El sector agrícola es uno de los principales impulsores de la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. También es uno de los sectores más afectados por estos procesos. La agricultura depende en gran medida de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, sin embargo, su valor para el sector y los costos ambientales asociados con las prácticas agrícolas no sostenibles a menudo se pasan por alto en la toma de decisiones del sector y se consideran en programas de subsidios u otros instrumentos económicos o financieros . El objetivo del proyecto es reconocer e integrar el valor de la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas en los instrumentos de toma de decisiones y planificación de los actores clave públicos y privados en el sector agrícola mexicano. Conjuntamente con actores públicos y privados, institutos de investigación, FAO y PNUMA, los instrumentos para la protección y el uso sostenible de la biodiversidad y la promoción de prácticas de uso sostenible de la tierra se probarán e integrarán en sistemas de producción agrícola y cadenas de valor seleccionados. Las lecciones aprendidas, surgidas del análisis, la conceptualización y la aplicación de incentivos positivos para la promoción de prácticas de uso sostenible de la tierra, estarán incorporadas en las políticas públicas y en ejemplos prácticos en los estados piloto con el objetivo de aumentar estas experiencias a la política nivel. Este proyecto promueve el diálogo intersectorial y genera ejemplos concretos para la integración de la biodiversidad en la agricultura, lo que alimentará el debate internacional.

Actividades especificas:

  1. El proyecto brindó asesoría a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de México (SAGARPA) en la elaboración de la Estrategia de Integración para la Conservación y el Uso Sustentable de la Biodiversidad en el Sector Agrícola (2016-2022), la cual se aprobó en octubre de 2017 y se implementará con el apoyo del proyecto.
  2. Se han llevado a cabo visitas a regiones piloto potenciales, en las que existen diferentes ejemplos de producción, desde maíz criollo hasta cultivos de trigo a gran escala, para concretar cómo es que se puede integrar la biodiversidad a los procesos productivos. Con base en la Estrategia de Integración de la Biodiversidad de SAGARPA se establecieron criterios de selección para los proyectos piloto. Se han planeado colaboraciones con experiencias en los estados de Oaxaca, Querétaro/Guanajuato, Jalisco y la Península de Yucatán.
  3. Con apoyo del proyecto se institucionalizó el tema de integración de la biodiversidad mediante la apertura del Centro de Integración de la Biodiversidad de la SAGARPA. El centro promoverá el intercambio intersectorial para el desarrollo sostenible del sector agrario. Se planea que el centro establezca un plan de trabajo en el siguiente sexenio gubernamental. Entre otros, el centro contribuirá a la implementación del convenio entre el sector agrario y el sector medioambiental, según el cual los programas de subsidios agrarios no promoverán la ampliación de la superficie agraria en áreas naturales protegidas y áreas con vegetación natural. El programa de subsidios para pequeños y medianos productores de la SAGARPA para el 2018 promueve explícitamente técnicas productivas sostenibles que integren la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad.
  4. Se llevó a cabo un encuentro de pequeños y medianos productores con el objetivo de crear una red de intercambio de prácticas agrícolas sostenibles que promuevan la biodiversidad. Además se invitó al encuentro a tomadores de decisiones del sector agrario, lo cual permitió visibilizar la contribución social, ecológica y económica de estas prácticas.

Contacto:  proyecto.ikiiba[AT]giz.de