor crucial para el futuro de la sociedad. La transferencia de tecnología tiene especial relevancia pues la cuarta revolución industrial trae consigo una serie de  tecnologías que pueden ayudar a reducir el riesgo que conlleva la escases del recurso hídrico a lo largo del país. Además, juega un papel esencial para la seguridad hídrica ya que es necesario poner a disposición de los gobiernos nacionales y subnacionales las herramientas adecuadas para poder gestionar los recursos existentes. Por medio de tecnologías geoespaciales,  del internet de las cosas y del big data, es posible obtener y gestionar una cuantiosa cantidad de información meteorológica e hidrológica que permita saber las fuentes con escaso recurso hídrico.

 

El seminario “Cambio climático e innovación de transparencia de tecnología” organizada por la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático implementado por la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH por encargo del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU) de Alemania y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) el pasado 30 de octubre de 2018 permitió conocer el estado actual de la materia en México y las áreas de oportunidad existentes. Dicha sesión forma parte de una serie de seminarios desde el año 2016 y cuyo fin busca generar espacios de conversación entre los sectores para poder enfrentar de mejor manera el cambio climático.