Los compromisos asumidos por México al firmar el Acuerdo de París buscan ir más allá de la mitigación y la adaptación al cambio climático. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 y las metas climáticas solo pueden alcanzarse implementándolos de manera integral a nivel nacional.

 

En el año 2015, México se comprometió con la Agenda 2030 para el cumplimiento de los ODS, al mismo tiempo que presentó sus objetivos climáticos como parte de la Contribución Nacionalmente Determinada (NDC). Aunque se trata de agendas separadas, ambas se complementan y favorecen al cumplimiento de cada una. De acuerdo con el estudio “Tejer la Red: el Enfoque de Cobeneficios para la Instrumentación Integrada de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París en México”, considerar los cobeneficios de la NDC para el cumplimiento de los ODS, permite avanzar en la formulación de políticas coherentes que contribuyen al desarrollo.

 

El estudio resalta que el cambio climático es un tema transversal en la Agenda 2030. Por ejemplo, los resultados indican que el 40% de los ODS inciden directamente en las metas de mitigación y adaptación. Entre ellos destacan el Objetivo 2.4 sobre sistemas agrícolas sustentables y resilientes; el 6.4 acerca del uso eficiente de los recursos hídricos; el 7.2 sobre energías renovables; y el 11.2 que aborda los sistemas de transporte sustentables.

 

Entre los beneficios que tendrá la implementación de la NDC para los ODS resaltan la adopción de tecnologías, la reducción de la vulnerabilidad, el mejoramiento en la calidad en las cuencas atmosféricas, además, del mejoramiento en la salud y la administración pública. Entre las medidas de mitigación de la NDC, las de mayor impacto serán las relacionadas con planeación urbana y la reducción de emisiones de metano por desechos. Por su parte, todas las medidas de adaptación están relacionadas con los Objetivos de la Agenda 2030, principalmente aquellas relativas a la perspectiva de género y derechos humanos que tendrán las acciones climáticas de México.

 

Aunque se presentan los cobeneficios potenciales, el estudio destaca que estos dependen de una planeación adecuada que considere las regulaciones e incentivos, así como los recursos necesarios para la ejecución de políticas públicas. El área de oportunidad más trascendente es la implementación, la cual es crucial para incrementar el impacto y reducir el costo de las acciones que contribuyen a ambas agendas. Solo con un enfoque integral en las mismas, México podrá dar cumplimiento a sus compromisos internacionales hacia 2030 y años posteriores.

 

El estudio de los cobeneficios de los ODS y la NDC fue desarrollado en coordinación con la Oficina de la Presidencia de la República Mexicana, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), así como los proyectos Iniciativa Agenda 2030 y la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático de la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable). La colaboración en este informe forma parte de las acciones que la Alianza da en apoyo a las autoridades federales para el cumplimiento de los objetivos nacionales de política de cambio climático.

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    Tejer la red: el enfoque de cobeneficios para la instrumentación integrada de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París en México (en inglés)

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